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Debate social

El juicio a Lindsay Clancy por matar a sus tres hijos aflora la controvertida psicosis posparto: ¿qué es y cómo se trata en España?

El Hospital Clínic de Barcelona cuenta con un pionero servicio especializado en el grave trastorno mental

Miles de nuevas madres sufren trastorno de estrés postraumático no diagnosticado después del parto

Lindsay Clancy se sienta a la mesa de la defensa durante los argumentos finales en su caso de triple asesinato en la Corte Superior de Plymouth el jueves, agosto. 27, 2026

Lindsay Clancy se sienta a la mesa de la defensa durante los argumentos finales en su caso de triple asesinato en la Corte Superior de Plymouth el jueves, agosto. 27, 2026 / Greg Derr/The Patriot Ledger / REUTERS

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Patricia Martín

Patricia Martín

Madrid
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El juicio en EEUU a Lindsay Clancy, una antigua enfermera acusada de matar a sus tres hijos el 24 de enero de 2023 ha despertado un intenso debate en torno a la psicosis posparto, un controvertido trastorno grave e infrecuente, que no está incluido en el manual de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría. El jurado comenzó este jueves a deliberar y la decisión no es sencilla porque Clancy admite que mató a sus hijos -Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses- pero su defensa alega que atravesaba una grave crisis de salud mental, que una voz le ordenó actuar y que no podía comprender lo que estaba bien o mal, debido a que sufría una aguda psicosis posparto.

España no dispone de una unidad de hospitalización psiquiátrica donde las madres puedan estar ingresadas junto a sus bebés

Sin embargo, la fiscalía sostiene que Clancy sí sabía lo que hacía y que hubo planificación y conducta racional en el crimen, dado que acabó con la vida de los niños mientras su marido no estaba en casa. Ha sido un juicio largo, que se ha prolongado 21 días, con 85 testigos. Y, a las puertas del tribunal, ha surgido un movimiento de mujeres con camisetas rosas que se solidarizan con Clancy, denuncian que los trastornos de salud mental tras el parto son minimizados y piden que sea declarada no culpable penalmente y trasladada a un hospital psiquiátrico. En las redes sociales, hay un intenso debate con voces a favor y en contra.

Estas son las claves sobre qué es la psicosis posparto, de por qué no hay un consenso y de cómo se trata en España.

La psicosis posparto no es una depresión posparto más intensa ni significa que la madre vaya a hacer daño a sus hijos siempre. Es un grave trastorno mental, poco frecuente, pero tratable. En España se entiende clínicamente como un episodio psiquiátrico agudo que aparece tras el parto, con síntomas psicóticos y, muy frecuentemente, síntomas afectivos de manía o depresión. Normalmente, implica una pérdida de contacto con la realidad, con delirios, alucinaciones o confusión. Es poco frecuente, de entre uno y dos casos por cada 1.000 alumbramientos y los homicidios de los hijos suceden entre el 1% y el 4% de ellos.

La psicosis puerperal está reconocida en España en la guía CIE-10-ES, pero solo cuando el cuadro médico no puede clasificarse como trastorno bipolar, depresión, esquizofrenia u otros. De hecho, el manual oficial de formación de las matronas reconoce que “no existe un consenso” sobre su definición y que durante años se ha discutido si se trata de una enfermedad afectiva, esquizoafectiva o de otro tipo.

La evidencia científica más reciente la acerca especialmente al espectro bipolar. Además, la Guía de Práctica Clínica de Atención al Embarazo y Puerperio del Sistema Nacional de Salud considera que la psicosis posparto queda fuera del seguimiento del puerperio normal. Y tampoco se recoge en el manual de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, por lo que en EEUU, donde se está celebrando el juicio, no se estudia en la facultad y apenas se reconoce y trata.

Los padres de Lindsay Clancy, Michael y Paula Musgrove, salen de la Corte Superior del Condado de Plymouth en Plymouth, Massachusetts, el 26 de agosto de 2026. Lindsay Clancy está siendo juzgada por la muerte por estrangulación en enero de 2023 de sus tres hijos pequeños. (Foto de JOSEPH PREZIOSO / AFP)

Los padres de Lindsay Clancy, Michael y Paula Musgrove, salen de la Corte Superior del Condado de Plymouth en Plymouth, Massachusetts. / JOSEPH PREZIOSO / AFP

Pese a la falta de definición clara, en España, ante una sospecha de psicosis posparto, se hace una valoración psiquiátrica inmediata y, en los cuadros más graves, no se espera a ver la evolución, sino que se ingresa a la paciente. El objetivo es doble: tratar el episodio psicótico y garantizar la seguridad de la madre y del bebé. El tratamiento se adapta a cada paciente, pero habitualmente incluye fármacos antipsicóticos y, en determinados casos, estabilizadores del ánimo como el litio o medicación para recuperar el sueño y controlar la agitación. La terapia electroconvulsiva también puede utilizarse en situaciones cuando se necesita una respuesta rápida.

Catalunya dispone de un recurso especializado pionero: la Unidad de Salud Mental Perinatal del Hospital Clínic, que cuenta con un programa específico para mujeres con trastorno bipolar o psicosis posparto y el Hospital de Día Madre-Bebé, donde ambos pueden acudir juntos durante el tratamiento, con intervenciones psiquiátricas, psicológicas y dirigidas también al vínculo y a los cuidados. El dispositivo, sin embargo, es de hospitalización parcial.

España sigue sin disponer de una unidad de hospitalización psiquiátrica de agudos donde las madres que necesitan permanecer ingresadas puedan hacerlo junto a sus bebés, un modelo que las guías internacionales consideran recomendable, siempre que la situación clínica lo permita.

La atención a la psicosis no termina cuando desaparecen los delirios, sino que la vigilancia continúa después de recibir el alta o el tratamiento en la fase aguda. Los especialistas consideran fundamental trabajar la recuperación emocional, el descanso, la autonomía de la madre y su relación con el bebé. También se revisa el tratamiento si existe lactancia y se establece un plan para prevenir futuras recaídas, especialmente si hay antecedentes de trastorno bipolar o de una psicosis puerperal anterior.

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