Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ola de calor

Lluís Puig, dermatólogo del Hospital Sant Pau, sobre las sombrillas: "Hay paraguas especiales que utilizan sustancias químicas..."

Los expertos advierten de que los parasoles no deben ser medidas sustitutivas de otras formas de protección

El aviso de Alejandro Sáez, experto de la Organización Meteorológica Mundial: "En 20 años recordaremos este verano como uno de los más fríos"

MAPA | Refugios climáticos en el área de Barcelona para combatir la ola de calor

Turistas con paraguas para protegerse del sol en Barcelona.

Turistas con paraguas para protegerse del sol en Barcelona. / David Zorrakino - Europa Press

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Las temperaturas récord registradas este verano en Catalunya, que han superado máximos históricos en plena ola de calor, han empezado a cambiar algunas estampas habituales del la tercera estación del año en las calles españolas.

Una de ellas es la presencia cada vez más frecuente de personas que caminan bajo paraguas para protegerse del sol, una práctica popular desde hace años en varios países asiáticos que gana seguidores también en ciudades como Barcelona.

La ropa también protege

El director del Servicio de Dermatología del Hospital Sant Pau de Barcelona, Lluís Puig, ha explicado, en una entrevista en 'Catalunya Ràdio', que los paraguas pueden ser una herramienta útil para reducir la exposición solar durante los desplazamientos al aire libre, aunque advierte de que su eficacia depende de las características del tejido.

Según detalla el médico, la propia ropa ya actúa como barrera frente a la radicación ultravioleta (UV): "Una camiseta, sobre todo si es oscura y tupida, puede llegar a tener una protección de 10 o 20. Si se moja, baja a 5", señala.

Medida complementaria

En el caso de los paraguas, Puig apunta que los modelos convencionales pueden ofrecer un factor de protección de entre 20 y 30, mientras que existen otros "paraguas especiales, con un tejido más tupido, que utilizan sustancias químicas y tienen la superficie superior reflectante, plateada, y la inferior oscura. A estos se les da un valor de protección de 50", afirma.

No obstante, el dermatólogo recuerda que el paraguas no "tapa del todo. Por reflexión desde el suelo, la radiación se dispersa y puede llegar perfectamente a quemar". Por ello, insiste en que debe entenderse como una medida complementaria y no sustitutiva de otras formas de protección, como la crema solar o las gafas de sol.

Entre el 77% y el 99%

Un estudio, publicado en la revista científica 'Jama Dermatology' en 2017, concluyó que las sombrillas y paraguas pueden bloquear entre el 77% y el 99% de la radiación ultravioleta, dependiendo del material y del color utilizado. Los modelos negros fueron los que mostraron una mayor capacidad de protección frente a los rayos solares.

El dematólogo considera que el uso de paraguas puede resultar especialmente útil durante las horas de mayor intensidad solar: "Si se va a estar más de una o dos horas en la calle, según la hora a la que se salga, especialmente entre las doce y las cuatro de la tarde, puede aportar una cierta protección, incluso mayor que la de llevar una gorra con visera", afirma.

Pacientes con lupus

Sin embargo, Puig subraya que las personas especialmente sensibles a la radiación ultravioleta, como los pacientes con lupus (enfermedad autoinmune crónica en la que el sistema inmunológico ataca por error los tejidos y órganos sanos), "no pueden utilizar solo un paraguas para protegerse del sol; deben utilizar filtros solares de factor alto y gafas de sol".

En la misma línea, la Asociación Madrileña de Lupus recuerda que los paraguas pueden ser una ayuda eficaz para reducir la exposición directa al sol, pero no eliminan por completo el riesgo derivado de la radiación reflejada o dispersada por el entorno.

Otras medidas de protección frente a los rayos UV

Los expertos recuerdan que la protección más eficaz sigue siendo la combinación de varias medidas. Puig destaca que la crema solar mantiene una capacidad de protección superior siempre que se aplique correctamente y se renueve con frecuencia (cada dos horas), ya que "el problema es que, con el agua y el sudor, se va perdiendo, o muchas veces se aplica menos cantidad de la necesaria", explica.

Además del protector solar, los dermatólogos recomiendan vestir prendas de manga larga cuando sea posible, usar sombreros que cubran también la nunca, llevar gafas de sol homologadas y evitar la exposición prolongada durante las horas centrales del día.

Por lo tanto, los paraguas son solo un aliado más frente a un verano cada vez más marcado por las temperaturas extremas.