El cónclave es la reunión en la que los cardenales eligen al nuevo pontífice cuando el anterior ha renunciado o ha fallecido. Tienen derecho de voto todos los cardenales que no hayan cumplido 80 años, que en la actualidad son 135 (aunque tres han causado baja).

Así funciona el proceso de elección del nuevo líder de la Iglesia católica que ha activado la Santa Sede tras el fallecimiento del papa Francisco

Textos: Irene Savio
Diseño e infografias: Alex R. Fischer y Jordi Català

1. Inicio del Cónclave

Tras la muerte o renuncia del Papa, los cardenales de todo el mundo se reúnen en Roma

El cónclave empieza el día que determinan las congregaciones de cardenales, que son reuniones previas en los que los cardenales debaten sobre asuntos ordinarios y van discutiendo sobre posibles candidatos.

Estas congregaciones de cardenales tienen la obligación de esperar a los cardenales ausentes (que no viven en Roma y deben viajar) 15 días completos desde que se produce la Sede Vacante, aunque si hay un motivo grave pueden esperar otros cinco días. Con todo, transcurrido un máximo de veinte días desde el inicio de la Sede Vacante, deben proceder a convocar el cónclave.

Este período de reuniones previas llamadas 'congregaciones generales' se celebran en la sala Synod del Vaticano, que es también donde se debaten los desafíos de la Iglesia.

Así los cardenales comienzan, su última semana de preparación antes de aislarse bajo llave del resto del mundo, conocido como el Cónclave.

2. Ingreso a la Capilla Sixtina

Solo participan cardenales menores de 80 años; los mayores, solo tienen una función de apoyo espiritual y participan en las fases de conversación previas a la votación

El Cónclave se celebra en el Vaticano, concretamente en la Capilla Sixtina, una de las obras maestras del Renacimiento, famosa por los frescos pintados por Miguel Ángel. Los cardenales se hospedan en Casa Santa Marta.

Por ello estos edificios son cerrados a personas ajenas (solo un pequeño número de ayudantes son admitidos) y los cardenales son aislados del exterior y deben realizar un juramento de secreto absoluto. Iniciada la reunión, una figura importante es la del decano del Colegio de Cardenales, que abre oficialmente los cónclaves. 

Cuando todo está listo, el Maestro de Ceremonias Pontificio pronuncia la frase:

“Extra omnes!”
(¡Fuera todos!).

Después de esta voz abandonan la capilla todas los clérigos no electores

Se cierran las puertas de la Capilla Sixtina y comienza el Cónclave.

3. Votaciones (Scrutinium)

En cada sesión se nombran a los que se encargarán de las diversas funciones:

- Tres escrutadores (que harán el recuento)
- Tres revisores (que repasarán el recuento)
- Tres ‘infirmarii’ (que ayudarán a los enfermos).

Para que un candidato sea elegido Papa se requiere que obtenga dos tercios de los votos

Si después de tres días los cardenales no han elegido aún al nuevo Papa, se suspenden las votaciones por un día para hacer una pausa de oración. Luego se reanudan las votaciones. Pero si tras siete votaciones posteriores a la pausa no se ha elegido el nuevo Papa, se hace otra pausa de un día, a la que le sigue otra reanudación. Y si tampoco así se ha llegado a un resultado, los cardenales deben acordar cómo proceder. 

Las papeletas

Se entregan a cada votante dos o tres papeletas en las que escribirá su candidato con una letra lo más impersonal posible.

El voto

Cada cardenal lleva su papeleta doblada, en alto.
En el altar, la coloca en una patena con la que la introduce en la urna.

El escrutinio

Los escrutadores realizan un recuento de las papeletas. Han de coincidir el número de papeletas y el número de votantes.

  • Si no coinciden: se queman sin leerlas y se vuelve a votar.
  • Si coinciden: uno de los escrutadores las lee en voz alta, y se anotan.

El primer día de votaciones se vota solo una vez, pero a partir de los siguientes días, y mientras sea necesario, se puede votar hasta un máximo de cuatro veces al día (dos veces por la mañana y dos por la tarde) hasta que alguien obtenga dos tercios de los votos.

La fumata

Cada día se queman las papeletas del voto al acabar las dos sesiones.

4. El Humo de la Chimenea

El color del humo anuncia a la gente congregada en torno a la capilla si ya hay nuevo pontífice o si se tiene que volver a votar.

Una de las características de los cónclaves es también que el resultado de cada votación se anuncia a los fieles con una fumata desde la basílica de San Pedro.

Tras cada ronda de votación las papeletas se queman en una estufa instalada para la ocasión en la misma capilla.

El color del humo anuncia a la gente congregada en torno a la capilla si ya hay nuevo pontífice o si se tiene que volver a votar.

El código del color del humo

Humo negro:
No hay Papa

La fumata negra se obtiene con la quema de todas las papeletas que han servido para la votación. El humo negro significa que el nuevo Papa no ha sido elegido.

Humo blanco:
'Habemus Papam'!

La fumata blanca se obtiene en una segunda estufa que activa el color quemando un total de cinco cartuchos. En este caso, el humo blanco confirma la elección del nuevo Papa.

5. Aceptación y Anuncio

El elegido debe aceptar el cargo y elegir su nombre papal.

Se viste con la sotana blanca y se presenta en el balcón de la plaza de San Pedro con el anuncio: "Habemus Papam"

En teoría puede ser elegido como Papa cualquier hombre bautizado y no casado, aunque casi siempre se ha elegido a un cardenal.

Un reportaje de EL PERIÓDICO

Textos: Irene Savio
Diseño e infografías: Alex R. Fischer y Jordi Català
Coordinación: Rafa Julve