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Alerta digital

El Botón Lila del transporte público catalán activará la cámara más cercana a la usuaria para 'cazar' al agresor

Un operador llamará al 112 en caso de requerirse presencia policial

Catalunya activará en 2027 un botón lila digital en el transporte público contra la violencia machista

Catalunya pondrá puntos lila en zonas con aglomeraciones este verano

Cámara de videovigilancia en un bus de TMB

Cámara de videovigilancia en un bus de TMB / Jordi Otix

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Germán González

Germán González

Barcelona
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Catalunya ultima el Botón Lila digital, que debe entrar en funcionamiento el próximo año para combatir la violencia sexual y machista en el transporte público. Este sistema de aviso estará integrado en las aplicaciones de las empresas operadoras de transporte de viajeros y tiene como objetivo combatir las situaciones de acoso e indefensión. La novedad es que la activación del botón pondrá en marcha la cámara más cercana a la usuaria, lo que permitirá identificar al agresor y trabajar la prevención si se convierte en un mecanismo de disuasión.

El Botón Lila es una de las medidas recogida en el Plan Estratégico de Movilidad y Género (PEMG), aprobado por el Govern en 2024, en el marco de las actuaciones de prevención y abordaje de las violencias sexuales en el transporte público catalán. Esta estrategia también incluye la elaboración de un protocolo, en el que han participado los Mossos d'Esquadra, para actuar de forma coordinada.

En concreto, los agentes explican que el sistema funcionará de forma similar a la alerta SOS de la que ya disponen actualmente los usuarios del transporte público para realizar consultas o solicitar ayuda. Según este protocolo, la usuaria podrá activar el Botón Lila para pedir ayuda y un operador del Centro de Control le dará una respuesta inmediata. A continuación, activará la cámara instalada en el vehículo o en la estación más próxima.

A partir de ese momento, el operador recopilará la información necesaria para movilizar a los vigilantes de seguridad y al personal de la estación. Si fuera necesaria la intervención de los Mossos d'Esquadra, de las policías locales o de los servicios de emergencias, se alertará al 112 para que envíe una patrulla.

Estrategias contra el machismo

Más allá del Botón Lila, el Plan Estratégico de Movilidad y Género contempla otras medidas para combatir la violencia machista, como continuar con la formación del personal de las empresas operadoras para abordar estas situaciones, realizar auditorías de calidad y seguridad en estaciones y espacios de movilidad, y elaborar guías preventivas específicas para viajar con seguridad. También se establecerán canales directos de comunicación entre las empresas de transporte, las administraciones y los cuerpos de seguridad.

Desde el departamento de Territori, Habitatge i Transició Ecològica señalan que el Botón Lila "se plantea como una herramienta complementaria y de apoyo operativo para facilitar" la atención a la víctima, "sin sustituir los canales ordinarios de emergencia" ni los mecanismos habituales de seguridad.

El Programa de Actuaciones del Plan Estratégico de Movilidad y Género prevé destinar recursos durante este año y el próximo para desarrollar el Botón Lila e integrarlo en las aplicaciones de las empresas de transporte público. Por el momento, se está desarrollando esta tecnología y estudiando su integración en los canales digitales de estas operadoras.

De hecho, ya se han implementado diversas actuaciones del plan de prevención del acoso sexual en el transporte público, como el aumento de cámaras de videovigilancia; la creación de dispositivos de auxilio y socorro en el interior de los convoyes y en las paradas; la habilitación de espacios de atención a víctimas de violencia sexual en las principales estaciones; la formación de los profesionales para abordar estas situaciones; la realización de campañas de información y sensibilización; y la obtención de nuevos datos mediante encuestas periódicas.

El Departament también ha analizado herramientas y canales digitales de aviso ante incidentes en el transporte similares o parcialmente comparables implantados en otras partes de España y en países como Francia, el Reino Unido, Italia y Estados Unidos.

Acoso en el metro

Una encuesta sobre acoso sexual en el transporte público realizada en 2020 por el Institut d’Estudis Regionals i Metropolitans de Barcelona apuntaba a que el 57% de las usuarias habituales de la movilidad pública en el área metropolitana aseguran haber sufrido algún tipo de acoso. En la franja de entre 16 y 29 años, el porcentaje aumenta hasta el 91,6%. Casi un 60% de los casos se dan en el metro, seguido de Rodalies (22,3%) y el bus urbano de TMB (7,7%).

Entre las situaciones de acoso más habituales están invasiones de espacio, acercamientos excesivos, miradas lascivas e insistentes o comentarios sobre el cuerpo y la forma de vestir. Son más frecuentes en aglomeraciones que se producen en estaciones o en el interior de los trenes, aunque los casos más graves, como agresiones sexuales, se dan en lugares más aislados. Uno de los puntos con más temor para las usuarias son los intercambiadores, en los que se reclaman más iluminación y vigilancia.

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