Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

En un año

Los delitos en el aeropuerto de Barcelona se desploman un 70% por la presión policial y las órdenes de alejamiento

Durante los primeros seis meses de este año se han registrado 760 hechos delictivos, frente a los 2.451 del primer semestre de 2025

Los Mossos llevan al aeropuerto de Barcelona su plan contra la multirreincidencia, que se salda con 81 detenidos

Los 'taxis-pirata' cazados in fraganti se disparan en el aeropuerto de Barcelona: más de 500 denuncias en seis meses

Control de los Mossos en el aeropuerto de Barcelona

Control de los Mossos en el aeropuerto de Barcelona / Mossos

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Germán González

Germán González

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La lucha contra los la delincuencia multirreincidente que actuaban casi exclusivamente en el aeropuerto de El Prat, en Barcelona, comenzó en octubre de 2024, tal como explica a este diario el subinspector Joan Alfred Vives, jefe del Área Regional de Seguridad Aeroportuaria de los Mossos d'Esquadra, cuando se alcanzó el máximo, con más de 1.000 delitos registrados ese mes. Desde entonces, la presión policial, acompañada de otras medidas judiciales, como 69 órdenes de alejamiento en 18 meses, y la seguridad del propio aeropuerto, ha permitido un importante descenso de los delitos y la expulsión de los delincuentes que acudían a diario para cometer hurtos y robos.

Según datos de la policía catalana, en los primeros seis meses de este año, los delitos en el aeropuerto han descendido un 70% en comparación con el mismo periodo de 2025. En concreto, durante el ejercicio anterior, se registraron 2.451 hechos delictivos, frente a los 760 contabilizados este año. El descenso es un poco más pronunciado respecto a los hurtos, el principal delito que se comete en el aeropuerto, ya que este 2026 se denunciaron 562, mientras que entre enero y junio de 2025 fueron 2.102.

Respecto al número de detenidos, en 2025 se registró una de las cifras más altas de los últimos años, con 1.242, casi un 12% más que en 2024. La fuerte presión policial ha hecho que, durante estos primeros seis meses de 2026, los delincuentes eludan las instalaciones aeroportuarias, ya que el número de detenidos (174) ha bajado un 77% respecto al mismo periodo del año pasado (765). También los denunciados e investigados han experimentado un descenso del 68% en comparación con el ejercicio anterior (137 frente a 438).

Evolución de delitos en el aeropuerto del Prat.

Desde la policía se subraya que estos buenos datos se han conseguido teniendo en cuenta el incremento del 4% del número de pasajeros que han pasado por el aeropuerto este año respecto al anterior.

Más agentes

Este descenso de los delitos responde al plan de acción de mejora de la percepción de seguridad y atención a la ciudadanía del aeropuerto impulsado por los responsables de los Mossos. A finales de 2024, una vez finalizada la Copa América de Vela, se destinaron cerca de 80 agentes y mandos más a las instalaciones aeroportuarias, lo que permitió al subinspector Vives diseñar operativos con patrullas uniformadas y de paisano que recorrían las terminales.

Control de los Mossos en el aeropuerto de Barcelona

Control de los Mossos en el aeropuerto de Barcelona / Mossos

"Hubo un antes y un después" de ese refuerzo de personal, explica el subinspector, quien añade que, con más policías, se abordó la multirreincidencia. Junto a la vigilancia, se mejoraron las labores de investigación para poder inculpar a los ladrones más activos y conseguir órdenes judiciales de alejamiento, tanto preventivas como derivadas de sentencias, de esta infraestructura.

Desde 2024 se han dictado 69 órdenes de este tipo, por las que los sospechosos no pueden acercarse a menos de 500 metros de la infraestructura aeroportuaria. A día de hoy, la mitad se encuentran activas. Esta situación hace que, si los Mossos detectan por las cámaras de seguridad a un ladrón con una medida en vigor, se le pueda detener por un nuevo delito de quebrantamiento.

Evolución de hurtos en el aeropuerto del Prat (Líneas)

Además, recientemente un juez también ha dictado una orden para que una persona con comportamientos violentos que se encontraba de forma permanente en una de las terminales fuera expulsada por los incidentes que provocaba cuando se hallaba bajo los efectos del alcohol o las drogas, en los que incluso llegó a amenazar con un cuchillo. En su resolución, el juzgado tuvo en cuenta que el aeropuerto es una "infraestructura crítica" por su importancia estratégica y de seguridad en la que no pueden registrarse este tipo de episodios.

Más cámaras

Junto con la presión policial y judicial, los Mossos también han contado con la colaboración de Aena, el gestor del aeropuerto, para incrementar la seguridad: se han aumentado el número de vigilantes y se han instalado más cámaras de videovigilancia y mejorado su definición para poder captar mejor a los delincuentes y así identificarlos. También se ha derivado a personal del aeropuerto a las entradas para filtrar la entrada de personas.

El subinspector remarca que este "derecho de admisión" de quienes llegan a las instalaciones está avalado por el Gobierno y la Abogacía del Estado, y responde a normativas europeas, por lo que no existe ninguna vulneración de la libre circulación. Además, los Mossos también han renovado sus instalaciones en el aeropuerto para poder atender mejor a las personas que han sufrido un delito o se proponen denunciarlo.

Evolución de detenidos en el aeropuerto del Prat.

Personas sin hogar

Más allá de las intervenciones policiales en el aeropuerto, los Mossos, el Departament de Drets Socials y los ayuntamientos de Barcelona y El Prat firmaron el año pasado un convenio para atender a las personas sin hogar que vivían en las instalaciones y poderlas derivar a centros donde recibir una solución social y sanitaria. "Llegó a haber más de 200 personas durmiendo en el aeropuerto", señala el subinspector. La gran mayoría vulnerables y muchos de edad avanzada, entre el colectivo había hombres y mujeres con enfermedades crónicas, problemas de salud mental y adicciones que podían derivar en episodios conflictivos.

Suscríbete para seguir leyendo