Las especies de

LORO

de Barcelona

Los siete

LOROS

de Barcelona

Por Guillem Costa

En la película, los siete magníficos trataban de expulsar malhechores comandados por el 'Calavera'. Pero con los loros establecidos en Barcelona, se puede decir que las cosas funcionan al revés.

En lugar de 'Los siete magníficos', se les podría catalogar como 'Los siete exóticos', aunque una parte de estas cotorras y aratingas ya no son solo exóticas, sino que también se han convertido en invasores que amenazan la biodiversidad autóctona.

Un ejemplar de aratinga mitrada.

Un ejemplar de aratinga mitrada.

En los últimos años, algunas de estas especies introducidas por los humanos han redoblado sus poblaciones. Otras han desaparecido. ¿Qué sucederá en los próximos años? ¿Cómo se expandirán estas aves de gran cerebro?

En este reportaje detallamos las características (también se puede escuchar su canto), la actual situación de las siete especies de loro detectadas en Barcelona y, al final, dos especialistas analizan las consecuencias ecológicas, sociales y económicas de su presencia.

Cotorra ventrigris

o cotorra argentina

(Myiopsitta monachus)

Catalán: cotorreta pitgrisa
Gallego: cotorra arxentin
Euskera: papagai bulagrisa

Es la más veterana de todos los recién llegados. En los años 70 y 80, su presencia era anécdotica y solo se observaba en Barcelona. Pero en poco tiempo, ha colonizado la mayoría de ciudades de España.

En 15 años, la población catalana ha pasado de 4.000 a 33.000 ejemplares, aunque parece que ahora el crecimiento se ha estancado. La especie incluso ha cambiado de conducta y ha pasado de moverse solo por las copas de los árboles a merodear también por el suelo en busca de alimento.

Orden: Psittaciformes
Familia: Psittacidae
Longitud: 28-31 cm
Envergadura: 44-51 cm

Dieta:
· Herbívoro · Granívoro

Canto: reclamos ásperos y frecuentes

MAPA de distribución original:

Cotorra
de Kramer

(Psittacula krameri)

Catalán: cotorra de Kramer
Gallego: cotorra de Kramer
Euskera: papagai lepokoduna

De plumaje verde amarillento y cola más larga, esta especie originaria de África y Asia ha sido típica como mascota y ha colonizado nuevos territorios a partir de ejemplares escapados o liberados.

Su presencia solía ser más bien escasa y anecdótica, pero en poco tiempo, su población en Barcelona y alrededores se ha multiplicado por siete: de 1.000 a más 7.000 individuos.

Orden: Psittaciformes
Familia: Psittaculidae
Longitud: 38-42 cm
Envergadura: 40-50 cm

Dieta:
· Herbívoro · Granívoro · Frugívoro

Canto: gritos agudos y ruidosos

Mapa de distribución original:

Aratinga
mitrada

o calancate cara roja

(Psittacara mitratus)

Catalán: aratinga mitrada
Gallego: aratinga mitrada
Euskera: mitradun aratinga

Es la tercera principal cotorra que cría en Barcelona. Llama la atención la coloración roja de extensión variable que presenta en la cabeza y cuello.

Lleva años asentada en Barcelona como reproductora, pero como ha sucedido con la cotorra de Kramer, su conquista de territorios se ha intensificado en el último lustro, pasando de unos 1.000 a los casi 7.000 ejemplares. En ciertos parques de la ciudad, es habitual avistar a numerosas bandandas en vuelo.

Orden: Psittaciformes
Familia: Psittacidae
Longitud: 33-38 cm
Envergadura: 38-41 cm

Dieta:
· Frugívoro · Granívoro

Canto: notas chirriantes y chillidos, con una tono nasal y quejumbroso

Mapa de distribución original:

Aratinga cabeciazul

o calancate común

(Thectocercus acuticaudatus)

Catalán: aratinga capblava
Gallego: cotorra de cabeza azul Euskera: urdinburuko aratinga

Introducida en España como resultado del tráfico de especies, esta aratinga de tonos azules en la cabeza ha aparecido en ciudades como Barcelona, Girona y Tarragona.

No se ha expandido tanto como las tres especies anteriores. Su reproducción es probable en Barcelona, pero en Catalunya se registran apenas unas 30 citas anuales y parece ser que la población se está reduciendo.

Orden: Psittaciformes
Familia: Psittacidae
Longitud: 37 cm
Envergadura: 38-41 cm

Canto: chillidos y graznidos suaves

Mapa de distribución:

Aratinga ñanday

(Aratinga nenday)

Catalán: aratinga nyandai
Gallego: aratinga ñandaí
Euskera: -

Su distribución es similar a la aratinga cabeciazul. Se van observando ejemplares de manera esporádica pero no se considera que haya un importante número de individuos establecido, pese a que lleva años reproduciéndose en Barcelona. Los datos sugieren un descenso poblacional.

Orden: Psittaciformes
Familia: Psittacidae
Longitud: 33-38 cm
Envergadura: 38-41 cm

Dieta:
· Frugívoro · Granívoro · bacívoro (come bayas)

Canto:

Mapa de distribución original:

Aratinga de Guayaquil

o loro de máscara roja

(Psittacara erythrogenys)

Catalán: aratinga de màscara vermella
Gallego: cotorra de cabeza vermella
Euskera: guayaquilgo aratinga

Fácil de confundir con la aratinga mitrada, solo hay alguna cita puntual en Catalunya, pero no se ha llegado a establecer. La distribución de la especie se circunscribe a la ciudad de Valencia.

Orden: Psittaciformes
Familia: Psittacidae
Longitud: 33-38 cm
Envergadura: 38-41 cm

Dieta:
Frugívoro · Granívoro · Nectívoro
· Folívoro · Bacívoro

Canto: Gran variedad de vocalizaciones

Mapa de distribución original:

Lorito
senegalés

(Poicephalus senegalus)

Catalán: lloro del Senegal
Gallego: papagaio do Senegal
Euskera: senegalgo papagaiua

Se llegó a reproducir en Barcelona, pero en los últimos años no se ha registrado su presencia y no se ha llegado a expandir. También se ha utilizado típicamente como mascota, por tanto no se descarta que nuevos ejemplares vuelvan a aparecer en la ciudad.

Orden: Psittaciformes
Familia: Psittacidae
Longitud: 25 cm
Envergadura: 25-32 cm

Dieta:
·Herbívoro · Frugívoro · Granívoro

Canto: estridente y variable

mapa de distribución original:

"El cerebro de grandes dimensiones ayuda a entender su expansión"

"Cuanto más veces lo intentas, más posibilidades de que la expansión tenga éxito". Así resume Joan Pino, ecólogo experto en especias invasoras, además de director del CREAF (Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales), el mecanismo de las invasiones en los ecosistemas. "Cualquier especie puede ser invasora si lo intentamos lo suficiente", recalca.

En el caso de las cotorras y los loros, somos los humanos quienes, liberando ejemplares de forma repetida, hemos facilitado que la conquista de nuevos territorios sea una realidad para estas aves, explica Pino.

Dos cotorras de Kramer.

Pero, ¿por qué algunas de ellas se han adaptado tan bien y otras no tanto? Jordi Prieto, de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birdlife), admite que no siempre se puede saber a ciencia cierta: "A menudo es difícil hacer predicciones sobre cómo evolucionarán las poblaciones porque se ha demostrado que cualquier de estas especies exóticas se puede convertir en invasora en poco tiempo".

"Podríamos decir que la cotorra argentina se ha adaptado bien porque no es amazónica y no requiera un clima ecuatorial, pero esto lo desmienten la aratinga mitrada y la cotorra de Kramer", precisa Pino para mostrar la complejidad del asunto. Los periquitos, por ejemplo, se han liberado y se han escapado de las casas muchas veces. Pero jamás han llegado a reproducirse ni sobrevivir.

"Es incierto hacer preducciones porque se pueden convertir en invasoras en poco tiempo"

"Es posible que la flexibilidad ecológica de estas especies sea un factor clave", señala Pino. "Pero también su cerebro, de grandes dimensiones, como el de los córvidos, puede haberlas ayudado", sostiene.

"Varios estudios científicos demuestran que las aves con cerebros grandes se adaptan mejor a nuevos ambientes, en este caso urbanos, que deberían ser hostiles a priori para cualquier especie", subraya.

Prieto, además, alerta de las consecuencias para la avifauna local: "Se ha visto como pájaros, por ejemplo carboneros o picopinos, son expulsados de su territorio cuando las cotorras de Kramer ocupan las cavidades en los árboles para nidificar".

El ornitólogo también avisa de que la invasión puede acabar causando impactos en la economía. "Cuando las cotorras argentinas se extiendan por la Plana de Lleida, es posible que causen daños a la agricultura, ya que aprovechan pequeñas ramas para construir sus nidos", comenta.

Será entonces, pronostica, cuando nos daremos cuenta de que estos loros y cotorras, por muy vistosos y bellos que sean, causan problemas. "Las especies invasoras recuerda Prieto, son la segunda causa de pérdida de biodiversidad".

Joan Pino.

Joan Pino.

Jordi Prieto.

Jordi Prieto.

Un reportaje de EL PERIÓDICO

Textos: Guillem Costa
Diseño e infografía: Alex R. Fischer
Coordinación: Rafa Julve

Un reportaje de EL PERIÓDICO

Textos: Guillem Costa
Diseño e infografía: Alex R. Fischer
Imágenes: SEO/Birdlife y EL PERIÓDICO
Coordinación: Rafa Julve