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Parón estival

El cuerpo necesita ocho días de vacaciones para recuperarse y el 'efecto descanso' dura un mes tras volver al trabajo

La neurociencia explica que la desconexión laboral permite al cerebro reducir el estrés crónico y mejorar la atención y la memoria

Maria José Valiente, psicóloga: "De vacaciones en casa estarás como un rey si te lo montas bien"

Ambiente de turistas en la playa de Ocata con gente haciendo deportes acuaticos. FOTO de ZOWY VOETEN

Ambiente de turistas en la playa de Ocata con gente haciendo deportes acuaticos. FOTO de ZOWY VOETEN / Zowy Voeten / EPC

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Cristina Sebastián

Barcelona
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Agosto marca el inicio del principal periodo vacacional en España. Durante este mes, el 36 % de los españoles disfrutará de sus vacaciones y millones de trabajadores desconectarán de la rutina laboral.

Coincidiendo con este periodo, investigaciones recientes ayudan a responder una de las preguntas más habituales sobre el descanso: ¿cuánto tiempo necesita realmente el organismo para recuperarse? La evidencia científica apunta a que son necesarios al menos ocho días para empezar a dejar atrás el estrés acumulado durante el año y que sus efectos pueden mantenerse entre 20 y 43 días después de la reincorporación laboral.

Ocho días para empezar a desconectar

No basta con un puente o un fin de semana largo para que el organismo deje atrás el estrés acumulado durante meses de trabajo. Un estudio publicado en la revista BMC Public Health, liderado por científicos de la Universidad de Innsbruck, revela que a partir del octavo día de vacaciones es cuando los participantes mejoran significativamente su bienestar y la calidad del sueño, además de registrar cambios positivos en el sistema nervioso autónomo, encargado de regular funciones involuntarias como la respuesta al estrés.

Los investigadores destacan que el tiempo de descanso es un factor clave para la recuperación. "Si se descansa solo un par de días el cuerpo no es capaz de desconectar y relajarse completamente, para activar los mecanismos de recuperación se necesita un periodo de vacaciones más largo", señalan.

Un bienestar prolongado

Pero la recuperación no termina ahí. Una vez que el organismo logra desconectar, los efectos del descanso se prolongan mucho más allá del último día de vacaciones. Un análisis publicado en 2025 en el Journal of Applied Psychology, que reúne los resultados de más de 30 estudios internacionales, concluye que el impacto positivo de las vacaciones se prolonga mucho más de lo que se pensaba.

Los investigadores observaron que, incluso después de reincorporarse al trabajo, las personas mantienen un nivel de bienestar superior al que tenían antes del periodo de descanso y estiman que este no regresa completamente a los valores iniciales hasta entre unos 20 y 43 días más tarde.

El estudio desmonta así la idea de que los efectos positivos de las vacaciones desaparecen inmediatamente al volver al trabajo. "El descanso conseguido durante las vacaciones no desaparece el primer día de vuelta a la rutina, sino que nuestro cuerpo es capaz de mantenerlo un tiempo a pesar de que vuelva a estar sometido al estrés del trabajo", apuntan los especialistas.

Efectos del descanso en el cerebro

Los beneficios de las vacaciones tienen también una explicación biológica. La evidencia acumulada en neurociencia muestra que unos días de desconexión permiten al cerebro salir del estado de alerta permanente al que suele estar sometido durante la rutina laboral.

El descanso favorece la reducción del estrés crónico, disminuye la actividad sostenida de los circuitos cerebrales relacionados con la amenaza y facilita la recuperación de la corteza prefrontal, una región esencial para funciones como la atención, la planificación, la toma de decisiones y el control de los impulsos. Al reducir la sobrecarga mental, el cerebro recupera parte de su capacidad para concentrarse y gestionar la información de forma más eficiente.

Las vacaciones también se asocian con una mejora de la memoria y de la flexibilidad cognitiva, es decir, la capacidad para generar ideas nuevas, adaptarse a situaciones cambiantes y resolver problemas. De hecho, está comprobado que periodos de descanso de entre dos y tres semanas favorecen especialmente esta función, lo que podría explicar por qué muchas personas regresan al trabajo con una mayor sensación de claridad mental y creatividad.

El 'detox' digital no es efectivo

Desconectar del trabajo parece ser mucho más importante que desconectar del móvil. La evidencia científica apunta a que el descanso de las responsabilidades laborales tiene un impacto mucho mayor en el bienestar psicológico que una simple pausa en el uso de las redes sociales.

Los investigadores señalan que dejar de utilizar plataformas como Instagram, TikTok o Facebook durante unos días no produce mejoras consistentes en el bienestar emocional y tampoco encontraron que una pausa más larga ofreciera mayores beneficios.

"Dejar las redes sociales no hace que uno se sienta mejor, abstenerse temporalmente de estas plataformas puede no ser el método más eficaz para mejorar el bienestar individual", apuntan los especialistas.

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