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Salud

Los expertos advierten: "En verano, muchas personas retrasan durante semanas dos horas, o incluso más, la hora de acostarse y levantarse"

El desfase entre el reloj biológico y los horarios del día a día se acentúa en esta época del año

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Los expertos advierten: "Durante el verano es muchísimo más fácil caer en el 'jet lag' social que en otras épocas del año"

Los expertos advierten: "Durante el verano es muchísimo más fácil caer en el 'jet lag' social que en otras épocas del año" / Universidad de Manchester

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Luis Alloza

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Las vacaciones son uno de los momentos del año más esperados por los trabajadores por ser uno de los momentos de mayor desconexión del año. Sin embargo, este periodo entraña ciertos riesgos para nuestras rutinas del día a día. Eso es precisamente lo que advierte María José Martínez Madrid, coordinadora del grupo de trabajo de Cronobiología de la Sociedad Española de Sueño (SES), para quien es fundamental mantener "cierta regularidad en la hora de levantarse en vacaciones, aunque se retrase la hora de dormir".

La razón no es otra que evitar el 'jet lag' social y sus efectos una vez reincorporados a la rutina habitual del resto del año. Pero, ¿qué es el 'jet lag' social? Según explica la experta, en declaraciones recogidas por Europa Press, se trata del desfase entre el horario que marca el reloj biológico de cada persona y el que se ve obligado a seguir ya sea por su vida social, laboral o escolar.

Ese desajuste se produce generalmente durante los días laborables, donde generalmente las personas tienen que adaptarse a tempos impuestos, pero también los fines de semana, cuando hay mayor flexibilidad y cambio de horarios para acostarse y levantarse.

El sueño limpia el cerebro: cómo las células se mantienen saludables incluso cuando otras no descansan.

El sueño limpia el cerebro: / Dmitry Ganin en Unsplash

"Durante el verano es muchísimo más fácil caer en el jet lag social que en otras épocas del año, ya que las vacaciones veraniegas reúnen prácticamente todos los ingredientes para favorecerlo", apunta Martínez.

El peso del huso horario

Pero no toda la responsabilidad recaer en nuestros usos y costumbres. También influyen las horas de luz y las altas temperaturas. "En España ya partimos de unos horarios especialmente tardíos respecto a nuestro huso solar. Durante el verano, y especialmente durante las vacaciones, ese retraso suele acentuarse todavía más y muchas personas retrasan durante semanas dos horas, o incluso más, la hora de acostarse y levantarse, por lo que, después, volver a la rutina puede ser tan difícil como hacerlo tras regresar de un viaje intercontinental", ha advertido.

"Durante el verano es muchísimo más fácil caer en el 'jet lag' social que en otras épocas del año"

Este 'jet lag' social vacacional es, según la especialista, uno de los "motivos principales" por el que muchas personas sienten que los primeros días después de las vacaciones les cuesta mucho dormir por la noche, madrugar, concentrarse o rendir en el trabajo. Pero más allá de los efectos a corto plazo, numerosos estudios lo han relacionado con un mayor riesgo futuro de obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y peor salud mental.

La falta de sueño, un problema de salud con repercusiones sociales y económicas.

La falta de sueño, un problema de salud / Shutterstock

"Esto ocurre porque nuestro organismo funciona siguiendo ritmos circadianos muy precisos. Cuando obligamos continuamente al reloj biológico a funcionar con horarios diferentes, muchos procesos fisiológicos dejan de estar sincronizados", ha detallado.

Mantener el orden

Martínez Madrid subraya la importancia de disfrutar de las vacaciones, sin vivir pendiente del reloj, pero manteniendo cierto orden cronobiológico, de forma que no se produzca una desestructuración completa de los ritmos circadianos.

En primer lugar, ha recomendado que se intente, dentro de lo posible, que la diferencia entre los horarios de vacaciones y los habituales no supere una o dos horas. Asimismo, ha destacado el beneficio de exponerse a luz natural por la mañana todos los días, ya que la luz es el principal sincronizador del reloj biológico.

El modelo está entrenado con más de medio millón de horas de sueño humano.

Un hombre duerme recostado sobre un brazo / Unsplash/CC0 Public Domain.

También aconseja mantener una cierta regularidad en la hora de levantarse, aunque algunos días se retrase la hora de dormir, además de mantener los horarios de las comidas principales. Otra sugerencia es empezar a adaptar los horarios de forma progresiva dos o tres días antes de la vuelta a la rutina.

Finalmente, la experta ha apuntado que pensar en recuperar el sueño en septiembre es una falsa idea, pues el sueño "no funciona como una cuenta bancaria en la que se puedan hacer grandes ingresos y retiradas cuando se quiera".

Fuente: El Periódico de Aragón