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Reto viral

El psiquiatra Andrés López, sobre el ‘reto marrón’ que ha obligado al cierre de varias piscinas, incluidas las de PortAventura: "Puede haber algún problema emocional"

El experto remarca que las redes sociales introducen ciertos mecanismos adictivos que favorecen el efecto arrastre para cometer este tipo de actos incívicos, que generan riesgo entre la población

Cierran varias piscinas de Caribe Aquatic Park en PortAventura por la presencia de excrementos en el agua

Una socorrista junto a una piscina.

Una socorrista junto a una piscina. / Jesus Hellin/STUDIO MEDIA 19

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Ya ocurrió el año pasado y este verano se está volviendo a replicar. Varias piscinas de toda España están teniendo que echar el cierre debido al conocido como 'reto marrón', el desafío entre los jóvenes que consiste en defecar en una piscina, especialmente cuando se trata de una instalación abierta al público, para obligar a que cierre. En algunos casos, los jóvenes que lo realizan lo graban para ganar impacto en redes sociales.

Este reto ha afectado también a PortAventura, que esta semana tuvo que cerrar varias piscinas del Caribe Aquatic Park por este reto. Los socorristas del centro detectaron excrementos humanos en el agua de algunas piscinas y obligaron a los visitantes a evacuarse.

Problemas emocionales

Andrés López, psiquiatra coordinador de Salud Mental en el Área Sanitaria de Osuna, ha expuesto en la Cadena SER que detrás de este tipo de comportamientos puede haber algún problema emocional en un colectivo más vulnerable como adolescentes y jóvenes, que pueden recurrir a las redes sociales para sentir aceptación o combatir sentimientos de soledad. López remarca que las redes sociales introducen ciertos mecanismos adictivos que favorecen el efecto arrastre para cometer este tipo de actos incívicos, que generan riesgo entre la población.

Este tipo de "gamberradas", advierte, pueden tener un impacto en la salud pública. El experto aboga por incidir en la prevención con educación, con talleres específicos sobre el buen uso de las plataformas sociales en las aulas y también tratar las consecuencias de estas conductas.

El año pasado, un policía explicaba a este diario el modus operandi más frecuente de este reto, descartando que defequen directamente en el agua. "A menudo son menores de edad, principalmente adolescentes. Casi siempre son chicos. Y no es cierto que defequen en el agua. Una actividad como esa difícilmente puede pasar desapercibida", detalla. Según explica, en muchos casos los jóvenes llevan las heces en una bolsa, en el bolsillo del bañador, y las dejan caer disimuladamente, con algún compañero cerca para taparlo y otro desde fuera grabándolo todo.