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Registros climáticos

Barcelona ha encadenado más de 50 días de calor extremo en un verano en el que todas las jornadas han estado entre las más cálidas jamás registradas

Los registros confirman que desde finales de mayo hasta ahora casi todos los días han estado entre el 95% y el 100% de los más cálidos jamás observados para estas fechas

De la noche tórrida a la tropical: el desplome de 5 grados de temperatura que ha permitido respirar a Barcelona

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Calor en la estación de Plaza Catalunya de la L1 del metro de Barcelona, el 30 de julio de 2026

Calor en la estación de Plaza Catalunya de la L1 del metro de Barcelona, el 30 de julio de 2026 / Manu Mitru

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Valentina Raffio

Valentina Raffio

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Casi todos los días de este verano en Barcelona han sido más cálidos de lo normal para la fecha y, en la gran mayoría de casos, se han saldado con algunas de las temperaturas más altas jamás registradas para esta época del año. Según apuntan los registros de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), desde el pasado 20 de mayo hasta ahora, a falta de solo una semana para que concluya el mes de agosto, prácticamente todos las jornadas de este verano han estado entre el 95% y el 100% de las más cálidas jamás observadas durante esta época en la ciudad. En total, los registros contabilizan una racha de más de 50 días consecutivos de calor extremo en un verano en que, por primera vez, se han superado máximas de 41 grados y una sucesión de más de medio centenar de noches tórridas, por encima de los 25 grados. Lo nunca visto.

El cambio de tiempo que llegó la tarde del jueves ha dado un respiro. Por primera vez en casi dos meses, Barcelona ha dejado las noches tórridas para vivir una noche tropical, con un desplome de cinco grados de la temperatura. El Servei Meteorològic de Catalunya ha activado ya varios avisos por intensidad de lluvias hasta como mínimo este sábado ante chubascos potencialmente torrenciales. Un frente que traerá un descenso general de las temperaturas.

Gráfico que muestra la temperatura media diaria en Barcelona.

Quienes viven en Barcelona saben que este verano ha sido excepcional en cuanto a la intensidad y persistencia del calor. Pero por si no fuera suficiente, los registros confirman lo excepcional que ha sido esta estación en cuanto a altas temperaturas. Desde mediados de mayo hasta ahora, los termómetros se han situado de forma constante en valores extremos para la época. Casi todos los días, la temperatura media ha estado entre el percentil 95 y el 100. Esto significa que casi cada día ha sido más cálido que entre el 95% y el 100 % de los días equivalentes de la serie histórica. O dicho de otra manera, durante casi todo el periodo, las temperaturas han estado dentro del 5% de los valores más altos de la serie histórica que arranca en 1980. Entre los datos más llamativos destacan al menos 20 jornadas donde se ha llegado al percentil 99 y tres más que han alcanzado el 100 lo que, en la práctica, indica que han rozado o batido récord absoluto de temperatura.

Extremos de temperatura

El caso más extremo se registró el día 8 de julio, cuando tras la llegada de una ola de calor extremo se tuvo que activar una alerta roja por altas temperaturas en la ciudad. Ese día, el Observatori Fabra registró máximas de 40,9 grados, el valor más alto jamás observado en la ciudad y que superó en hasta medio grado el anterior récord absoluto establecido en julio de 2024.

Antes de estos dos episodios, el récord absoluto de la ciudad eran los 39,8 grados registrados en julio de 1982 durante una ola de calor inédito. Desde entonces, debido al avance del cambio climático, los termómetros barceloneses ya han superado este umbral al menos dos veces. Los registros indican que los 40,9 registrados este verano son la cifra más alta jamás observada en la ciudad en más de un siglo. O para ser más exactos, desde al menos el año 1914.

La ciudad ha encadenado medio centenar de jornadas de calor extremo con máximas por encima de los 40 grados y mínimas que han rozado los 30

La estación meteorológica del Raval, la más céntrica de Barcelona, constata que casi todos los días de este verano las máximas se han situado alrededor de los 30 y 32 grados con índices de hasta el 60% de humedad. Esto indica que, en la práctica, la sensación térmica ha rondado entre los 35 y los 38 grados durante buena parte del periodo estival.

Los registros confirman que, más allá del calor diurno, este verano ha quedado marcado por una racha de noches extremadamente cálidas en la que, por primera vez, se han registrado más de 52 jornadas donde los termómetros no han bajado de los 25 grados en ningún momento de la madrugada y que, en algunos casos, hasta han rozado los 30. Hasta ahora, lo normal era registrar una buena parte de noches tropicales (por encima de los 20 grados) y solo ocasionalmente alguna tórrida (a más de 25) pero este año, por primera vez, las tornas han cambiado y las noches de temperaturas extremas han ganado peso en Barcelona.

Alivio con el cambio de tiempo

Precisamente, la madrugada del viernes Barcelona ha vivido la primera noche tropical en semanas. En el Observatori Fabra, por ejemplo, la temperatura máxima ha sido de 22,2 grados y la mínima, de 19,6 (una noche 'normal'). En el del Raval, eso sí, la máxima aún ha sido tórrida (25,9), aunque la media ha sido de 24,1 grados y la mínima, de 23,1. Y en la Zona Universitària la máxima ha sido de 23,8 y la mínima, de 20,9.

Los informes indican que estas temperaturas, lejos de ser fruto del azar, son un síntoma directo del avance del cambio climático y del impacto del calentamiento global. En los últimos meses, sin ir más lejos, han sido varios los estudios que han señalado cómo estos fenómenos derivados a la emisión descontrolada de gases de efecto invernadero han sumado entre 3 y 5 grados de media a las temperaturas de este verano y, además, han aumentado el riesgo de aparición de olas de calor cada vez más extremas. De no ser por la crisis climática, afirman los expertos, este verano no habría sido ni tan extremo ni tan angustiante en cuanto a temperaturas.

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