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Alerta sanitaria

La ONU urge a sacar lecciones sobre adicción a opiodes de la "mortífera epidemia" en EEUU

Advierte en un informe de la prescripción excesiva y de la agresiva promoción de las farmacéuticas

Insta a los gobiernos a promover la educación pública sobre su potencial de generar dependencia

Idoya Noain

Un adicto a la heroína en Washington.

Un adicto a la heroína en Washington. / AP / DAVID GOLDMAN

La crisis de adicción a los opiodes y de muertes por sobredosis vinculadas especialmente al uso de fentanilo y otros fármacos opioides que ha llevado a Estados Unidos a declarar la “emergencia de salud pública” puede ser también una lección de la que aprender. Así al menos pide que se aproveche Naciones Unidas, y en concreto la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE). Este órgano independiente y cuasi judicial constituido por expertos ha presentado este jueves desde Ginebra su informe anual, referido a 2017. Y en el documento se usa el caso estadounidense (con 64.000 muertes por sobredosis registradas en 2016) para urgir a estar alerta y evitar problemas que estuvieron en la raíz de lo que la ONU califica de “mortífera epidemia”.

El caso de EEUU es particular porque tras la imposición de reglamentaciones más estrictas en el acceso a opioides con receta se disparó el consumo de heroína, a menudo alterada con el 50 veces más potente fentanilo, lo que ha disparado las muertes por sobredosis. Pero la JIFE afirma que “todos los gobiernos deberían tener presentes los riesgos que entraña el uso indebido de medicamentos sujetos a prescripción médica”, y va al origen de la crisis para lanzar su advertencia para otros países.

En concreto, menciona “la prescripción excesiva por los profesionales de la medicina y las agresivas prácticas de promoción comercial empleadas por las empresas farmáceuticas, sumadas a la formación selectiva que imparten a los profesionales esas mismas empresas, que ofrecen diversos incentivos a quienes recetan opioides”. Son cuestiones que otros expertos ya han advertido que están empezando a darse en España, como reveló recientemente una investigación de EL PERIÓDICO.

 “Prescripción racional” y “potencial de generar dependencia”

El organismo de la ONU no se opone al uso de opioides con fines médicos. Al contrario, asegura que “no deben suscitar temor” y los califica de “instrumento indispensable para el tratamiento del dolor y la atención paliativa si se administran y supervisan adecuadamente” y afirma que debe haber “disponibilidad adecuada para fines médicos y científicos”. Pero la JIFE subraya que es necesario “que los Estados velen por la prescripción racional”.

El informe también alienta “a los Gobiernos a trabajar de consuno con los funcionarios de salud pública, los farmacéuticos, los fabricantes y distribuidores de productos farmacéutivos, los médicos, las asociaciones de protección del consumidor y los organismos encargados de hacer cumplir la ley para promover la educación pública sobre los riesgos que conllevan los medicamentos sujetos a prescripción médica que contienen estupefacientes y sustancias sicotrópicas, su uso indebido y su potencial de generar dependencia”. En Catalunyasegún desveló también EL PERIÓDICO, el consumo de analgésicos opioides se ha disparado un 66% desde 2009 y la Conselleria de Salut ha alertado del preocupante fenómeno, que se ve como claro “factor de riesgo de intoxicación y dependencia”.

Europa y España

El informe analiza también la situación de los opioides, tanto con receta como ilegales, en Europa. Alemania, España e Italia aparecen citados como países donde “el consumo del fentanilo ha experimentado un aumento constante”, aunque se señala también que “no se han registrado ni el mismo nivel de consumo ni algunas de sus consecuencias (como los fallecimientos por sobredosis)”. Sí se alerta de que “hay indicios de que los opioides sintéticos lícitos como la metadona, la buprenorfina y el fentanilo se usan cada vez más de forma indebida en Europa” y se califica de “preocupante” la estimación de muertes por sobredosis en la UE, que han aumentado por tercer año consecutivo (y donde los opioides fueron responsables del 81% de esas muertes).

Se explica, asimismo, que desde el 2012 ha ido en aumento el número de informes sobre la aparición de nuevos opioides sintéticos altamente potentes, principalmente derivados del fentanilo, que se comunicaron a través del sistema de alerta temprana de la Unión Europea. “Esos opioides, que a veces se han vendido como heroína y otras drogas ilícitas o como medicamentos falsificados, o se han mezclado con esas sustancias, plantean graves riesgos para la salud”, reza el informe.

La ONU insta a España a controlar el cannabis medicinal

El informe de la JIFE  apunta al cannabis y la cocaína como las sustancias ilícitas cuyo consumo prevalece en la Unión Europa. En concreto, el uso de cannabis es cinco veces mayor que el de cualquier otra sustancia ilícita. La cocaína es la segunda.

En España en 2016 las autoridades se incautaron de más resina de cannabis que en ningún otro país europeo (324 toneladas frente a las 7,2 de Reino Unido, las 3,8 de Dinamarca o las 3 de Noruega) y la prevalencia del consumo de cocaína en adultos de entre 15 a 34 años en España es la cuarta más alta de la UE. 

El 80 % de la cocaína incautada en Europa en el 2015 (últimos datos disponibles) se concentró en Bélgica, España, Francia y Portugal. El 85% de los tratamientos médicos vinculados al  uso de cocaína se concentra en cuatro países: Irlanda, España, Países Bajos y Reino Unido.