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Tendencia en los institutos

La 'AI-lessphobia' llega a las aulas: casi un 5% de los escolares que usan IA teme rendir peor si estudia sin ella

Una investigación universitaria con casi 2.000 alumnos de ESO constata que los adolescentes que usan la inteligencia artificial con más frecuencia obtienen puntuaciones más altas en la escala de 'AI-lessphobia', el miedo a no tener IA para hacer los deberes

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La IA cambia la universidad: uno de cada cuatro estudiantes va menos a clase desde que la usa

Un estudiante de 1º de ESO repasa, en su casa, la regla del tres para Matemáticas con ayuda de ChatGPT.

Un estudiante de 1º de ESO repasa, en su casa, la regla del tres para Matemáticas con ayuda de ChatGPT. / O. P.

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Olga Pereda

Olga Pereda

Madrid
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Casi un 5% de los escolares españoles de 11 a 14 años está en riesgo de sufrir 'AI-lessphobia': la sensación de rendir peor en los estudios si no usan inteligencia artificial. Lo revela una encuesta a cerca de 2.000 alumnos de ESO firmada por investigadores de varias universidades, que piden a familias y docentes fomentar un uso equilibrado de la IA sin patologizar el fenómeno.

No estamos delante de una etiqueta clínica, ni un diagnóstico, ni un trastorno. Es, más bien, un malestar, una forma de inseguridad. La 'AI-lessphobia' implica tener la sensación de rendir peor con los estudios si no se usa la IA. En torno al 4,6% del alumnado de 11 a 14 años que usa la inteligencia artificial podría estar en zona de riesgo de sufrirla. De momento, no es un porcentaje alarmante. Pero los expertos piden tomar medidas.

Los investigadores subrayan que no se trata de un diagnóstico clínico, sino de un malestar

Resulta fundamental, concluyen los autores del estudio, que la tecnología de última generación no sustituya el pensamiento crítico, la creatividad, la autonomía y la capacidad de resolver problemas por cuenta propia. “Si un escolar no sabe poner las comas en un texto porque siempre usa ChatGPT, no lo aprenderá jamás”, resume Joaquín González-Cabrera, doctor en Psicología Social y Metodología de las Ciencias del Comportamiento en la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR) e investigador principal del estudio.

"Un trabajo realizado por un alumno siempre será más deficiente que uno 'made by IA', pero los docentes no medimos tanto la calidad sino lo que el estudiante ha aprendido"

Joaquín González Cabrera

— Doctor en Psicología Social y Metodología de las Ciencias del Comportamiento

‘Adaptación de la escala de 'AI-lessphobia' en educación en una muestra de adolescentes españoles’ es un trabajo firmado por profesores e investigadores de UNIR, la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) y la Universitat de València. Está basado en una encuesta a casi 2.000 estudiantes de ESO residentes en diez autonomías y con edades comprendidas entre 11 y 14 años. Una de sus principales conclusiones es que casi dos tercios de los chavales (64,4%) usan herramientas de IA. De ellos, siete de cada diez lo hacen con fines académicos. Sobre todo, buscar información para trabajos de clase, resolver dudas, corregir textos propios y resumir información. Además, los adolescentes declaran otros usos no escolares. Por ejemplo, obtener consejos sobre el físico o la apariencia, buscar información de salud sexual y saber cómo decir algo a otra persona.

De los estudiantes de ESO que usan la IA, alrededor del 4,6% pueden estar en zona de riesgo de sufrir 'AI-lessphobia', sin apenas diferencias entre chicos y chicas

“Nuestra investigación señala que cuanto más se usa la IA, más posibilidades hay de sufrir 'AI-lessphobia’”, explica González Cabrera. El estudio observa una asociación: quienes usan herramientas de inteligencia artificial con más frecuencia obtienen puntuaciones más altas en la escala de 'AI-lessphobia'. La conclusión principal de la investigación es que, de los estudiantes que usan la IA, alrededor del 4,6% pueden estar en zona de riesgo. No hay diferencias significativas entre chicos (4,7%) y chicas (4,5%).

Los autores explican que la 'AI-lessphobia' no debe entenderse como un diagnóstico clínico formal. "No conviene patologizar ni demonizar cualquier uso tecnológico. Más bien, la escala mide una forma específica de ansiedad, dependencia o inseguridad académica relacionada con la inteligencia artificial", explica Cabrera.

Reflexión profunda

El profesor de UNIR destaca que la IA supone un antes y un después y que la comunidad educativa -incluida la universidad- debe emprender una reflexión profunda sobre el significado del buen uso de la tecnología. Un primer paso, en su opinión, sería potenciar la competencia oral de los alumnos. Es, de hecho, lo que se está haciendo en colegios e institutos y también en la universidad.

González-Cabrera, profesor en la facultad de Educación, reconoce que uno de los problemas que acarrea la IA es cuando los estudiantes la usan para redactar trabajos enteros. Precisamente, el uso de la IA y el hecho de que “cada vez es más difícil demostrar la autoría real” es lo que ha motivado al sindicato Professors de Secundària a pedir que el Treball de Recerca (TR) de Bachillerato deje de ser obligatorio.

“Si un escolar no sabe poner las comas en un texto porque siempre usa ChatGPT, no lo aprenderá jamás”

Joaquín González-Cabrera, investigador principal del estudio

En la universidad, el problema está en los trabajos de fin de grado, donde los docentes sospechan de un mal uso por parte de los estudiantes. “Un trabajo realizado por un alumno siempre será más deficiente que uno 'made by IA'. Pero los docentes no medimos tanto la calidad sino lo que el estudiante ha aprendido”, destaca González-Cabrera. Ante el uso masivo de la IA para redactar estos trabajos, imprescindibles para obtener el título, la respuesta de los rectorados ha sido potenciar las defensas orales. “En esa situación, el alumno tiene que explicar con sus palabras, el trabajo y sus conclusiones. Ahí ves si perfectamente si se lo sabe bien y si ha aprendido”, concluye.

Esta semana, la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) ha presentado una herramienta, Authory.tech, para ayudar a los docentes a verificar la autoría de los trabajos académicos.

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