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El peligro de conducir con chanclas: te enfrentas a una multa de hasta 200 euros

Este calzado puede resbalar, engancharse o impedir una presión precisa sobre los pedales, una situación que puede acabar en sanción si compromete el control del vehículo

Conducir con chanclas puede ser peligroso y además costarte una multa.

Conducir con chanclas puede ser peligroso y además costarte una multa. / INFORMACIÓN

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J. A. Giménez

J. A. Giménez

Alicante
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Conducir con chanclas es una imagen habitual durante el verano, especialmente en desplazamientos cortos hacia la playa o la piscina. Sin embargo, un trayecto de pocos minutos también puede exigir una frenada brusca, una maniobra rápida o una reacción inmediata ante un imprevisto.

En los turismos, el Reglamento General de Circulación no prohíbe expresamente conducir con chanclas ni establece una sanción automática por utilizar un tipo concreto de calzado. La clave está en si este impide manejar el vehículo con seguridad.

Cuándo puede terminar en multa

Un agente puede denunciar la conducta si considera que las chanclas limitan la capacidad del conductor para controlar el coche o accionar correctamente los pedales:

  • Multa estándar: suele ser de 80 euros (40 euros con reducción por pronto pago) por falta de libertad de movimientos. No conlleva pérdida de puntos.
  • Multa por conducción negligente: si se considera que el calzado ha provocado una situación de riesgo grave, la sanción asciende a 200 euros.

La posible denuncia se apoya en varios principios generales del Reglamento: conducir con diligencia y precaución, estar en condiciones de controlar el vehículo y mantener la libertad de movimientos y la atención permanente.

La DGT aclara las multas que te pueden poner por conducir con chanclas

La DGT aclara las multas que te pueden poner por conducir con chanclas / INFORMACIÓN

Por tanto, la multa no se impondría simplemente por llevar chanclas, sino por hacerlo de una manera que afecte a la seguridad de la conducción.

El Real Automóvil Club de España (RACE) y la DGT advierten que, en caso de accidente, llevar chanclas puede hacer que tu aseguradora se niegue a cubrir los daños por llevar un calzado inadecuado.

El riesgo está en los pedales

Las chanclas no sujetan completamente el pie. Pueden desplazarse, doblarse bajo la planta, resbalar o quedar enganchadas entre los pedales y el revestimiento del vehículo.

Esta falta de sujeción reduce la precisión al acelerar, frenar o pisar el embrague. En una situación de emergencia, incluso una fracción de segundo puede marcar la diferencia entre detener el coche a tiempo o sufrir una colisión.

La DGT recomienda utilizar un calzado cómodo, flexible, bien sujeto al pie y con buen tacto sobre los mandos, y desaconseja las chanclas, los tacones y el calzado excesivamente rígido.

No es igual en coche que en moto

La situación cambiará para quienes circulen en motocicleta, ciclomotor, vehículo de tres ruedas, cuadriciclo o quad. Una reforma del Reglamento General de Circulación obligará a conductores y pasajeros a llevar calzado cerrado que cubra todo el pie en cualquier tipo de vía.

Esta nueva obligación entrará en vigor el 1 de octubre de 2026. A partir de entonces, conducir una motocicleta con chanclas dejará de depender de una valoración sobre la libertad de movimientos: el calzado cerrado será obligatorio de forma expresa.

La solución más sencilla antes de iniciar un viaje es llevar en el vehículo unas zapatillas o zapatos adecuados para conducir. Cambiarse antes de ponerse al volante evita riesgos innecesarios y una posible sanción.

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Fuente: Información

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