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TRAS EL 'OPEN ARMS', EL FOCO VUELVE AL SUR

Andalucía pide ayuda para atender a los menores inmigrantes

Interior cifra ya en 14.400 personas las llegadas a las costas andaluzas de manera irregular en 2018, 2.000 de ellas menores

Marlaska confirma que se habilitará un centro de acogida en Cádiz para atender una "situación de excepcionalidad"

Julia Camacho

El ministro del Interior  Fernando Grande-Marlaska, este jueves en Algeciras.

El ministro del Interior  Fernando Grande-Marlaska, este jueves en Algeciras. / A Carrasco Ragel

En una lancha de plástico verde como las que muchos niños usan para jugar en la playa, con remos y ayudados con las manos. Así localizó Salvamento Marítimo a ocho menores marroquíes el miércoles a unas millas de Tarifa. Ellos elevan aún más el cómputo de menores llegados en lo que va de año a las costas andaluzas, y que han puesto al límite a las administraciones regionales. La Junta de Andalucía ha habilitado de urgencia 400 nuevas plazas para atender a los MENA, como se conoce a los Menores Extranjeros No Acompañados, pero se revelan insuficientes, de ahí que el Defensor del Pueblo andaluz, Jesús Maeztu, haya iniciado contactos con sus homólogos en otras comunidades, incluida Catalunya y Valencia, para que colaboren en el reparto y atención de estos chicos.

Maeztu se abonó ayer la tesis que mantienen desde la Junta tras conocer la acogida dispensada a los 669 inmigrantes del Aquarius o los 60 del Proactiva Open Arms. La inmigración debe abordarse como “una política de estado”, y no como un asunto local. Y es que cada fin de semana llega a suelo andaluz un 'Aquarius', como lamentan las oenegés. A veces, incluso dos. “Se han superado las luces rojas”, reconocía el Defensor hace unos días, cuando 500 inmigrantes eran alojados de emergencia en un polideportivo de Tarifa o en el Club Náutico Elcano, de Cádiz, que se enfrenta ahora a una sanción de la Autoridad Portuaria precisamente por haber cedido las instalaciones para el acogimiento temporal de personas, “actividad no autorizadas en el pliego de concesiones”. Los calabozos de la Policía en Cádiz están repletos, y los centros que atienden a los menores se ven superados en espacio y en plantilla: en el de La Línea hace tiempo que se superaron las 25 plazas disponibles, y a finales de junio rozó los 120 chicos, lo que dificulta no ya la orientación, sino los servicios más básicos.

Las cifras de este año han roto cualquier previsión. Según los últimos datos del Ministerio de Interior, actualizados a 1 de julio, un total de 14.446 inmigrantes llegaron por mar a España en el primer semestre de 2018 a bordo de 609 embarcaciones. Las llegadas son más del doble que en el mismo periodo del pasado año, cuando se contabilizaron 6.551 personas. Y el verano acaba de comenzar. El informe constata que la Península vuelve a ser el puntos con un mayor volumen de inmigrantes, 13.360 en 559 embarcaciones (un 113,6 por ciento más que en 2017). Sin embargo, donde más se han incrementado las llegadas es en Ceuta, que cuadruplica sus números: hasta el pasado 30 de junio, llegaron 253 inmigrantes en veintiuna embarcaciones, frente a las 60 personas contabilizadas en 2017. Si se suman los saltos a la valla en Ceuta y Melilla o los pasos por la frontera de las ciudades autónomas a escondidas, la cifra total se eleva a 17.320 personas.

La situación ha llevado al Gobierno central a plantear la puesta en marcha de un centro de acogida para inmigrantes en Cádiz que evite estar a expensas de las instalaciones que puedan ceder los ayuntamientos. En una visita ayer a Algeciras para conocer de primera mano la situación –pero sin visitar ninguna instalación donde se alberga inmigrantes—el responsable de Interior Fernando Grande-Marlaska confirmó que ese nuevo centro se habilitará “en el espacio de tiempo más corto posible” dada la “excepcionalidad” de la situación, pero que no sustituirá al nuevo CIE previsto en Algeciras. “La llegada de unas mil personas cada fin de semana”, insistió, “hace que se necesiten unos medios adecuados para atenderlas en los términos y tiempos legales”.

Sin precisar el sitio, sí descartó que se ubique en Tarifa, a fin de no interferir con el dispositivo policial que opera en esta localidad con motivo de la Operación Paso del Estrecho, o que vaya a suponer un incremento de las plantillas de los cuerpos de seguridad del Estado, pese a la reclamación en ese sentido de la Consejería andaluza de Justicia. En este sentido, abogó por mejorar la coordinación de las fuerzas de seguridad y las administraciones de la zona.