Longevidad y vida activa
Jubilarse para ayudar: los mayores de 65 lideran el voluntariado en España
Hay dos tipos de perfiles, los se implican en causas relacionadas con su trayectoria laboral y donde pueden aprovechar sus conocimientos y los que "quieren hacer cosas completamente diferentes"
De la jubilación a la acción: "Ser voluntario me ayuda a mantenerme activo y a sentirme útil"
Los séniors se sienten al menos cinco años más jóvenes: salen para conocer gente y dan importancia al sexo

Voluntariado en la Escola Màrius Torres, donde varios voluntarios séniors se dan clases de refuerzo a niños vulnerables. / Jordi Otix / EPC

En el imaginario colectivo, el prototipo de voluntario es un joven que se cruza medio planeta para ayudar en una catástrofe, guerra o hambruna. Y, efectivamente, los jóvenes son uno de los grupos de edad más solidarios. Sin embargo, la colaboración con el tercer sector tiene forma de U, dado que desciende en las edades centrales, cuando las personas concentran sus esfuerzos a su trayectoria laboral y familiar, y vuelve a crecer cuando ambos propósitos están asentados. De hecho, la jubilación es una especie de revulsivo, que provoca que muchas personas retomen o se inicien en el voluntariado, como una forma de "sentirse activos y ayudar a los demás en una etapa en la que tienen mucho más tiempo", según explican los propios voluntarios séniors.
El Barómetro del Voluntariado de 2025 indica, de hecho, que el 23,2% de los voluntarios son mayores de 65 años (en números brutos más de un millón de personas), el porcentaje más alto por edades, seguido de los jóvenes de entre 14 y 24 años, con un 19,3% (unas 860.00 personas). Se trata de un porcentaje similar a su peso en la población (que es del 23,6%) y que ha crecido de forma considerable desde la pandemia, situándose nueve puntos por encima del 2021, aunque con un ligero descenso en el último año.
Y si se pone el foco en el conjunto de las colaboraciones con entidades del tercer sector, donde destacan las donaciones económicas, el peso de los séniors sube al 28,4%, cinco puntos más que su peso demográfico y más del doble de la aportación de la población de 14 a 44 años (que se sitúa entre el 11,3% y el 13,2%). En este caso, la evolución se ha mantenido más estable desde la pandemia.
"La población mayor de 65 años es la que más colabora con las entidades del tercer sector porque económicamente es la mejor situada. Los jóvenes tienen menor poder adquisitivo y aportan menos pero con la edad, aumentan las donaciones. En cuanto al voluntariado, los jóvenes y los séniors son los dos grupos mayoritarios, dado que el desarrollo profesional y la crianza absorben mucho tiempo y la gente a esas edades tiene menos disponibilidad", explica Mar Amate, directora de la Plataforma del Voluntariado, quien subraya que la jubilación actúa como un catalizador porque "una de las principales causas para no hacer voluntariado es la falta de tiempo".
Colaborar con entidades sociales proporciona un envejecimiento activo, refuerza la autoafirmación, la lucha contra el edadismo y contrarresta el posible estrés derivado de la pérdida de posiciones laborales o sociales
En cambio, entre los mayores de 65 años que no hacen voluntariado esta no es la principal razón, sino las responsabilidades familiares o los problemas salud. Pero como ahora se llega al retiro "con más vitalidad y más salud", muchas personas aprovechan este momento para "implicarse en las causas sociales", añade.
En este contexto, en el voluntariado séniors hay dos tipos de perfiles mayoritarios: los que se implican en causas relacionadas con su trayectoria laboral y donde pueden aprovechar sus conocimientos y los que "quieren hacer cosas completamente diferentes".
En este sentido, según Amate, entre la población en general la mayoría de personas (en torno al 50%) hacen un voluntariado social (de ayuda a colectivos desfavorecidos), seguido del sociosanitario (ayuda a pacientes o cuidadores) y cultural (como labores de difusión y conservación del patrimonio o colaboración con los museos o talleres culturales). Mientras que entre los mayores también hay voluntariado social pero destaca el de ocio y tiempo libre y, sobre todo, el comunitario. "Les gusta realizar tareas cercanas al territorio, barrio o comunidad", explica la especialista. También es destacada su presencia en los espacios y centros para mayores, donde muchos colaboran con las entidades para impartir clases.

Voluntariado en la escuela Màrius Torres, donde varios voluntarios séniors se dan clases de refuerzo a niños en riesgo. / Jordi Otix / EPC
Aunque, al igual que en el resto de edades, depende del sexo. Seis de cada diez voluntarias son mujeres (el 62,4%) y la población femenina se orienta más hacia el voluntariado relacionado con los cuidados, es decir, el social y sociosanitario, mientras que los hombres tienen preferencia hacia las actividades culturales, deportivas y de protección civil. "Es la tónica general en nuestra sociedad y se repite también en el voluntariado", indica la presidenta de la Plataforma del Voluntariado.
Envejecimiento activo
Mar Amate pone el foco, además, en que ser solidario e implicarse en causas sociales no solo supone ayudar a los demás, sino también a uno mismo porque los voluntarios, especialmente los séniors, presentan un mayor bienestar emocional, menor soledad y más sentimiento de utilidad que las personas que no son voluntarias. El voluntariado, según diversas investigaciones, es un componente clave del envejecimiento activo, dado que refuerza la autoafirmación, lucha contra el edadismo y contrarresta el posible estrés derivado de la pérdida de otras posiciones sociales o laborales.
Se ha documentado que participar activamente en actividades solidarias desempeña un papel protector frente al deterioro cognitivo
Se ha documentado, incluso, que participar activamente en actividades solidarias desempeña un papel protector frente al deterioro cognitivo. "Es el efecto curativo del voluntariado", resume la especialista.
Amate subraya, por último, que la actividad colaborativa ha ido a más después de la pandemia y la sucesión de catástrofes que han ocurrido en España, desde la dana valenciana al volcán de la Palma, pero "nunca es suficiente porque las necesidades sociales, medioambientales o culturales siempre van por delante".
Suscríbete para seguir leyendo
- La Aemet advierte de la llegada de otro episodio de calor extremo a partir de este fin de semana que dejará máximas de hasta 44 grados
- España registra otro miércoles infernal con 44,4ºC en Valencia y 42,4ºC en Catalunya mientras se prepara para la llegada de otra ola de calor extremo
- Los recién graduados en Medicina ganan 1.860 euros más al mes que los titulados en Historia
- El Congreso aprueba la gran reforma de la dependencia y la discapacidad: más financiación, nuevos derechos y cuidados en casa
- José Antonio Marina, filósofo: “El mayor error educativo ha sido decirles a los jóvenes: solo importa tu felicidad y lograrla es muy fácil”
- Cae en Barcelona una banda de estafadores que usurpaban la identidad: consiguió 131.000 euros en 12 días
- Estas son las 5 carreras universitarias con los sueldos más bajos tres años después de graduarse
- El calor extremo y la calima se abren paso en un miércoles infernal con avisos rojos por altas temperaturas