Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Gestión ambiental

Las entidades ambientales piden ordenar la afluencia de los 'turistas' de osos en el Pirineo

Las autoridades del Val d'Aran obligan a una asociación a retirar un cartel informativo sobre la presencia del oso en la zona

Europa ve en los Pirineos una oportunidad para fomentar el turismo de observación de osos

Montaje de un cartel informativo sobre la presencia del oso en el Val d'Aran.

Montaje de un cartel informativo sobre la presencia del oso en el Val d'Aran. / El Periódico

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Guillem Costa

Guillem Costa

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Las entidades conservacionistas que trabajan sobre el terreno admiten que el interés creciente por observar osos pardos en libertad puede ser una oportunidad para el territorio. Pero advierten de que también se puede convertir en un riesgo. Y, antes de abordar una estrategia para potenciar este tipo de turismo, como sugiere Europa, reclaman ordenar la afluencia de visitantes y proteger las zonas más sensibles para la especie.

"Este año ya ha habido una cantidad importante de personas que se han acercado para ver osos en libertad", explica Marc Alonso, encargado del seguimiento del oso pardo y miembro de DEPANA. La recuperación de la población y la difusión en redes sociales de imágenes de ejemplares han llamado la atención de aficionados a la naturaleza y fotógrafos.

Un oso pardo.

Un oso pardo. / Agencias

Lluís Toldrà, portavoz de la entidad naturalista, exige establecer limitaciones de acceso a las áreas de reproducción durante las épocas más delicadas del año. "Es necesario regular la entrada a las zonas de cría, sobre todo durante los meses de mayo y junio, ya que se trata de una especie sensible y es importante evitar interacciones", sostiene. El oso, en los Pirineos, todavía se encuentra en proceso de consolidación, pese al crecimiento de las poblaciones año tras año.

Toldrà considera que el Conselh Generau d'Aran debería asumir un papel "más activo" en la gestión de estos espacios. Como ejemplo, recuerda lo ocurrido este año tras localizar a una osa acompañada de sus crías. "Cuando se observó a una hembra con oseznos, hubo decenas de personas cada día sobre el terreno para avistarlas", afirma. "Es bueno que haya gente con sensibilidad e interés para observar fauna salvaje, pero es importante regular la actividad antes de que se masifique", añade. Las observaciones, por ejemplo, deben hacerse desde la distancia y a través de un telescopio o unos prismáticos.

Pau Vázquez, de la entidad ADLO Pirineo, coincide en el diagnóstico y también pide que se ordene la presencia de turistas de naturaleza. "Cada vez hay más visitantes, pero está descontrolado", resume. En su opinión, las administraciones no han acompañado el crecimiento de la población de osos con medidas de información y sensibilización para los visitantes de la montaña.

Sin cartel

"Llevamos ya 30 años del plan de recuperación y en el Val d'Aran, no hay ni un cartel informativo sobre la presencia del oso que explique cuáles son las pautas de seguridad ante un hipotético encuentro", lamenta Vázquez. En el Pallars Sobirà y en Asturias y Cantabria, sí hay carteles, igual que en otros países de Europa como Rumanía o Eslovenia.

ADLO Pirineo instaló esta semana un panel divulgativo cerca de un refugio de montaña con recomendaciones básicas para los excursionistas. Para hacerlo, contaban con la autorización del gestor del Refugi dera Honeria. Sin embargo, el Conselh Generau d'Aran les ha comunicado en las últimas horas que el cartel debe ser retirado por una cuestión de permisos. "Si este cartel anunciara un menú o prohibiera pisar la hierba, nadie habría dicho nada", critica Vázquez.

El cartel, ante el refugio.

El cartel, ante el refugio. / El Periódico

Vázquez opina que la población de osos aún tiene margen para seguir con su expansión, tomando como referencia otras cordilleras como la Cantábrica, donde la especie cuenta con varios centenares de ejemplares. En los Pirineos, apenas se rebasan los 100 individuos.

"Cuando la recuperación esté más consolidada, será el momento de debatir sobre una estrategia de ecoturismo de mayor alcance, porque aún estamos ante una población relativamente reducida", zanja.

Suscríbete para seguir leyendo