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Incendio en Zamora

Fornillos de Fermoselle, transformado en un paisaje lunar tras el paso del fuego: “Qué vamos a esperar si te llega la hierba al cuello"

Incendios forestales en España hoy, en directo: última hora de la situación de los fuegos activos en Vall d'Uixó, Madrid y Zamora

GALERÍA | Así ha quedado Fornillos tras el paso de las llamas

GALERÍA | Así ha quedado Fornillos tras el paso de las llamas / José Luis Fernández

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Irene Gómez

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Julia y David compraron una casa en Fornillos de Fermoselle con la ilusión de “iniciar un proyecto rural, no como negocio, para nosotros”. Llevaban dos años dejándose la piel en la rehabilitación de la antigua vivienda de dos plantas, una segunda casa para “desconectar” y asegurar a sus hijas un entorno natural y tranquilo. “Acabábamos de reformarla” acierta a decir David mientras prepara la manguera para refrescar los rescoldos todavía humeantes tras el devastador paso del fuego por este pueblo emplazado en el corazón del Parque Natural de los Arribes del Duero.

La llama que prendió a la una de la tarde del miércoles se transformó en un monstruoso incendio que avanzó como una centella hacia Fermoselle, continuó por Pinilla y hacia las cuatro de la tarde amenazaba ya el pueblo de Fornillos.

“¿Cómo vamos a sentirnos? Muy tristes, tanto trabajo para esto” expresa Julia mientras mira de reojo hacia el vetusto edificio, solo sostenido por las cuatro paredes. El fuego ha terminado con todo; “al menos el corral y la portalada sobreviven” intenta consolarse veinticuatro horas después de ver como su casa recién rehabilitada con sus propias manos, con la ayuda de la familia y amigos es hoy una silueta completamente desnuda. “Les digo a mis hijas que al menos para nosotros es la segunda vivienda, tenemos una casa donde quedarnos en Zamora, hay personas que han perdido más” expresa Julia todavía impactada por el escenario de guerra que han dejado las llamas en la propiedad de estos profesores zamoranos.

¿Y ahora qué? “No es tiempo de pensar en nada” relata. “Hay que volver a empezar intercede David; esperemos que dentro de un año podáis volver a ver nuestra casa, que va a renacer todavía mucho mejor”. Y vuelve con la manguera, a refrescar porque es lo único que por el momento pueden hacer en uno de los pueblos más castigados por el incendio originado en Fermoselle.

La casa de David y Julia quemada por el fuego

La casa de David y Julia quemada por el fuego / José Luis Fernández

La misma suerte que la casa de David y Julia han corrido dos viviendas de José María Benéitez, el alcalde pedáneo de este pueblo perteneciente al Ayuntamiento de Villar del Buey. “Demasiado poco pasa, si se pone una ordenanza para limpiar y nadie hace caso” lamenta el propietario mientras recorre el escenario del fuego que ha rodeado a la casa donde vive en Fornillos. “Se ha salvado de milagro” reacciona este vecino mientras refresca los destrozos que ha dejado el fuego.

“Esta era la casa de mis padres, aquí nací yo y mira como ha quedado” cuenta José María todavía aturdido con el desastre y después de ver las llamas en su propia vivienda, donde habita, salvada “in extremis” como evidencia el rastro negro del fuego y las ventanas completamente reventadas. “Qué vamos a esperar si está todo hecho una selva” lamenta mientras reprocha la “dejadez” de algunos vecinos que no han limpiado sus propiedades. Y de la misma forma agradece la intervención de los bomberos y el operativo que actuó.

José María Benéitez muestra los daños en una casa

José María Benéitez muestra los daños en una casa / José Luis Fernández

“Este pueblo se ha quemado por la suciedad que había” reprende sin miramientos Manuel Bárbulo, un ganadero jubilado que como José María ya vivió el incendio de 2017. “Ha sido mucho peor, dónde va a parar, ha arrasado todo el término”. Adiós pastos, adiós huertos, encinas centenarias, olivos y viñas. Y adiós a una de las joyas naturales de Fornillos, el emblemático alcornocal, orgullo de los vecinos tan ligados históricamente al recurso del corcho. “Estaba el pueblo de pena de zarzales, qué vamos a esperar si la hierba te llega al cuello” lamenta Bárbulo. “Si el Ayuntamiento pone una orden que la haga cumplir”.

Tomás Corral en Fornillos

Tomás Corral en Fornillos / José Luis Fernández

Tomás Corral no disimula el cabreo después de ver cómo las llamas “han arrasado todo el término; ha quedado todo muy limpio, que vayan ahora al río a ver los buitres y el águila real” comenta este vecino mientras despotrica contra las limitaciones a usos que “toda la vida se han hecho y no había estos problemas”.

Tomás es uno de la docena de vecinos de Fornillos que eludieron la “orden” de evacuación del pueblo y se quedó “para defenderlo. Me dijeron los guardias que me tenía que marchar; si les hago caso se había quemado el huerto, el tractor, el molino, la era, otra casa”.

Vecinos sacando agua en Fornillos

Vecinos sacando agua en Fornillos / José Luis Fernández

El hombre se duele al mirar a su alrededor y ver el escenario de cenizas. “Mucho Parque Natural ¡pero si no te dejan hacer nada! Te denuncian porque estás cortando unas zarzas. Antes la gente paraba la mula, cortaba el zarzal y lo quemaba. Ahora no te dejan quemar el zarzal” lamenta mientras recoge unas ramas junto a otro vecino.

Con los helicópteros sobrevolando, los pocos que andan por el pueblo tratan de asegurar los rescoldos todavía humeantes y recuperarse de un susto “que no va a ser el último” vaticina una mujer mientras pasa apresurada por el corazón del pueblo.

Con el viento levantando y unas temperaturas de nuevo inhumanas la gente no se fía, aunque “aquí qué más puede pasar si está todo quemado” comenta José María Benéitez desde uno de los escenarios más golpeados por este nuevo incendio podría estar provocado por una y ha obligado a evacuar catorce localidades con un millar de personas y a confinar las de Fermoselle y Fariza, alrededor de 1.500 vecinos.

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