El Priorat, desbordado por la sequía

La comarca duda del Govern y presiona para que se garantice el agua en el río Siurana

La comarca del Priorat, epicentro de la sequía en Catalunya, no desiste y está decidida a luchar por el agua. Las demandas no son unánimes, pero la falta de agua sigue siendo protagonista en esta zona del sur de Catalunya. Reclaman agua para el río Siurana, agua para los cultivos, principalmente olivos y viñedos, y también agua para los grifos.

Un reportaje de
Guillem Costa (textos)
y Zowy Voeten (imágenes)

Desde la presa del embalse de Siurana se puede apreciar la gravedad del asunto: tras un periodo extremadamente seco, apenas se observa una fina lámina de agua. Río abajo, el panorama no mejora. "Como el Siurana no fluía con normalidad, la vegetación se ha cerrado y el cauce, en algunos tramos, es indetectable", detalla Oriol Ponti, miembro de la plataforma Riu Siurana Viu.

¿Pero por qué hay tan poca agua en el pantano? No solo por la falta de lluvias. "En 2022, con el embalse al 10% de su capacidad, se hizo el último trasvase hacia Riudecanyes y Reus", critica Jordi Aixalà, viticultor y miembro de Unió de Pagesos, que califica este desvío de agua como un "expolio". Desde hace un siglo, existe una concesión por la que se puede trasladar agua desde el Siurana hasta el Baix Camp.

Oriol Ponti
Miembro de la plataforma Riu Siurana Viu

"Como el Siurana no fluía con normalidad, la vegetación se ha cerrado y el cauce, en algunos tramos, es indetectable"

Pero a principios de siglo XX, con el Govern de Convergència i Unió, se firmó un acuerdo por el cual la mancomunidad del Topograpo (Torroja, Poboleda, Gratallops y Porrera) podría disponer siempre del agua del embalse, con la condición de que renunciara a los 200 litros por segundo que establecía la concesión de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) con los regantes de Riudecanyes.

"No obstante, cuando llegó la hora de hacer cumplir el convenio, no se pudo aplicar lo que dice porque no hay agua en el pantano", lamenta Manel González, alcalde de Poboleda. "Como teóricamente teníamos el agua del Topograpo, se descuidaron los pozos y otros recursos", subraya Ponti.

Jordi Aixalà
Viticultor y miembro de Unió de Pagesos

"En 2022, con el embalse al 10% de su capacidad, se hizo el último trasvase hacia Riudecanyes y Reus"

Desconfianzas

"La situación es dramática. Es desilusionante vivir pendiente del agua cada semana", asegura el alcalde. En estos momentos, Poboleda tiene que tirar de pozos porque la poca agua que permanece en el embalse está en mal estado. En otras localidades, como en la Vilella Baixa, reciben agua del Ebro. Pero el engranaje no funciona como debería y los problemas son constantes.

Poboleda.

Poboleda.

En Torroja del Priorat también temen que el agua desaparezca de un día para otro. "Pese a las soluciones que nos han prometido, no nos queda otra alternativa que no sea mirar al cielo con esperanza", admite González. Durante los últimos meses, casi todos los municipios se han visto obligados a hacer equilibrios para seguir teniendo agua visto que río, embalses y pozos están secos.

El Govern sostiene que trabaja para que los agricultores de Reus dispongan de agua regenerada. Así, no será necesario recurrir al agua del Priorat. Sin embargo, en la comarca recelan de las promesas políticas, puesto que, aducen, el Ejecutivo catalán no se ha comprometido a poner fin al trasvase. "El agua reutilizada es una buena solución, pero nos tienen que garantizar que no se extraerá más agua del río", exige Ponti.

TRASVASE DEL SIURANA A RIUDECANYES

*A mediados-finales de 2027 estaría finalizada la balsa para los regantes de Riudecanyes (16 millones de euros) y, posteriormente, se pondría en servicio la ERA de Reus (200 litros por segundo / 8 millones de euros).

PROYECTOS DE TRASVASE

*En 2025 se finalizará la aportación del agua del Ebro con el embalse de Guiamets (5,5 millones de euros), medida que garantizará el agua para las demandas de riego. EN 2026 se prevé que esté finalizada la conexión del Garrigues Sur con la zona del Montsant (6 millones de euros, que aportará más recursos para el riego agrícola.

El miembro de la asociación ecologista recuerda que el río es un espacio protegido para las aves (ZEPA) y que forma parte de la Red Natura 2000: "Reclamamos un caudal ambiental coherente con los registros históricos del río". En verano, los peces y la fauna se agolparon en pequeñas charcas que resistieron estoicamente a lo largo del cauce. Ahora, confían en las lluvias de otoño para que el Siurana se recupere. Pero advierten de que la restauración no será completa hasta que se deje de extraer agua del embalse, se apliquen los caudales mínimos y se ponga en marcha el proyecto de renaturalización al que obliga Europa y en el que la Agència Catalana de l'Aigua (ACA) ya está trabajando.

Manel González
Alcalde de Poboleda y agricultor

"Solo somos 9.000 personas pero tenemos razones y vamos a esgrimirlas hasta el final"

Agua del Ebro

La próxima semana, el conseller de Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació, Òscar Ordeig, visitará el Priorat. Los miembros de Riu Siurana Viu ya han preparado una carta para él y para Sílvia Paneque, consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica. Además de los caudales mínimos, piden la nulidad del convenio del Topografo y que Reus renuncie por escrito al agua del Siurana.

El Govern, que sí habla de reducir el trasvase hacia Riudecanyes pero no de cancelar del todo la concesión, ha anunciado agua del Ebro y del canal Segarra-Garrigues para que se puedan regar ciertas hectáreas cultivables, después de que los agricultores hayan perdido parte de sus cosechas.

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Poca fuerza

"Algunas cepas centenarias, que lo habían resistido todo, han muerto", explica González, que además de ser alcalde, tiene una pequeña explotación cerca de Poboleda. "Nuestra denominación de origen siempre ha funcionado con el agua de la lluvia y nada más, pero ante la crisis climática, estamos obligados a regar mínimamente si no queremos desaparecer", señala Aixalà.

Agricultores, ecologistas y vecinos tienen asumido que deberán hacer ruido y presionar para hacer llegar su voz hasta el Palau de la Generalitat y lograr el fin de la concesión. Algunos tienen la sensación de que, ahora que ha pasado la temporada turística, la sequía vuelve a estar sobre la mesa. "Tenemos poca fuerza, puesto que solo somos 9.000 personas, como tres bloques de pisos de L'Hospitalet de Llobregat, pero tenemos razones y vamos a esgrimirlas hasta el final", promete González. "Los municipios que han tenido dificultades para suministrar el agua potable son unos cuantos, y no lo van a poner fácil", añade.

Cientos de vecinos, sin agua potable
en el Priorat: "Así, no hay vida ni futuro"

Un reportaje de El Periódico

Textos:
Guillem Costa
Imágenes:
Zowy Voeten
Infografías:
Alex R. Fischer
Coordinación:
Rafa Julve