Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Condena de 10 años

El pederasta de La Salle Bonanova ingresa en la cárcel de Brians 2 seis años y medio después de la denuncia

Víctor Planas pisa la celda seis años y medio después de la denuncia de agresión sexual a un exalumno

También será juzgado por abusar antes de otro menor en Sant Cugat: la fiscalía pide 10 años y la acusación, 14

Diario de un pederasta: el entrenador de la Salle anotaba cómo abusaba de sus jugadores

Víctor Planas, exprofesor de La Salle Bonanova, condenado por abusos sexuales a un alumno.

Víctor Planas, exprofesor de La Salle Bonanova, condenado por abusos sexuales a un alumno.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El pederasta Víctor Planas (Barcelona, 1973), exprofesor del colegio de La Salle Bonanova de Barcelona y de la Escola Viaró de Sant Cugat, ha ingresado finalmente en prisión este lunes 13 de julio. Según las fuentes consultadas por EL PERIÓDICO, Planas, se presentó a primera hora de la mañana en el Centro Penitenciario de Brians 2, que cuenta con un módulo específico para agresores sexuales, para comenzar a cumplir su condena por agredir sexualmente a un exalumno de La Salle Bonanova. El Tribunal Supremo había ratificado la sentencia de 10 años de cárcel recientemente. Planas, que también tiene otra causa abierta por abusos sexuales a otro menor del Viaró de Sant Cugat del Vallès, pisa la celda más de seis años y medio después de la primera denuncia.

Planas, además de cumplir una década de encierro, deberá estar 6 años en libertad vigilada, no podrá acercarse a su víctima –ni contactar con ella– durante 15 años y tendrá que pagarle 40.000 euros en concepto de indemnización.

Planas tenía acceso absoluto al niño: era su profesor, su entrenador, vigilaba la hora del patio y era pareja de su madre

Planas sedujo a la madre del chico, con quien comenzó una relación sentimental, y, entre 2010 y 2012, de "forma continuada", agredió sexualmente al menor de 11 años sobre el que tenía un poder casi absoluto. Planas, al convertirse en pareja de su madre, compartía domicilio con su víctima, era profesor de su colegio, era su entrenador de fútbol y también era vigilante en la hora del recreo escolar.

Gracias a ese poder, la sentencia subraya que Planas logró que la víctima dependiera “emocionalmente” de él. Si el chico se resistía a sus abusos, Planas se enfadaba con él: "Le miraba de forma agresiva, no le hablaba o incluso lo apartaba de los entrenamientos (de fútbol)". Esa conducta provocó que el menor sintiera miedo constante "a su rechazo". Generando ese clima, Planas pudo dominarlo para agredirlo sexualmente en los vestuarios del colegio –de los que tenía las llaves–, en su domicilio o durante salidas vacacionales. En 2020, la víctima, cuando ya había cumplido los 20 años, denunció a su padrastro.

"Planas era un chico majísimo"

Planas también fue alumno de La Salle Bonanova de Barcelona, un centro histórico de la parte alta de la ciudad que tiene más de mil alumnos. Hijo de una familia de Sant Gervasi, y obsesionado con el fútbol, un excompañero de clase que cursó la EGB junto a él en la década de los 80 lo recuerda como "un buen chico" que no se metía en líos, "un niño majísimo". Cuando este diario publicó que había sido denunciado por abusar sexualmente de dos menores a su cargo, la noticia dejó boquiabiertos a sus antiguos amigos. "Seguimos sin poder creer que haya podido hacer esto. No sé en qué momento se convirtió en alguien capaz de hacer daño a un menor", insiste este excompañero en declaraciones a EL PERIÓDICO.

En diarios personales Planas admite sin tapujos las pulsiones pedófilas que siente hacia los menores

Al final de su etapa escolar en La Salle, Planas comenzó a ejercer de entrenador de los más pequeños en el Club Esportiu Bonanova, una entidad anexa a la escuela, y de esta forma siguió vinculado al colegio. A principios del 2000, a punto de cumplir los 30 y gracias a su intensa vocación futbolística, comenzó a dirigir el Club.

Despedido de Viaró por sospechas

En la universidad, Planas eligió la carrera de Magisterio y, tras una etapa de maestro en la Escola Viaró Global School de Sant Cugat (del Opus Dei), obtuvo una plaza de docente en La Salle, un colegio en el que ya mandaba en su sección de fútbol. De la Escola Viaró no se había marchado voluntariamente. Tras las denuncias, este diario descubrió que Planas había sido despedido porque el colegio sospechaba de su comportamiento. Pero en La Salle siguió en contacto con menores.

"Si querías jugar al fútbol, tenías que ir a hablar al despacho de Víctor", explicaron exalumnos de La Salle contactados por este diario en otoño de 2020, cuando EL PERIÓDICO destapó que Planas estaba siendo investigado por los Mossos d'Esquadra.

14 años por los abusos del Viaró

Los abusos sexuales de Planas al exalumno del colegio Viaró serán juzgados próximamente. Planas acudirá a la Audiencia de Barcelona en un furgón policial trasladado desde la celda de Brians 2. La abogada Cristina Serra Viu, que representa a la víctima de este centro de Sant Cugat, solicita 14 años de prisión por estos abusos. "Los hechos son muy graves y merecen una respuesta contundente", subrayan desde su despacho a este diario. La fiscalía, por su parte, pide 10 años de cárcel contra Planas.

Estos delitos sucedieron supuestamente en 2003, antes que los de La Salle, cuando la víctima del Viaró tenía 13 años. El pederasta se acercó al menor de Sant Cugat ofreciéndose a ficharlo para el equipo de fútbol de La Salle que ya entrenaba. Hijo de padres divorciados, Planas se ganó la confianza de su madre y trató de sustituir a la figura paterna. Una estrategia que le permitió llevarse al menor al piso de la ronda del General Mitre en el que residía. Allí comenzaron los abusos sexuales. Si la víctima se resistía, el profesor se enfadaba y le 'castigaba' dejando de hablarle durante días.

Según la denuncia de este exalumno, que abrió una causa judicial que aún no está cerrada, Planas se lo llevó también de viaje en dos ocasiones: 15 días a Rumanía y a una residencia de La Salle.

Un portavoz del Viaró manifestó a este diario en 2020 que el colegio no tuvo conocimiento de los abusos de Planas aunque sí llegó a saber que Planas se llevaba al menor a su casa de Barcelona. Por ese motivo, siempre según ese portavoz, Planas fue despedido del Viaró. Fue entonces, con 33 años, cuando comenzó a trabajar de docente en la Salle.

En la cabeza del pederasta

Los Mossos d’Esquadra investigaron durante la fase de instrucción de una de las causas diarios de Planas que aportaron personas de su entorno tras su arresto. Eran libretas manuscritas en las que Planas se sincera y habla abiertamente de su condición de pederasta. Este diario publicó parte de su contenido en noviembre de 2021.

En estos diarios personales Planas admite sin tapujos las pulsiones pedófilas que siente hacia los menores. Incluso distingue entre niños a los que dice querer y menores a los que únicamente desea sexualmente. Usa expresiones para describir la excitación que siente por algunos que este periódico consideró impublicables.

Planas también relata en sus escritos lo difícil que le resulta relacionarse con mujeres adultas. "Es un tormento interior con el que convivo desde siempre, y más me vale cambiar a tiempo (¿es posible cambiar? –se pregunta–) o ser un desgraciado de por vida", detalla en un pasaje. En reflexiones como esta parece plantearse la posibilidad de pedir ayuda profesional para reconducir su inclinación pedófila. Actualmente existen plataformas como Prevensi que ofrecen terapia especializada a persones que sufren esta desviación con el objetivo de evitar que acaben causando un mal irreparable a menores de edad.

Suscríbete para seguir leyendo