Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Vuelta al cole

Catalunya pisa el freno digital: los libros en papel ganan peso y el primer ordenador se retrasa hasta 6º de Primaria

Cada vez más escuelas vuelven a apostar por los libros de texto físicos y reservan las licencias digitales para temas muy concretos y algunos centros han decidido que los alumnos no podrán llevarse el portátil a casa hasta 1º de la ESO

Familias que se resistían a dar el primer móvil acaban cediendo: "Me lo he comido con patatas, pero no me voy a flagelar más"

Miquel Carceller, profesor: "Pedir trabajos ya no sirve, Chatgpt hace la reflexión y el alumnado pierde el tiempo"

Maria Marcos: "No tiene ningún sentido que una maestra de infantil ponga un cuento en Youtube en vez de explicarlo ella"

Ordenador en un aula catalana, el curso pasado.

Ordenador en un aula catalana, el curso pasado. / Jordi Cotrina

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Helena López

Helena López

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Tras la borrachera digital acelerada por la pandemia y alimentada por los fondos europeos, Catalunya encara el curso 2026-2027 con la voluntad de profundizar en la "desdigitalización selectiva" iniciada el año pasado con el Pla de Digitalització Responsable, presentado en junio de 2025. Después de prohibir por completo los móviles durante la educación obligatoria y ordenar la retirada progresiva de las pantallas digitales en infantil [algo que algunos centros aún esperan], los centros avanzan ahora en la reducción del uso indiscriminado de dispositivos y la recuperación del papel, la escritura a mano y, en algunos casos, los libros de texto físicos. Una de las novedades en este ámbito es que la entrega del primer ordenador individual por parte del Departament d'Educació se retrasa de 5º a 6º de Primaria.

En paralelo, algunos centros que en los últimos años habían apostado por libros de texto digitales [más económicos] vuelven a la versión en papel y reservan las licencias digitales solo para aquellas tareas en las que aportan un valor pedagógico añadido, como en algunos temas de Matemáticas.

Los efectos negativos que han llevado a la actual desdigitalización están perfectamente identificados: una menor calidad en la expresión escrita y la comprensión lectora, distracciones y usos inadecuados

"Los equipos docentes se han dado cuenta de que había que dar un paso atrás o unos cuantos, y se están dando, aunque la tecnología no desaparece", señala la jefa de estudios de un instituto de la capital catalana, quien confirma que cursos atrás muchos libros de texto de consulta eran digitales, pero que hace un par de cursos el claustro decidió que los libros de texto volvieran al papel.

"Nos dimos cuenta de que los niños tenían que escribir mucho más y se ha pasado a la opción papel de nuevo, a los clásicos"

La mayoría de las editoriales ofrecen las dos cosas: digital o en papel, y la versión digital es más económica; pero la lista de contras era mucho mayor (y siempre hay alternativas, como la socialización de libros o que el centro los adquiera y los reparta). "Nos dimos cuenta de que los niños tenían que escribir mucho más de lo que lo estaban haciendo y se ha pasado a la opción papel de nuevo, a los clásicos", prosigue.

Dan fe de ello las librerías, que han notado que el aumento los libros de texto en formato digital se ha revertido y que cada vez más centros vuelven a los productos físicos. En Abacus Manresa explican que "este año piden menos material digital y más físico. Hay escuelas que quizá han duplicado la cantidad de libros en papel". Esto, añaden, hace que las familias "se quejen por el precio, ya que son más caros, pero por otra parte lo agradecen porque con el formato digital habían perdido calidad de estudio".

Las librerías han notado el aumento de compra de libros físicos: "Hay escuelas que quizá han duplicado la cantidad de libros en papel"

Lo de la desdigitalización selectiva no es una forma de hablar. "El 'classroom' sigue existiendo y es una herramienta de comunicación que funciona y nos ayuda, pero el 'classroom' no elimina la agenda, ni que yo diga una cosa en voz alta en el aula, ni que use la pizarra para comunicarme con mis alumnos, es una vía más", señala una profesora de Catalán de un instituto escuela en área metropolitana de Barcelona. Defiende la utilidad del 'classroom' para el alumno que ha acudido a clase o para el que no sigue, además de para el control de las familias. Allí lo tienen todo y pueden ver si su hijo ha entregado o no la tarea, aunque cada vez hay menos tareas que requieran de la pantalla para hacerse. "Es más una herramienta de comunicación", puntualiza.

Educació ha pasado la entrega de portátiles de 5º a 6º de primaria y algunas escuelas han decidido que los alumnos no se llevarán el ordenador a casa hasta 1º de la ESO

En la misma línea, otra docente compara el ordenador con "un lápiz o un bolígrafo". "Es un medio más para que se dé el aprendizaje, pero no puede servir para rellenar horas ni convertirse en un objetivo en sí mismo", apunta. "No es una metodología, sino una herramienta puntual que a veces necesito", insiste. En su claustro, explica, existe cada vez más conciencia de que su uso debe ser menos frecuente que en los últimos años y limitarse a lo estrictamente necesario.

Una cautela que también responde a otro problema: la tecnología, advierte, es uno de los principales focos de conflictos de convivencia en los centros. Con todo, detecta un cambio positivo entre el alumnado: los adolescentes son cada vez más conscientes de sus derechos y de los límites en el entorno digital. "Cada vez vienen más chicos a decirnos: ‘Me han hecho esto y esto no me lo pueden hacer’. Son conscientes de ello".

Todo el peso en las escuelas

"Somos las propias escuelas las que intentamos ir corrigiendo el uso de las pantallas cuando creemos que se ha hecho un uso excesivo, aunque no haya sido nuestro caso", reflexiona la directora de una escuela en el Eixample barcelonés. A su juicio, el debate va mucho más allá de poner o quitar pantallas: "También están los robots, las maletas para hacer vídeos, los estudios de radio… Son muchos materiales comprados con fondos europeos cuya incorporación a las escuelas se ha hecho tan deprisa que no hemos tenido tiempo de reflexionar sobre qué queremos hacer con ellos".

Un avance positivo es que los adolescentes son cada vez más conscientes de sus derechos digitales y empiezan a identificar y denunciar mejor los límites que no deben traspasarse en el entorno online

Esta maestra pone como ejemplo la radio escolar: "¿Queremos hacer una radio en la escuela? ¿Cómo la queremos hacer? ¿Qué queremos enseñar? ¿Con qué grupos?". El problema, resume, es la falta de tiempo y de una estrategia clara: "No hay un espacio de reflexión. Primero, porque desde arriba se va un poco dando tumbos; y después, porque cuando todo eso aterriza en las escuelas, quienes tenemos que concretarlo también vamos bastante perdidos". "No podemos decir que no a todo, pero a lo que decimos que sí tenemos que tener claro para qué", zanja.

Dos años de retraso

Así, hay escuelas que no solo han retrasado la entrega del primer portátil a 6º de Primaria -tal y como indica el Plan de digitalización responsable del Departament-, sino que han optado por comprar estanterías de seguridad y dejarlos en el centro, ya que los alumnos no hacían un buen uso en casa. Centros que han pasado de dejar ordenadores de Departament en 5º de primaria -ordenadores que los niños se llevaban a sus casas, con lo que el centro les perdía el rastro durante horas- a retrasar su salida de la escuela hasta 1º de la ESO, ya que en 6º los entregarán, pero no dejarán que los niños se los lleven a sus casas.

El profesorado reclama que la Administración establezca criterios claros sobre el uso de los dispositivos digitales

El informe 'Usos de los dispositivos digitales en los centros educativos y efectos percibidos en los aprendizajes y en el bienestar del alumnado', publicado por el Institut Català d’Avaluació de Polítiques Públiques (Ivàlua) en mayo de 2025, ya apuntaba que la mayoría de los centros participantes en la evaluación ya había reducido la frecuencia de uso de los dispositivos. El informe señala que los docentes perciben su uso actual como "responsable y vinculado a finalidades educativas". "Los ordenadores tienen mayor presencia en los cursos superiores y las tabletas tienen un uso residual", destaca el informe, que identifica los efectos negativos que han llevado a la actual desdigitalización: una menor calidad en la expresión escrita y la comprensión lectora, distracciones y usos inadecuados.

El mismo documento señalaba que el uso para buscar información y la gamificación generan valoraciones diversas. El profesorado detecta y denuncia una falta de formación y acompañamiento por parte de la Administración educativa y reclama que la Administración establezca criterios claros sobre el uso de los dispositivos digitales -respetando la autonomía de los centros-, y se identifica la necesidad de contar con apoyo técnico especializado.

Suscríbete para seguir leyendo