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EMPIEZA EL JUICIO

El último informe sobre el asesino de Pioz: "Eligió matar con plena voluntad"

El criminólogo Vicente Garrido asegura que Patrick Nogueira mató a sus tíos y a sus primos con violencia "premeditada, planificada e instrumental"

La defensa del asesino alegará que su cerebro "no es normal" y presenta "anomalías" que afectaron a su conducta

Vanesa Lozano

Un momento del juicio del crimen de Pioz, en Guadalajara.

Un momento del juicio del crimen de Pioz, en Guadalajara. / EFE / PEPE ZAMORA

"Su conducta criminal fue claramente elegida, obró con plena voluntad y un deseo manifiesto de realizar los homicidios". Es la conclusión del doctor en psicología Vicente Garrido, especialista en psicópatas y autor del último informe pericial realizado sobre el asesino Patrick Nogueira, a petición de la acusación. El joven será juzgado en la Audiencia de Guadalajara desde este miércoles por matar brutalmente a sus tíos, Marcos y Janaina, y a sus primos, David y Carolina el 17 de agosto de 2016 en su casa de Pioz (Guadalajara).

Entre las pruebas que deberá valorar el jurado, las más controvertidas son las que versan sobre el cerebro del acusado. Los estudios neurológicos practicados por la defensa al asesino, un TAC (imágenes construidas por un ordenador a partir de las obtenidas por rayos x sobre el cerebro del asesino) y un PET (inyección de sustancias radiactivas para luego analizar cómo funciona su mente), detectaron una "marcada disminución de la actividad neuronal" en varias zonas del lóbulo temporal derecho de su cerebro.

Los miembros del tribunal decidirán si el joven, que tenía 19 años cuando llevó a cabo los crímenes, actuó como consecuencia de que su cerebro "no se ajusta a los criterios de normalidad" y eso afectó irremediablemente a su conducta, como asegura la defensa, o, por el contrario, Patrick es "un claro ejemplo de violencia premeditada, planificada e instrumental", como afirma el especialista propuesto por la familia de las víctimas.

El origen de la psicopatía

El dossier aportado por la acusación, representada por el abogado Alberto Martín, interpreta de forma muy distinta los resultados del examen cerebral con el que Nogueira intentará exculparse durante el juicio y resta valor a la importancia de la pericial, al afirmar que "el origen de la psicopatía sigue siendo una incógnita. No todos los psicópatas criminales muestran las mismas alteraciones neurológicas" . Por tanto, añade el informe: "está lejos de demostrarse que las alteraciones cerebrales tales como las reseñadas en el informe causan o condicionan gravemente la aparición de conductas criminales que estén detrás del desarrollo de la psicopatía criminal". 

El doctor Garrido contempla en su peritaje otros factores que afectan la conducta criminal, como "la interacción del ambiente con los genes, que desempeña un papel fundamental". Añade que "no podemos afirmar que en Nogueira no estuvieran operando otros aspectos que fueran los realmente influyentes en la comisión del crimen". El psicólogo cita el ejemplo empleado por otros autores para argumentar su afirmación: "imaginemos que se probara que existe una asociación entre la presencia de luna llena y la comisión de homicidios y que estamos juzgado a un sujeto que metó en luna llena. Esto no significa que este individuo en particular cometiera el crimen por la presencia de esta presencia lunar".

Científicos con "cerebro del psicópata"

Además, el especialista recuerda que "los escáneres cerebrales lo único que muestra son imágenes, no afirman que tales imágenes puedan ser consideradas pruebas o evidencias de comportamientos". Es más, recuerda que hay "personas honradas e incluso científicos eminentes que presentan cerebros anormales o el llamado cerebro del psicópata" y nunca comenten actos delictivos.  

Por último, el informe de Garrido contradice al de la defensa al concluir que el asesino de Pioz no actuó de un modo "explosivo" o "no reflexivo" y sí que distinguía el bien del mal: "reconoció que había planeado los crímenes con días de antelación, preparó todos los útiles en los días previos, realizó fotos, se hizo selfies con los cuerpos, comió y durmió, pasaron varias horas desde los tres primeros asesinatos hasta el cuarto, preparó y diseñó la huída y coartada, escribió que sabía que si le cogían iba a pasar 80 años en la cárcel, pero prefería España a Brasil". Por tanto, asegura el doctor, "tampoco puede sostenerse que su acción homicida fue el resultado de una incapacidad para controlar su impulsividad".

El 17 de agosto de 2016, Patrick Nogueira, el menor de tres hermanos, sin profesión conocida, se desplazó en autobús hasta la localidad de Pioz. Allí se habían trasladado su tío Marcos Campos, la esposa de este, Janaina, y sus dos hijos, Carolina y David. Habían dejado de vivir con él tras diferentes episodios incómodos ocurridos en el hogar familiar. Aquella tarde, Patrick, de 19 años, cogió unas pizzas, unas bolsas de basura, cinta americana y un cuchillo y se presentó en la casa. Primero apuñaló a su tía Janaina. Luego mató a los dos niños, de cuatro años y catorce meses. Troceó el cadáver de la mujer y envió veinte fotografías y decenas de mensajes de whatsapp a su amigo Marvin, que estaba en Brasil, mientras esperaba la llegada del cabeza de familia, Marcos, para matarlo también.

La fiscalía y las acusaciones piden para Nogueira prisión permanente revisable por los cuatro asesinatos. A la espera de que el tribunal decida si su cerebro "anómalo" puede tenerse en cuenta a la hora de deteminar su responsabilidad en los crímenes, los peritos del instituto de medicina legal de Albacete, Cuenca y Guadalajara tienen claro que: "Nogueira presenta un perfil de personalidad psicopático, caracterizado por falta de remordimientos y empatía, carácter manipulador, insensibilidad, afecto superficial y egocentrismo". Los expertos advierten al juez en su informe: "la psicopatía no tiene bien pronóstico y presenta una alta reincidencia delictiva".