Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fenómeno astronómico

La fiebre por el eclipse también llega a los niños: "¿Me tendré que ir a dormir si se hace de noche?"

Los más pequeños también se han contagiado del frenesí astronómico: se informan sobre el fenómeno y conocen bien las precauciones

El uso correcto de las gafas homologadas por parte de los niños es el principal motivo de preocupación de las familias

Eclipse solar, en directo: horario, cómo verlo este 12 de agosto, dónde comprar gafas de protección y última hora del fenómeno astronómico

Martín y Mateo, en el salón de su casa, se prueban las gafas.

Martín y Mateo, en el salón de su casa, se prueban las gafas. / BELÉN GONZÁLEZ

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Cristina Sebastián

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La "efervescencia colectiva" que genera un eclipse total de sol no solo ha llegado a los niños. A estas alturas de la 'eclipsemanía', se podría decir que los más pequeños se han convertido en uno de los principales aceleradores del frenesí. No es para menos. Desde hace días no dejan de oír hablar del fenómeno, ya sea en casa, en la tele, en familia o con amigos. Mia, de 14 años, cuenta las horas para ponerse las gafas y contemplar con sus amigas desde Torredembarra "algo único" que, está segura, recordarán "para siempre". Mateo, de 9, dice habérselo "leído todo" sobre el eclipse y estar "muy emocionado" de observar algo "tan raro". Y la mayor inquietud de Elisenda, de 5, es si se tendrá que "ir a la cama" cuando el eclipse imponga la oscuridad en el cielo.

Está claro que el fenómeno eclipse ha despertado la curiosidad de niños que nunca antes habían mostrado interés por temas relacionados con la astronomía. Sin duda, un buen ejemplo de ello es el caso de Mateo, que durante las últimas semanas no ha parado de buscar información sobre el eclipse y ahora es capaz de explicar con naturalidad y de pe a pa qué ocurrirá el próximo 12 de agosto.

"Me lo he leído todo y estoy muy emocionado de llegar a ver algo tan raro"

— Mateo. 9 años

"Se apaga todo"

"Un eclipse solar total es cuando la Luna se alinea delante de la Tierra, mirando hacia el sol. En ese momento, durante unos segundos, aunque sea de día, se apaga todo y parece que sea de noche", explica. "Lo he leído todo sobre el eclipse, tengo muchísimas ganas de verlo".

En el colegio, Mateo ya se había familiarizado con algunos conceptos relacionados con el sistema solar. "En clase hemos estudiado cómo funciona la rotación y la traslación, es muy interesante", apunta. Sin embargo, ha sido este eclipse el que ha despertado su interés por la astronomía.

Mateo y Martín en su habitación, con un móvil de planetas que tienen en el techo y las gafas especiales para ver el eclipse del 12 de agosto. Sociedad. Barcelona, 7 de agosto de 2026. Foto: Belén González / EP

Mateo y Martín en su habitación, con un móvil de planetas y las gafas del eclipse. / Belén González / EPC

"Va a ser algo único que recordaremos para siempre"

Mateo

— Emma. 14 años

Para los más pequeños, sin embargo, el eclipse es algo más difícil de comprender. Elisenda, de tan solo 5 años, estos días no deja de hacer preguntas en casa. Su mayor preocupación no es el fenómeno en sí, sino qué ocurrirá cuando el sol desaparezca durante unos segundos. "¿Me tendré que ir a dormir si se hace de noche?", pregunta a sus padres, convencida de que la oscuridad es sinónimo de hora de acostarse.

Martín, de 6 años y hermano de Mateo, todavía no acaba de entender qué significa el fenómeno, aunque está muy ilusionado por utilizar las gafas de protección. "Son muy raras, no se ve nada cuando te las pones, es todo negro", comenta al probarse las gafas por primera vez.

Gafas de protección

Las medidas de protección para ver el eclipse también preocupan, y mucho, a las familias. Meritxell Martín, madre de Elisenda, reconoce que estará "más pendiente de que no se quite las gafas que del propio eclipse".

"Sé que voy a estar más pendiente de que mi hija de 5 años no se quite las gafas que del propio eclipse"

— Meritxell

La importancia de protegerse bien los ojos para observar el eclipse es algo que Mateo y Martín tienen muy claro. "He tenido bastante miedo con esto de las gafas", reconoce Mateo. "Pero tengo muy claro que, si miro el sol sin protección, me puedo quedar ciego para toda la vida."

Aunque ya había utilizado gafas de cartón similares en algunas actividades escolares, explica que no servían para mirar el sol. Ahora sabe que solo las gafas homologadas y los filtros adecuados permiten disfrutar del eclipse sin poner en riesgo la vista.

"Me hacen mucha gracia las gafas, son muy raras, no se ve nada cuando te las pones, es todo negro"

— Martín. 6 años

Ver el fenómeno desde un observatorio astronómico

Más allá del fenómeno astronómico en sí, para Mateo, de Barcelona, lo más importante es que vivirá la experiencia desde una tribuna de excepción. Viajará con sus tíos hasta el Observatorio Galáctica en Arcos de las Salinas (Teruel), desde donde podrá contemplar el eclipse rodeado de expertos. "Se verá entero durante 95 segundos", detalla. Además, sabe que la experiencia será muy distinta a la de quienes permanezcan fuera de la franja de totalidad. "Hay mucha diferencia entre verlo al 99% y verlo al 100%", asegura.

Sin duda, se trata de uno de los planes de verano que más ilusión le hace. "Lo que más me impacta es poder ver en directo cómo de repente, la luz del día desaparece y la luna tapa completamente el sol. Va a ser muy raro", afirma.

Mateo probando las gafas especiales para ver el eclipse del 12 de agosto. Sociedad. Barcelona, 7 de agosto de 2026. Foto: Belén González / EP

Mateo prueba las gafas del eclipse. / Belén González / EPC

"Lo que más ilusión me hace es poder ver en directo cómo de repente la luz del día desaparece y la luna tapa completamente el sol"

Mateo

A Mateo también le emociona que durante este viaje podrá ver cómo su tío, que trabaja como periodista, retransmite en directo el eclipse. "Podré ser su ayudante, me hace mucha ilusión". "Nunca he conocido a ningún astrónomo y espero poder ver a alguno en el observatorio y hablar con él".

Aprender sobre el eclipse y el espacio ha convertido a Mateo en todo un experto y, de cara al futuro, reconoce que le gustaría estudiar ingeniería aeroespacial para "poder construir aviones y naves que vayan al espacio".

Mia y sus amigas, de 14 y 15 años, no hacen planes astronómicos de futuro. Pero sí creen que, en adelante, siempre recordarán el eclipse como "el gran momento" de un verano que, en otros aspectos, "ya está siendo memorable".

Suscríbete para seguir leyendo