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Medio ambiente

La baja implantación de la PAC pone en riesgo el futuro de las aves esteparias

Un estudio pide proteger las áreas no protegidas habitadas por las especies más amenazadas y sugiere compensar a los agricultores aunque los terrenos no sean una ZEPA

Las aves esteparias, el lobo y el oso tendrán planes de conservación específicos

Alertan de que la baja implantación de la PAC compromete la conservación de las aves esteparias

Alertan de que la baja implantación de la PAC compromete la conservación de las aves esteparias / Agencias

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EFE

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Ciudad Real
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Un estudio publicado en la revista científica Biological Conservation, concluye que la escasa implantación de las ayudas ambientales de la Política Agraria Común (PAC) compromete la conservación de las aves esteparias en España. La investigación, desarrollado por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y el Grupo de Investigación en Ecología y Gestión de Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC-CSIC-UCLM-JCCM), ha analizado por primera vez la coincidencia entre las áreas con mayor diversidad de aves esteparias de la España peninsular y la aplicación real de las medidas del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027 para comprobar si las ayudas públicas llegan a los territorios clave para frenar el declive de estas especies.

El estudio señala que las aves esteparias constituyen uno de los grupos más amenazados de Europa, y España alberga las principales poblaciones comunitarias de especies emblemáticas como la avutarda, el sisón o las gangas, cuya regresión se ha acelerado durante las últimas décadas por la intensificación agrícola, los cambios de uso del suelo y la pérdida de heterogeneidad del paisaje.

SEO-BirdLife marca con emisores GPS ejemplares de ganga ortega en 3 regiones

SEO-BirdLife marca con emisores GPS ejemplares de ganga ortega en 3 regiones / EFE / Beldad

El trabajo identificó las áreas de mayor biodiversidad mediante el análisis conjunto de la distribución de 26 especies de aves esteparias y de tres indicadores complementarios: riqueza taxonómica, diversidad funcional y diversidad filogenética. Posteriormente, los científicos cruzaron esa información con los datos oficiales de adopción de las ayudas de la PAC a nivel de parcela agrícola.

Puntos calientes

Los resultados muestran que las medidas ambientales sí presentan una mejor implantación en las zonas de mayor valor ecológico. Los eco-regímenes alcanzaron una cobertura media del 17,3 % de la superficie agraria apta situada en los denominados "puntos calientes" de biodiversidad, frente al 7,2 % registrado fuera de estas áreas. En el caso de las ayudas específicas destinadas a la protección de las aves, la superficie acogida representó el 0,8 % en las zonas prioritarias, frente al 0,3 % del resto del territorio. Sin embargo, los investigadores consideran que esos porcentajes resultan "claramente insuficientes" para alcanzar los objetivos de conservación.

A escala nacional, los eco-regímenes apenas cubrieron un 7 % de la superficie agraria evaluada, mientras que las ayudas específicas para la protección de aves no llegaron al 0,5 %. Según explica el investigador del MNCN Mario Díaz, estas cifras están muy alejadas de los compromisos internacionales que establecen la necesidad de proteger y restaurar al menos el 30 % de las zonas terrestres antes de 2030, así como de las recomendaciones de la Comisión Europea para revertir la pérdida de biodiversidad en el marco del Pacto Verde Europeo. El estudio apunta que el principal problema no reside en la planificación espacial de las ayudas, sino en las dificultades que encuentran los agricultores para acogerse a ellas. Entre los factores que limitan su implantación figuran la rigidez de los requisitos de acceso, las restricciones administrativas y la burocracia.

Más allá de las ZEPA

Los investigadores destacan que en varias comunidades autónomas las ayudas específicas para la protección de aves solo pueden solicitarse en terrenos incluidos dentro de Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), pese a que el 78,9% de los principales enclaves de biodiversidad identificados para estas especies queda fuera de esos espacios protegidos. Para la investigadora del MNCN Laura González-Pulido, resulta necesario que las medidas ambientales se apliquen "en las zonas donde son necesarias y con una escala de acogida suficiente" si se pretende cumplir los objetivos ambientales y sociales de la PAC.

El estudio propone ampliar la elegibilidad de las ayudas a todos los puntos calientes de biodiversidad, reforzar los incentivos económicos, simplificar los procedimientos administrativos y mejorar el asesoramiento técnico a los agricultores. Asimismo, los autores consideran que la incorporación sistemática de mapas de biodiversidad en la planificación de la PAC permitiría orientar con mayor eficacia los recursos públicos hacia las zonas donde pueden generar un mayor beneficio para la conservación de las aves esteparias y para la sostenibilidad de los sistemas agrarios.