Estimación estadística
El calor extremo de julio y la segunda ola de calor ya dejan al menos 622 muertes prematuras en España, de las cuales 126 solo en Catalunya
El 95% de los decesos registrados se corresponden a personas de más de 65 años, según se recoge en las estadísticas de mortalidad del MoMo
¿Podría Catalunya llegar a los 50 grados? Este es el futuro que nos espera si el cambio climático sigue acelerándose como hasta ahora

El calor extremo de julio y la segunda ola de calor ya dejan al menos 622 muertes prematuras en España, de las cuales 126 solo en Catalunya / Manu Mitru/ Video EFE

La explosión de temperaturas registrada durante el arranque de este mes de julio, así como la llegada de la segunda ola de calor del verano, que ha dejado máximas de hasta 45 grados en varios puntos de España, ha causado al menos 622muertes prematuras en el país. Según se recoge en las estadísticas del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo), solo entre el miércoles y jueves, durante los días álgidos de la ola de calor, en el conjunto de España se registraron al menos 261 decesos direcamente vinculados a las altas temperaturas. Solo en Catalunya, las estadísticas apuntan a un total de 126 fallecidos durante este mes de temperaturas extremas. En total, desde que ha empezado el verano, se calcula que el calor extremo le ha costado la vida a casi 1.600 personas en España. Esta cifra ya destaca como una de las más altas jamás registradas en este periodo y, a la larga, podría consolidarse como uno de los años con más muertes por calor registrado hasta ahora.
Desde que empezó el verano, el calor extremo le ha costado la vida a casi 1.600 personas en España, de las cuales 253 en Catalunya
El recuento, elaborado por científicos del Instituto de Salud Carlos III, refleja una estimación estadística basada en informes diarios sobre mortalidad y temperaturas en España. Según matizan los responsables de este proyecto, no se trata de un registro real de defunciones sino de un cálculo sobre cuántas de las muertes registradas en el país pueden ser atribuibles a las altas temperaturas. Las estadísticas correspondientes al mes de julio apuntan a un total de 202 muertes en la primera semana del mes y 420 en la segunda. Los días con más decesos atribuíbles a las altas temperaturas fueron el martes, miércoles y jueves coincidiendo con los momentos álgidos de la ola de calor. Durante esa jornada se rozaron los 45 grados en varias localidades en provincia de Lleida, València y Córdoba.
En Catalunya, las estadísticas apuntan a un total de 126 decesos atribuíbles al calor extremo durante el mes de julio. De estas, casi 60 tuvieron lugar en la provincia de Barcelona donde, según apuntan los registros, se activaron varios avisos de nivel rojo por altas temperaturas y se registraron temperaturas récord rozando los 41 grados. En provincia de Tarragona, donde se rozaron incluso los 45 grados, se registraron más de cuarenta decesos prematuros. Y en Girona, donde hubo localidades que pasaron varias noches a más de 32 grados, se estiman una veintena de decesos prematuros durante este episodio de calor extremo. En total, desde que empezó el verano en Catalunya se han perdido al menos 253 vidas por culpa del calor extremo impulsado, en gran parte, por el cambio climático.
Grupos más afectados
Las estadísticas de mortalidad apuntan a que en esta segunda ola de calor extremo del verano, que durante casi una semana ha dejado valores hasta 10 grados por encima de lo habitual para la época, más del 95% de los decesos se produjeron entre personas mayores de 65 años. El grueso de los decesos, más de 390, se dieron en mayores de 85 años. Especialmente entre mujeres de esta franja de edad. Pero según recogen las estadísticas, estas no fueron las únicas víctimas de la ola de calor. En este episodio, de hecho, se registran repuntes de mortalidad en todas las franjas de edad desde los 0 hasta los 85 años. Entre los infantes, de hecho, se anota al menos un fallecimiento atribuibles a las altas temperaturas. En la franja entre los 15 y los 44 años se ven 10 más. Y entre los 45 y los 64 años, más de 36 decesos atribuíbles al calor extremo.
La mayoría de decesos se registran entre personas de más de 85 años, aunque las estadísticas muestran un repunte de la mortalidad en todas las franjas de edad
Las muertes por altas temperaturas no siempre están relacionadas con episodios bruscos como, por ejemplo, los colapsos sufridos tras un golpe de calor. Estos casos, de hecho, tan solo representan una minoría de los decesos atribuibles a este fenómeno. Los expertos afirman que el gran peligro del las temperaturas extremas es su potencial para "amplificar" enfermedades preexistentes y llevarlas al extremo. En gran parte, por el estado de estrés que sufre el cuerpo durante la exposición al calor extremo ya que, cuando suben las temperaturas, para disipar el exceso de calor, el organismo activa una vasodilatación periférica (desviando el flujo sanguíneo hacia la piel), aumenta el gasto cardiaco (ya que el corazón debe bombear con mayor frecuencia e intensidad para mantener la presión arterial) y pierde líquidos a través del sudor (lo que favorece la deshidratación). "Esta combinación de factores eleva el riesgo de eventos isquémicos, ictus, infartos de miocardio e insuficiencia renal aguda", comentan los expertos.
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