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En el Baix Ebre

Un año del incendio de Paüls: el Govern apuesta por que en algunas zonas el bosque se recupere solo

Los ayuntamientos piden más ayudas mientras que la conselleria defiende las acciones realizadas

El incendio de Paüls convierte este inicio de verano de 2025 en el año con más hectáreas quemadas desde 2010

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Guillem Costa

Guillem Costa

Barcelona
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Este martes se cumple un año del inicio del incendio forestal de Paüls, uno de los fuegos más importantes del verano pasado en Catalunya. Las llamas afectaron a 3.300 hectáreas y el municipio más castigado fue Xerta, donde el fuego llegó muy cerca del núcleo urbano.

Doce meses después, los ayuntamientos siguen muy pendientes de todos los trabajos que se han ido haciendo para recuperar accesos, retirar una parte de la madera quemada y ordenar las actuaciones posteriores al fuego.

En Xerta, el alcalde, Roger Aviñó, recuerda que aquellos días fueron "momentos muy complicados" y habla del "duelo" por ver cómo cambió el paisaje. Pero además, reivindica algunas reclamaciones pendientes y exige más implicación a la Generalitat para realizar gestión forestal en zonas no afectadas por el fuego y que podrían arder en caso de que se declare un incendio.

Caminos reparados

No obstante, el Govern defiende que las actuaciones más urgentes se han abordado. El Departament d’Agricultura ha intervenido, sobre todo, en caminos principales y en puntos donde había problemas de acceso o "daños en infraestructuras básicas". También se han impulsado trabajos de retirada de árboles quemados, aunque "no de forma indiscriminada".

Dentro del incendio en Baix Ebre: los bomberos trabajan a contra reloj en el incendio forestal en Paüls

La línea de agua de los bomberos en uno de los puntos de emplazamiento. / JORDI OTIX

Jaume Minguell, director general de Bosques y Gestión del Medio, subraya que no todo lo quemado debe retirarse ni todos los espacios tienen que replantarse: "Después de un incendio hay zonas donde sacar el arbolado no es necesario y puede no aportar beneficios a la recuperación del monte porque no entorpece la regeneración posterior".

La estrategia del Govern pasa por combinar actuaciones urgentes pero con el respeto a los "procesos naturales de recuperación". La administración admite que pueden quedar trabajos por hacer, pero insiste en que las primeras medidas se han centrado en garantizar accesos, resolver incidencias en caminos y valorar caso por caso qué conviene hacer en cada espacio afectado.

Cosas por hacer

"Desde el punto de vista del territorio, nunca es suficiente, y puede ser que queden cosas por hacer, pero las acciones más urgentes se han llevado a cabo", afirma Minguell.

El incendio de Paüls abrió una reflexión sobre cómo debe gestionarse el territorio después del fuego. Para el Govern, el postincendio no puede limitarse a borrar la huella de las llamas, sino que debe servir para decidir qué paisaje se quiere construir a partir de ahora. "Un incendio es un suceso doloroso pero también un gran transformador del territorio y también un momento para ver qué quieres construir", apunta Minguell, en una afirmación que pronto se podrá aplicar también a Les Gavarres.

Dentro del incendio en Baix Ebre: los bomberos trabajan a contra reloj en el incendio forestal en Paüls

Una de las descargas constantes a tocar del barranco del Llop. / JORDI OTIX

La idea es que las actuaciones posteriores ayuden a configurar un entorno más resistente ante futuros incendios: con caminos en mejores condiciones, zonas estratégicas más accesibles, espacios abiertos de nueva creación y una masa forestal más fácil de gestionar.

Visualización de un deslizador de fotos.

Un año después, la recuperación no está cerrada, pero el Govern defiende el trabajo hecho y destaca la idea de que no siempre conviene reconstruir exactamente el paisaje anterior, sino acompañar la regeneración y preparar el territorio para convivir mejor con el riesgo de incendio.

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