El único acontecimiento en el que coincidimos todos los humanos es el de nuestra muerte segura. Ricos y pobres, guapos y feos, altos y bajos, de una ideología y de la contraria, todos vamos a fallecer más tarde o más temprano. En ese momento se pondrá en marcha un mecanismo, mitad emocional, mitad comercial, para gestionar la defunción, un asunto incómodo del que hoy sigue dando cierto yuyu hablar, pero en el que se están produciendo cambios importantes.
La cremación gana adeptos sobre la inhumación y los funerales son cada vez más homenajes al finado y menos los aquelarres mortuorios del pasado. Morirse cuesta, pero cada vez menos. Aunque los precios de un funeral han cambiado poco en los últimos años.
¿Cuántas muertes se producen en España?
Cada día mueren en España 1.200 personas, de media. La cifra de defunciones se ha mantenido estable en la última década con tendencia al alza debido al envejecimiento de la población. A más octogenarios entre nosotros, más posibilidades de ir de funeral. La evolución de fallecimientos, eso sí, manifiesta una quiebra en los años 2020 a 2022, en los que las cifras se dispararon debido a la pandemia de covid..
¿Cuándo se producen más defunciones?
El invierno es temporada alta en los tanatorios y cementerios. En los meses de diciembre y enero hay un 25% más de posibilidades de morir que en el resto del año debido a la mayor incidencia de las enfermedades respiratorias. La vaguada de defunciones que se produce en los meses centrales se quiebra a menudo en julio y agosto, cuando las olas de calor vuelven a tirar hacia arriba de la gráfica.
¿De qué morimos?
A esta lista de causas de muerte natural se añaden las originadas por “motivos externos” (así los denomina el Instituto Nacional de Estadística). En ese grupo, las caídas accidentales se situaron el año pasado como principal motivo de fallecimiento imprevisto, con 4.018 muertos, desplazando a los suicidios, que en los últimos años había sido la principal causa de muerte externa y en 2023 se dio en 3.952 casos (esta cifra no incluye las 323 eutanasias que se practicaron en España el año pasado). Por ahogamientos accidentales o sumersión se produjeron 3.625 defunciones y los accidentes de carretera costaron 1.750 vidas.
¿A qué edad morimos?
España goza de uno de los índices de esperanza de vida más altos del mundo. En la última década hemos conseguido postergar un año, de media, el encuentro con la parca, aunque esa cita sigue siendo posterior en las mujeres que en los hombres. La tendencia al alza en la edad media de fallecimientos se quebró en 2020 debido a la pandemia de covid.
¿Incineración o inhumación?
La principal novedad experimentada por el sector funerario en España en la última década ha sido el avance de la cremación frente a la inhumación como fórmula elegida para dar un destino final a los restos del fallecido. Las incineraciones, que hace diez años apenas representaban un tercio de las solicitudes de los familiares de los muertos (o de ellos mismos, si así lo habían expresado), hoy son casi la mitad. En capitales de provincia, las cremaciones representan ya el 55,2% de las peticiones, según la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef), que pronostica un aumento de esta opción en los próximos años.
¿Cuánto cuesta morirse?
El coste total de un servicio funerario asciende de media en España a 3.700 euros, pero en algunas ciudades como Barcelona o Madrid puede llegar a los 5.000 euros de media.
Esta cuantía incluye distintas partidas:
La industria de la muerte
En España hay:
Últimas tendencias
en el sector
Los servicios funerarios han cambiado mucho en los últimos años, en línea con la nueva forma de relacionarnos con la muerte que está afianzándose en la sociedad.
Hoy muchas empresas de pompas fúnebres ofrecen urnas biodegradables para no contaminar con las cenizas. Las hay de sal para que se disuelvan cuando son arrojadas al mar, y de madera para que se conviertan en abono si son enterradas.
Algunos cementerios, como el de Roques Blanques de Barcelona, ofrecen ‘árboles de familia’ para que los allegados entierren las cenizas alrededor de un mismo árbol.
Hay tanatorios, como el Mémora Pastrana de Logroño, que ofrecen servicios de guardería para atender a los menores mientras se produce el sepelio.
Algunos cementerios, como el de la Almudena de Madrid, ofrecen visitas turísticas teatralizadas al camposanto.
En muchos tanatorios es ya habitual disponer de pantallas digitales y sistemas de proyección para mostrar fotos y vídeos del fallecido mientras se le rinde homenaje.
En una sociedad que tradicionalmente ha vivido de espaldas a la muerte, hoy se está abriendo camino un discurso alternativo que propone una mirada menos tétrica y más integradora y humana del óbito. Lo afirman ensayistas, narradores y creadores que en los últimos meses han escrito libros y estrenado películas donde hablan abiertamente de la muerte, y lo confirman las empresas de servicios fúnebres, que detectan una nueva forma de relacionarnos con nuestra defunción que sea menos lúgubre y tétrica de la que teníamos en el pasado. Hoy la muerte empieza a ser vista como una parte más de la vida, a la que dota de sentido.
Un reportaje de EL PERIÓDICO
Textos:
Juan Fernández
Diseño:
Ramon Curto
Fotografías:
Joan Cortadellas, Jordi Cotrina,
Natàlia Farré y 123RF
Coordinación:
Rafa Julve