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Violencia sexual

Otras tres trabajadoras denuncian al productor Xavier Atance: se elevan a siete las acusaciones por acoso y agresión sexual

La acusación más grave es por una violación denunciada por una trabajadora de 26 años

Xavier Atance, productor audiovisual

Xavier Atance, productor audiovisual / Benecé Produccions

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Guillem Sánchez

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Los Mossos d’Esquadra ya han recibido siete denuncias contra el productor de cine Xavier Atance, según las fuentes consultadas por EL PERIÓDICO. Las siete han sido presentadas por mujeres que han trabajado en Benecé Produccions SL en épocas distintas. Atance fue arrestado el pasado 10 de junio tras ser denunciado por tres empleadas. Desde de su detención, avanzada por este diario, los investigadores de la policía catalana han recogido cuatro nuevas denuncias. El productor, actualmente, está siendo investigado por un juzgado de Barcelona por los delitos de agresión sexual y acoso.

Las acusaciones que estas siete mujeres han formulado contra Atance describen al investigado como un empresario que abusaba de su poder. Algunas de las denuncias que han recogido los investigadores refieren hechos –agresiones sexuales o situaciones de acoso– que podrían haber prescrito. Benecé Produccions SL es una compañía con 40 años de actividad en el sector, un lugar por el que han pasado decenas de mujeres, muchas de las cuales cuando se encontraban al inicio de su carrera profesional.

Este diario contactó con Atance a finales de junio para preguntarle si quería dar su versión acerca de las acusaciones que pesan sobre él. Atance respondió que, por el momento, prefería no hacer declaraciones porque prepara junto a un abogado la defensa de su inocencia.

Primera denuncia

La denuncia más grave contra Atance, la que motivó su detención por parte de los Mossos, es por una violación que el productor, presuntamente, habría cometido contra una trabajadora de 26 años a finales del pasado mes de marzo. Según esta víctima, Atance, que tiene 66 años –40 más que su empleada–, se aprovechó de su estado de seminconsciencia –tras una noche de fiesta en la discoteca La Paloma– para penetrarla sin su consentimiento hasta en dos ocasiones.

La víctima presentó una denuncia por estos hechos. Los Mossos abrieron una investigación y, tras un mes de comprobaciones durante el que reunieron dos nuevas denuncias de empleadas de Benecé Produccions SL, decidieron detener a Atance.

EL PERIÓDICO habló con estas tres primeras denunciantes, que tienen 24, 26 y 30 años, respectivamente, y que describieron a Atance como un jefe "manipulador" que un día las elogiaba y al día siguiente las hundía. Estas trabajadoras acusan a Atance de jugar con sus expectativas profesionales. Atance, según explicaron, lleva años contratando a mujeres jóvenes sin experiencia a quienes hace creer que solo de su mano lograrán hacer películas o documentales en Catalunya. Esa ‘coacción’ provocó que las tres denunciantes creyeran que tenían que tolerar –o incluso disculpar– sus "comentarios machistas", su obsesión por preguntarles por su "vida sexual" o su búsqueda "constante de contacto físico".

Nuevos testimonios

Tras la detención de Atance el 10 de junio, otras cuatro mujeres se han animado a denunciarlo. Hasta la fecha, y según las fuentes consultadas por este diario, son siete las denuncias que han recogido los agentes de la Unidad de Investigación de Les Corts, a cargo de las pesquisas.

En paralelo a esta causa judicial, EL PERIÓDICO ha contactado con otras antiguas empleadas de Atance que, aunque no han querido formalizar ninguna denuncia policial, sí han querido hacer público su caso. "Lo que me hizo a mí es muy parecido a lo que sufrieron ellas", explica una de estas mujeres, que trabajó para Atance en los años 90. "Entonces era imposible denunciarlo, y te tocaba aguantar, pero era horrible", asegura.

"Intentaba no quedarme a solas con él porque quería abrazarme y darme besos. Pero, otras veces, me trataba fatal, a gritos. Cuando quería, iba a por mí", lamenta. "Todas las mujeres teníamos que ir a cenar con él. Cuando me tocó ir a mí, después de la cena quiso ir a bailar y entonces se me echó encima, me escapé como pude y me marché. Era muy joven, tenía 23 años, y necesitaba el trabajo", subraya.

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