EL RETO DE LAS REDES ELÉCTRICAS

Texto de Guillem Costa

La necesidad de reducir emisiones obliga a apostar por las energías renovables y a acelerar la electrificación de la economía. Este proceso, que está avanzando más lentamente de lo esperado, consiste en sustituir el uso de combustibles fósiles por electricidad en sectores como el transporte, la industria o la climatización de edificios.

Este cambio de modelo implica una transformación profunda del sistema energético. Pero existe una dificultad: mientras la demanda eléctrica crece y la generalización se descentraliza –ya no depende todo de una gran central sino que proliferan decenas de plantas renovables–, la red eléctrica que debe soportar estas necesidades apenas ha cambiado.

“La red, diseñada para otro planteamiento, está al límite y totalmente saturada”, afirma José Luis Domínguez, responsable del grupo de sistemas eléctricos del IREC (Institut de Recerca en Energia de Catalunya.

¿CUÁL ES LA SITUACIÓN?

¿CUÁL ES LA SITUACIÓN?

En todo el mundo, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) calcula que serán necesarios 80 millones de kilómetros extra de líneas.

Tanto desde la Moncloa como desde la Generalitat reconocen que es necesario invertir en medidas de modernización y en más kilómetros de red eléctrica para que la transición verde no se frene.

Fuentes del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica aseguran a EL PERIÓDICO que el nuevo escenario conllevará la instalación de "más infraestructuras vinculadas a la red eléctrica" para poder evacuar la energía producida por las renovables. Además, afirman estar trabajando con las previsiones necesarias para dar respuesta a este horizonte.

Este es el mapa que representa las redes de transporte, el equivalente a las "autopistas" eléctricas en España y Portugal. Pero hay líneas más pequeñas, las de distribución, que también son clave.

Este es el mapa que representa las redes de transporte, el equivalente a las "autopistas" eléctricas en España y Portugal. Pero hay líneas más pequeñas, las de distribución, que también son clave.

DOS TIPOS DE LÍNEAS

DOS TIPOS DE LÍNEAS

Transporte

Estas son las "autopistas" que trasladan grandes cantidades de energía a muy alta tensión (220, 400 o más kilovatios) y conectan las grandes centrales de generación con los centros de consumo o con otras subestaciones principales.

En la Península están gestionadas por un operador único, Red Eléctrica, que realiza planificaciones cada cinco años.

Distribución

Equivaldrían a las "carreteras locales" de la electricidad. Llevan la energía desde las subestaciones hasta los consumidores finales: hogares, comercios e industrias.

Además, operan a media y baja tensión (20 o 40 kilovatios, por ejemplo). Son más capilares y extensas y están gestionadas por todo tipo de empresas, aunque las que más kilómetros de red abarcan son Endesa e Iberdrola.

En los últimos años, empresas como Endesa e Iberdrola han invertido miles de millones de euros en ampliar las redes de distribución. En 2024, Iberdrola destinó 11.200 millones de euros a ampliar y mejorar sus redes de distribución, y Endesa, por su parte, dedicó unos 4.000 millones a ese mismo reto. Ambas compañías tienen previsto incrementar la inversión dedicada a la distribución en los próximos años.

Red Eléctrica también ha avanzado para atender las nuevas demandas con más kilómetros de red y el refuerzo del sistema. En 2024, por primera vez, la empresa superó la barrera de los 1.000 millones (1.104,9) de inversión, la mayor cifra de su historia y un 34% más que en 2023. La previsión de 2025 es alcanzar los 1.400 millones. Fuentes de REE aseguran que se está llevando a cabo un tarea de acompañamiento al país en su transición ecológica y su desarrollo industrial.

No obstante, aún queda margen por crecer. "Hay parques eólicos y fotovoltaicos pequeños que no requieren estar conectados a altas tensiones, sino que tienen suficiente con un enlace a las redes de distribución", detalla Lluís Pinós, presidente de la Comisión de Energía del Colegio de Ingenieros Industriales de Catalunya.

SOLUCIONES

SOLUCIONES

1

La principal medida que proponen expertos como Domínguez y Pinós es ampliar y adaptar las redes de distribución para que estén preparadas para afrontar su nuevo papel. "Con una red mallada se puede garantizar la capacidad de distribuir la energía", constata Domínguez.

2

Pero también son necesarios nuevos kilómetros de redes de transporte: "Con lo que tenemos ahora vamos tirando, pero, si de verdad queremos una electrificación real, con la distribución no bastará".

3

Otro pilar que deberá sostener el sistema son las baterías (aquí se pueden incluir las centrales reversibles, que usan los embalses como baterías).

Estos dispositivos servirán para almacenar la energía generada por el sol y el viento y poder repartirla en el momento adecuado.

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La principal medida que proponen expertos como Domínguez y Pinós es ampliar y adaptar las redes de distribución para que estén preparadas para afrontar su nuevo papel. "Con una red mallada se puede garantizar la capacidad de distribuir la energía", constata Domínguez.

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Pero también son necesarios nuevos kilómetros de redes de transporte: "Con lo que tenemos ahora vamos tirando, pero, si de verdad queremos una electrificación real, con la distribución no bastará".

3

Otro pilar que deberá sostener el sistema son las baterías (aquí se pueden incluir las centrales reversibles, que usan los embalses como baterías).

Estos dispositivos servirán para almacenar la energía generada por el sol y el viento y poder distribuirla en el momento adecuado.

Solo en Catalunya, a día de hoy existen 27.400 kilómetros de redes. Pero ante un futuro de coches eléctricos y de retirada de las calderas de gas, dos ejemplos del adiós a los combustibles fósiles, se deberá abordar la ampliación de estas vías de transporte de energía. Solo con un nuevo mapa de líneas eléctricas será posible una reducción drástica de las emisiones de efecto invernadero.

Un reportaje de EL PERIÓDICO

Texto: Guillem Costa
Coordinación: Rafa Julve