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Entrevista

Rocío Vidal, divulgadora científica: “Un seminarista me persiguió diciendo que Dios le había encomendado salvar mi alma”

La periodista, conocida en las redes como 'La Gata de Schrödinger', critica que los medios den voz a defensores de las pseudociencias y de teorías de la conspiración

Rocío Vidal, divulgadora cientifica

Rocío Vidal, divulgadora cientifica / José Luis Roca / EPC

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Juan Fernández

Juan Fernández

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Lleva ocho años desmontando teorías conspiranoicas y señalando sin cortarse un pelo a los 'influencers' que manipulan la ciencia para engañar a la gente. Lo hace en las redes -acumula 1,7 millones de seguidores en sus perfiles de Youtube, Instagram y X bajo el sobrenombre de ‘La Gata de Schrödinger’-, en sus libros –lleva dos publicados sobre divulgación de la ciencia-, en sus charlas y siempre que le ponen delante un micrófono o una cámara donde explicar con desparpajo y sentido común que dos más dos son cuatro y no un sortilegio cabalístico. Terraplanistas, 'magufos', charlatanes y vendemantas, temblad, Rocío Vidal (Benicassim, 1992) va a por vosotros, y no piensa parar hasta descubrir vuestro chiringuito.

¿Por qué estudio Periodismo?

Por la curiosidad. Me interesaban tantas cosas que pensé: es la carrera perfecta, me va a permitir conocer a gente muy distinta y saber de temas muy diferentes. También lo hice por la escritura. A mí lo que me atraía de esta profesión era escribir, lo del audiovisual vino después, y fue por casualidad.

¿Casualidad?

Al acabar la carrera hice un master de comunicación científica casi sin querer, porque a mí el que me interesaba era otro de comunicación cultural, pero estaba lleno, y luego estuve un año trabajando para una exposición de la Caixa donde tenía que grabar cada día pequeños vídeos explicando la muestra. Ahí descubrí que me gustaba contar cosas de viva voz y decidí montar un canal en Facebook, creé mi nick, y empecé a subir vídeos a YouTube, a ver qué pasaba.

¿Y qué pasó?

Que al cuarto vídeo que publiqué sobre 'influencers' que vivían de timar a la gente empecé a recibir miles de visitas y descubrí que ahí había un camino interesante. Decidí aportar mi granito de arena y me dediqué a explicar la verdad científica y señalar a los charlatanes. Me indigna que haya quien manipula la ciencia para vender vídeos y cursos aprovechándose de la ingenuidad y la ignorancia a la gente.

Me indigna que haya quien manipula la ciencia para vender vídeos y cursos aprovechándose de la ingenuidad y la ignorancia a la gente

Eligió un camino complicado.

Elegí el camino de la guerra. A veces pienso: con lo feliz que habría sido yo haciendo vídeos de divulgación científica sin meterme en estos fregados… Pero una lleva dentro lo que lleva y no pude evitarlo. Por otro lado, creo que la labor del periodista es contar la verdad e incomodar, moleste a quien moleste y cueste lo que cueste.

A usted le ha costado insultos, persecuciones y amenazas. ¿Ha pasado miedo?

A veces sí, cuando me mandan fotos de mi calle en plan: sabemos dónde vives. Pero esto es lo que sucede cuando denuncias a una secta o te metes con un gurú que vive de engañar a la gente, lo tengo asumido. Acumulo anécdotas de todo tipo. Yo no soy una atea radical, pero cuestiono lo que dicen las religiones, y una vez un seminarista estuvo persiguiéndome porque decía que Dios le había encomendado la misión de salvar mi alma. ¡En qué me vi de quitármelo de encima!

Madrid 23.07.2026. Rocío Vidal, divulgadora cientifica

Rocío Vidal, divulgadora cientifica / José Luis Roca / EPC

¿Por qué tienen éxito las teorías de la conspiración?

Ofrecen soluciones sencillas a problemas complejos y juegan con algo que llevamos todos dentro: el miedo al vacío. Es más fácil creer en lo que sea que asumir que no hay respuestas a ciertas preguntas trascendentales. Las redes cuentan mucho en este fenómeno, porque no sirven para razonar, solo para polarizar. La gente prefiere ver un reel de 30 segundos que leerse un libro. Y luego hay medios que les dan visibilidad. Cuando veo en la tele tertulias de terraplanistas frente a físicos, pienso: ¿pero qué hacen esas cadenas?

Las redes no sirven para razonar, solo para polarizar. La gente prefiere ver un reel de 30 segundos que leerse un libro

Lleva ocho años rastreando este mundillo. ¿Diría que va en aumento o está de retirada?

No para de crecer, vivimos la era de los gurús espirituales que lo mismo te cuentan cómo conseguir dinero y mujeres que te explican que lo de los dinosaurios es mentira. Lo que más me alucina es el rechazo que sienten hacia la intelectualidad. Hoy hay gente en las redes que presume de no haberse leído un libro en su vida. Y lo dicen así, fardando de no saber.

¿Le merece la pena andar peleándose con ellos?

Sí. Quiero creer que alguien que se haya sentido atraído alguna vez por una secta, en el último momento se ha echado para atrás tras ver un vídeo mío. De todos modos, no pienso estar en esto eternamente. A veces fantaseo con la Rocío del futuro y la imagino escribiendo libros, que es lo que me atrajo de este oficio, no hacer vídeos explicando por qué el futbolista Marcos Llorente es un flipado y un mentiroso cuando dice que la crema solar produce cáncer o cuando afirma que en el cielo hay estelas porque un poder secreto nos fumiga.

Madrid 23.07.2026. Rocío Vidal, divulgadora cientifica

Rocío Vidal, divulgadora cientifica / José Luis Roca / EPC

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