¿Por qué parece que hay tantos terremotos? ¿Podría haber uno en Barcelona?
El riesgo sísmico en Catalunya es real: "El Pirineo es la segunda zona con más actividad sísmica de la península", advierte el director de la Red Sísmica Nacional
Daños tras la serie de terremotos este martes en Granada que han dejado tres heridos leves, con una menor trasladada al hospital. EFE/ Pepe Torres. Añade fotos / Pepe Torres / EFE
Tiembla la tierra y tiembla España. Primero fueron los terremotos de Venezuela y Colombia. Ahora ha sido Granada. Sin que unos y otros tengan absolutamente nada que ver, lo que es innegable es que la actividad sísmica está siendo una de las grandes protagonistas informativas de este verano. Esta sucesión de seísmos ha disparado la sensación de que hay más terremotos que nunca. Los expertos consultados por EL PERIÓDICO descartan que exista una relación entre los últimos seísmos y aseguran que el planeta no atraviesa una etapa de mayor actividad sísmica. En España, el mayor riesgo se concentra en el sureste peninsular. En Catalunya, la zona más activa es el Pirineo. Barcelona, en cambio, tiene un riesgo bajo, aunque no inexistente.
Lo cierto es que la serie de terremotos registrados en Granada (un fenómeno conocido como 'enjambre sísmico', que consiste en un conjunto de eventos sísmicos en un área específica durante un periodo de tiempo relativamente corto) han puesto en guardia al resto de la península. ¿Es posible que esto se repita en Catalunya? ¿En Barcelona? ¿Y en Madrid?
Mapa de los terremotos en Granada.
Cada año se registran en Catalunya unos 1.000 terremotos, pero apenas se notan una docena de ellos
"Son realidades totalmente diferentes", explica a EL PERIÓDICO Juan Vicente Cantavella, director de la Red Sísmica Nacional. "El centro de la península es una de las zonas con un riesgo muy pequeño", apunta. Pero Catalunya es otra historia: "Barcelona también es una ciudad con un riesgo sísmico bajo. Pero la provincia de Girona sí que tiene más riesgo. Especialmente el Pirineo, que es la segunda zona con más actividad de España", sentencia Cantavella.
"Estamos en un periodo de baja actividad sísmica en el mundo. Lo que sucede es que se han producido varios de magnitudes altas en zonas pobladas"
Josep Batlló
— Sismólogo de l'Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya
Coincide en el diagnóstico Josep Batlló, sismólogo del Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya, que también cree que en Barcelona hay un riesgo muy bajo, pero Catalunya es otra realidad; recuerda que "en 1923 hubo un terremoto en la Vall d'Aran que no dejó víctimas, pero hizo caer un trozo de campanario".
El sismólogo señala que "cada año se registran unos 1.000 terremotos en Catalunya. Pero que se noten, no más de 10 o 12", por la baja intensidad de los temblores. "Lo que sucede es que aquí no estamos acostumbrados. Si vivéramos en Chile o Japón, veríamos los temblores como algo cotidiano".
600 años
Batlló apunta que "ahora se van a cumplir 600 años de los terremotos más destructivors en Catalunya". Se refiere a una serie de temblores registrados en Olot y en Queralbs entre los años 1427 y 1428. El Instituto Geográfico Nacional les atribuye intensidades que oscilan entre 8 y 9. Es decir, un terremoto capaz de provocar daños muy graves y destrucción de edificios.
Los seísmos más devastadores en Catalunya se registraron en Olot y Queralbs en 1427 y 1428
"Aquel terremoto provocó muertos en Barcelona", recuerda Batlló, que matiza: "Se debió a que, del temblor, se cayó el rosetón de la Basílica de Santa Maria del Mar, que estaba en obras. Había gente saliendo de la iglesia, por el pánico, y les cayó encima. El peligro está donde está la persona", resume el sismólogo, recordando que mucho más cerca en el tiempo, en agosto de 1967, hubo un terremoto de magnitud 5,8 en la zona francesa del Pirineo (en el municipio de Arette) que dejó un muerto.
"Los Pirineos fueron una zona límite de placas en el pasado", ilustra Cantavella. Pero aunque esa cordillera sea la segunda zona con mayor riesgo de la península, "la zona está muy lejos del peligro que se registra en el sudeste. Granada, Almería, Murcia, la zona de las [sierras] béticas, son las que tienen más riesgo, porque es donde confluyen las placas eurasiática y africana".
Granada, Almería y Murcia son las que zonas que tienen más riesgo, porque es donde confluyen las placas eurasiática y africana
Esa es la principal causa de los temblores en la península. Belén Benito, doctora en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid y profesora en la Universidad Politécnica de Madrid, cuenta que "el choque entre la placa africana y la euroasiática generó la formación de las fallas Béticas y de las fallas del sur peninsular. Pero se cree que la península se comporta como un bloque y rota en sentido contrario a las agujas del reloj, generando comprensión en Pirineos y extensión y Galicia. Por eso se producen temblores en ambas zonas. En el Pirineo por compresión y en Galicia por extensión".
Baja actividad sísmica
Aunque nos hallamos en una época en la que estamos presenciando terremotos casi cada semana, lo cierto es que el fenómeno está, actualmente, 'de bajada' según los expertos: "El hecho de que varios terremotos grandes coincidan en pocas semanas puede resultar llamativo, pero la proximidad temporal no implica que estén físicamente relacionados", sentencia Belén Benito
Prosigue Benito explicando que "el planeta no está atravesando precisamente una época de mayor actividad sísmica. En promedio, cada año hay 15 o 16 terremotos con magnitudes por encima de 7. Lo que sucede es que muchas veces se dan en mitad del océano o en zonas despobladas y por eso no nos enteramos".
Batlló se pronuncia en la misma línea, señalando que "nos encontramos en un periodo de baja actividad sísmica en el mundo. Lo que sucede es que se han producido varios de magnitudes altas en zonas pobladas". Cantavella, por su parte, descarta que tengan nada que ver los movimientos de Colombia con los de Granada y atribuye "a la casualidad" que hayan coincidido en el tiempo.
Construcciones controladas
Aunque el riesgo en Catalunya se halla en el Pirineo y Barcelona parece estar fuera del área de riesgo, cuenta Cantavella que "la ciudad es uno de los lugares de España donde es obligatorio el cumplimiento de la normativa de construcción sismorresistente". Significa que los edificios deben cumplir una normativa para evitar daños en caso de terremoto.
Sobre esta cuestión, Batlló apunta que se debe a que se trata de una ciudad muy poblada y cualquier movimiento podría provocar daños . No obstante, tranquiliza: "Igual que Catalunya cuenta con un plan contra los incendios, también existe el Sismicat, que es un plan especial de emergencias en caso de sismo".
Lo que parece claro es que Barcelona no va a resultar afectada por terremotos como los registrados en Granada, porque no se encuentra en una zona propicia para ello. Los Pirineos, en cambio, sí que cuentan con una contrastada trayectoria de temblores. Y dejaron a su última víctima mortal hace menos de 60 años.