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Fuegos forestales

Muere un miembro de la UME en el peor incendio de la historia en Aragón

El accidente tuvo lugar cerca del barranco de Atarés y dejó otros tres militares heridos

El fuego no da tregua ni al operativo ni a los voluntarios , pero la lluvia permite avanzar en la zona de Peña Oroel

Un miembro de la UME durante los trabajos nocturnos de contención del fuego.

Un miembro de la UME durante los trabajos nocturnos de contención del fuego. / UME

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David Chic / Sergio H. Valgañón

Zaragoza / Jaca
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El de Las Peñas de Riglos ya se puede considerar el peor incendio en la historia de Aragón, tras arrasar más de 17.000 hectáreas y seguir descontrolado siete días después. Además, este domingo se ha cobrado la vida de un integrante de la Unidad Militar de Emergencias (UME). El fallecido se encontraba trabajando contra las llamas en el barranco de Atarés con otros tres soldados que resultaron heridos de diferente consideración al volcar la autobomba que conducían.

La tragedia marcó a última hora de la tarde una jornada de lucha contra las llamas que provocó un pequeño alivio entre el dispositivo de extinción, sobre todo debido a la moderación de los vientos, la llegada de refuerzos desde Francia y de las ansiadas tormentas que descargaron una buena cantidad de agua.

Fue durante el ataque a las llamas en el barranco de Atarés, un punto situado en las inmediaciones de la Peña Oroel y cerca de la carretera A-1205, fue cuando el vehículo en el que trabajaban los cuatro integrantes de la UME sufrió un grave accidentes por causas que todavía se desconocen.

Tras el vuelco, uno de los ocupantes quedó atrapado en el interior y no pudo ser rescatado con vida. Los otros tres integrantes del equipo de extinción sí que lograron salir del interior por sus propios medios, aunque todos ellos sufren lesiones de diversa consideración. Pocos minutos después de la tragedia uno de ellos fue evacuado en helicóptero, mientras que los dos restantes tuvieron que recibir atención médica en el lugar de los hechos.

El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, trasladó el pésame a la familia del fallecido en nombre de todos los aragoneses, condolencias a las que también se sumó la subdelegada del Gobierno, Noelia Herrero. "Estamos ante una triste noticia en un día en el que parecía que las condiciones del incendio nos daba un pequeño respiro", indicó. A través de sus redes sociales, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, trasladó sus condolencias a la familia.

Antes de la mala noticia, el fuego no daba tregua ni al operativo, que tiene casi mil profesionales y más de 40 medios aéreos combatiendo, ni a los cientos de voluntarios encargados desde hace días en tareas de defensa de las poblaciones. La lluvia, prevista para el sábado, se retrasó hasta la tarde del domingo para permitir que las labores de extinción recuperarán algo de terreno en Peña Oroel y alejar, poco a poco, el temor del fuego entrando en un paraje natural de excepcional valor ambiental y sentimental para los vecinos de la zona.

El consejero de Interior, Roberto Bermúdez de Castro, anunciaba en el primer Cecopi de la jornada la activación del aeródromo de Santa Cilia como base de emergencias improvisada. Una nueva infraestructura, que no se puede dedicar por las evidentes circunstancias al vuelo recreativo, que facilita desde este domingo el trabajo de los medios aéreos, que tendrán que hacer menos kilómetros para repostar, agilizando sus labores. La pista jacetana también fue el primer lugar de aterrizaje de los refuerzos franceses, así como lugar de idas y venidas de los medios de las distintas comunidades autónomas volcadas en la extinción del fuego en el entorno de Las Peñas de Riglos.

En tierra, los caminos, campos y carreteras secundarias se llenan de ramas y maleza. Es el efecto del enorme trabajo de los voluntarios. En Jaca cuentan casi un centenar armados con desbrozadoras y motosierras y "muchos más" que se han lanzado al campo con sus manos, palas y tijeras. El objetivo es defender el contorno de todos los municipios, que el fuego no tenga ninguna posibilidad de generar daños materiales.

Entre las sonrisas y las ganas de los voluntarios, que no dejan de sumarse a los grupos de WhatsApp y a las listas de difusión en las que se comparten las necesidades casi minuto a minuto, también se notan las ojeras y las espaldas curvadas. Una semana de trabajo sin cuartel mella cualquier cuerpo, no tanto el espíritu: "Estaremos todo el tiempo que haga falta". Hay jóvenes que han interrumpido sus vacaciones, otros que retrasan las suyas y muchos que no saben el día en que viven, solo en que aún queda fuego en el monte.

En el Cecopi de la tarde se guardó un minuto de silencio por el militar de la UME fallecido y se avanzó la situación en el campo. "Aún queda incendio para rato", certificó Bermúdez de Castro, que sigue gestionan una situación "complicada" y que mantuvo su mensaje de guardar "mucha prudencia".

Hoy se incorporan al amplísimo operativo los bomberos franceses que llegaron este domingo por la tarde a la zona. Las tormentas hicieron "diana" en espacios afectados por el fuego. Prudencia y esperanza cuando se cumple una semana de vida del que ya es el peor incendio en la historia de Aragón.

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Fuente: El Periódico de Aragón