Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Accesibilidad en Renfe

Rodalies tiene activos el 86% de los ascensores y el 96% de las escaleras mecánicas en sus estaciones

La nueva empresa encargada del mantenimiento de las instalaciones mejora de forma significativa los porcentajes de disponibilidad

Más de las mitad de las estaciones fuera del área de Barcelona no son accesibles

Rodalies promete que el 90% de las escaleras y ascensores ya funcionarán a final de año

Una familia de Castelldefels denuncia las dificultades para viajar en tren con su hijo en silla de ruedas: "Hace falta un protocolo más acertado"

Rodalies tiene activos el 86% de los ascensores y el 96% de las escaleras mecánicas en sus estaciones

Gemma Sánchez / ACN

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pau Lizana Manuel

Pau Lizana Manuel

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El estado a menudo deplorable de los ascensores y las escaleras mecánicas en las estaciones de Rodalies ha sido motivo de queja por parte de los usuarios, especialmente aquellas personas con movilidad reducida con problemas para acceder a los andenes y a los trenes. De hecho, en marzo de 2025, había más estaciones con el ascensor averiado que activo: solo funcionaban en el 47% de las estaciones de la red que dependen de Renfe. Ese mismo mes tan solo funcionaban el 54% de las escaleras mecánicas. El plan de choque de Rodalies desplegado en otoño, sin embargo, ha permitido empezar a encauzar la situación: ya funcionan el 86% de los ascensores y el 96% de las escaleras mecánicas.

El principal problema que impedía el funcionamiento de las equipaciones fue, sobre todo, "un problema con el contrato de mantenimiento", según denuncian fuentes de Renfe. El contrato de la antigua empresa encargada del mantenimiento de estos aparatos, Schindler, finalizó en febrero del año pasado. Entonces asumió el mando la nueva adjudicataria, TKE Elevadores, que asumía el reto de reflotar unas máquinas que hacían aguas en la mayor parte de la red. La consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, admite que se proponían solucionar el grueso del problema "en dos meses", pero la empresa solicitó "como mínimo seis" para que pudieran notarse avances.

"Hay que reconocer que han cumplido", celebra Paneque. Según los datos de Renfe, en diciembre de 2025 –10 meses después de que TKE asumiera el mando–, los porcentajes de escaleras y ascensores en funcionamiento ya habían mejorado sensiblemente. En concreto, funcionaban el 69% de los ascensores y el 68% de las escaleras, frente al 47% y al 54%, respectivamente, de marzo de ese mismo año. "Son datos de proyectos que pueden parecer menores, pero que van hacia la mejora de la accesibilidad del servicio", asegura Paneque. "Se va cumpliendo lo que prometimos hace unos meses, pero sabemos que aún estamos lejos de la excelencia", recalca la consellera.

Accesibilidad pendiente

Los datos que comparte fuentes de Renfe y la propia consellera en una atención a los medios corresponden únicamente a aquellas estaciones que son titularidad de la operadora ferroviaria. Así, quedan excluidas algunas estaciones importantes como la de paseo de Gràcia, Sants, la estación de França, la de Girona o la de Lleida-Pirineus, además de la inmensa mayoría de las estaciones donde solo hacen parada trenes de Regionals. Son un total de 94 estaciones que quedan fuera de ese cómputo y que, muchas de las veces, no están adaptadas.

Así queda reflejado en la última actualización del Plan de Rodalies, el documento base sobre las infraestructuras ferroviarias catalanas que se puso al día en enero para encarar la segunda mitad de la década. Según el plan, 47 de las 91 estaciones que están fuera del ámbito de Barcelona (un 51%) no son accesibles. Son todas aquellas donde solo se detienen trenes de Regionals y también el tramo Vic-Puigcerdà de la R3. De estas 47 estaciones pendientes de hacerse accesibles, solo dos –Camallera y Colera (Girona)– se encuentran en obras para adaptarse a las personas con movilidad reducida. Otros tres apeaderos –los de Llançà, Camarles - Deltebre y Camp-redò– tienen proyectos en redacción.

En el ámbito de Rodalies de Barcelona, la situación mejora notablemente. Hay 18 estaciones de 110 (poco más de un 16%) que no son accesibles para personas con movilidad reducida. De estas, seis estaciones ya están en obras para ser adaptadas –gran parte de los apeaderos de Montcada, Molins de Rei y Santa Perpètua de Mogoda-La Florida– y otras 10 tienen un proyecto de obras para adaptarse en redacción.

Problemas con los andenes

A estas estaciones hay que sumarles otras 11 en Rodalies de Barcelona y 28 en el resto de la red ferroviaria catalana que no cumplen los estándares de altura de los andenes. Esto hace que para subir a algunos trenes exista un desnivel infranqueable para la mayoría de sillas de ruedas. Lo mismo sucede en algunas estaciones en curva que sí cumplen con todas las premisas y que, sobre el papel, son accesibles, como Gavà. Cuando llegan a la estación según que modelos de trenes, la distancia entre el andén y el vagón tampoco se puede superar.

En 15 estaciones de la red catalana, las personas con movilidad reducida pueden optar por el servicio Adif Acerca para poder subir a los trenes de Regionals. Sin embargo, queda lejos de llegar a todos los apeaderos de la red que no son accesibles y en la mayoría de casos se tiene que solicitar la ayuda con al menos 12 horas de antelación. Además, presenta algún problema de disponibilidad: la semana pasada, un hombre y una mujer con silla de ruedas que se proponían subir al tren en Torredembarra se encontraron con que la grúa elevadora que tenía que permitirles entrar en el vagón no tenía batería. Como la estación no tenía cargador, la solución implicó que el operario acompañara a los usuarios a Tarragona, se hiciera con un cargador y volvieran hacia Torredembarra para poder coger un nuevo tren.

Suscríbete para seguir leyendo