ENTREVISTA EXCLUSIVA
La víctima de la violación de Igualada habla por primera vez cinco años después: "Yo no lo recuerdo, pero mi cuerpo lo vivió"
La protagonista de una agresión sexual que conmocionó a la sociedad es una joven universitaria que se paga los estudios trabajando de cajera y que solo ha percibido 80 euros de los 332.000 euros de la reparación fijada en la sentencia judicial. Habla por primera vez con EL PERIÓDICO
Las víctimas de agresores insolventes pueden pedir ayudas públicas, pero no siempre lo saben
La sentencia de la salvaje violación de Igualada: el agravante por discriminación por ser mujer

La víctima de la violación de Igualada, durante la entrevista con EL PERIÓDICO. / Guillem Sánchez

En noviembre de 2021 una menor de 16 años que acababa de salir de una discoteca de Igualada sufrió una brutal agresión que la dejó al borde de la muerte. Un camionero la encontró desnuda, inconsciente y con graves heridas. Los Mossos d’Esquadra arrancaron una investigación que buscaba a una ‘manada’ de jóvenes, pero medio año después los policías descubrieron que había un solo violador. El episodio se conoció como ‘la violación de Igualada’, y generó una enorme indignación social por el ensañamiento que existió con la chica. El caso sirvió para redefinir cómo hacer más seguro el camino de regreso a casa de las mujeres que salían de fiesta. El violador fue condenado a 35 años de prisión por agresión sexual e intento de asesinato y al pago de una indemnización de 332.000 euros.
Cinco años después, al margen de la inversión pública que se hizo en seguridad a raíz de su caso, la víctima de Igualada es una universitaria que tiene que trabajar de cajera para pagarse los estudios. Quiere seguir siendo anónima, pero habla con EL PERIÓDICO en exclusiva para dar las gracias públicamente al Hospital Sant Joan de Déu, compartir las graves secuelas que arrastra por unos hechos que necesita comprender y para revelar que ella sólo ha cobrado 80 euros de los 332.000 euros de la reparación.
¿Cuándo se despertó en el hospital… en qué pensó? Estuve una semana inconsciente. Cuando desperté, vi que estaba en un hospital, pero pensaba que estaba en el de Martorell. No sabía ni que estaba en Sant Joan de Déu. Oí a mi padre gritando, y pensé: "la he liado". Es que no recordaba nada. Después, me quedé a solas con mi madre y le pregunté: "¿qué ha pasado?".
¿Qué le dijo? No me explicó mucho, me dijo: "te han hecho daño". Mi madre no quería entrar en detalles. Pero tuvieron que contármelo.
Que le habían hecho daño era verdad… Las heridas eran tan graves y profundas que mi cuerpo no podía funcionar. Me habían hecho una ileostomía, durante casi medio año tuve que hacer mis necesidades en una bolsita. Me tocaba la barriga, notaba un bulto y pensaba: ¿Cómo ha pasado esto? ¿Por qué estoy así? Fue lo peor que me ha pasado en la vida. Es horrible. Indescriptible.
"¿Dónde queda el derecho a la reparación de la víctima? A mí ese dinero me habría ayudado a estabilizarme. Me gustaría poder pagarme una psicóloga y no puedo"
¿Qué es lo último que recuerda de aquella noche? Recuerdo bastante la parte de la discoteca. En mi declaración consta que lo explique casi todo, pero todo lo que no servía para la investigación. Mi memoria se acaba cuando voy al guardarropa. Después: el apagón.
¿Sabe hacia dónde fue? Yo quería ir a la estación de tren para ir a dormir a casa de mi amiga en Sant Esteve de Sesrovires. Mi plan no era ir a Vilanova i la Geltrú, como se ha dicho. No sé por qué me quedé sola. Justo antes de que me atacara, estaba hablando por teléfono con mi amiga. Pero la llamada se cortó. Supongo que se quedó sin batería.
"No puedo olvidar porque veo las cicatrices, las secuelas. Desde entonces vivo en modo de supervivencia: sobreanalizando todos los riesgos"
Tuvo que ser justo antes del ataque… Supongo. Pero como no tengo recuerdos de los hechos, no lo sé. Mi mente puede imaginar un montón de cosas, eso es lo que me hace colapsar. Necesito una explicación, no sé si algún día la tendré. Y no puedo olvidar, porque me veo las cicatrices, me acuesto a dormir por las noches y escucho el pitido [un acúfeno en el oído izquierdo provocado por el golpe que recibió en la cabeza] y pienso: ah, vale, me pasó esto, y por eso tengo el pitido. Pero qué pasó exactamente. Y me pongo a pensar. Ahí es cuando me imagino todo lo que pudo hacerme.
Todos creían que se trata de una agresión múltiple, que había sido atacada por otra manada… Yo también. Estaba muy preocupada. Como no los arrestaban, me asustaba mucho que volvieran a por mí.
"No puedo evitar sentirme culpable. Qué hacía sola a esas horas por ese lugar. Es que casi me mata"
Los Mossos resolvieron el caso medio año después… y había un solo agresor que además a usted no la conocía de nada. Sentí un poco de alivio. Pero también me pregunté por qué me había hecho tanto daño. Sigo sin entenderlo. Es desconcertante.
En 2024 condenaron a su violador a 35 años de cárcel y a pagarle una indemnización de 332.000 euros. ¿Se hizo justicia? Por la sentencia y la cárcel, sí. Está bien. Pero él se declaró insolvente y solo he recibido 80 euros.
¿Solo 80 euros? Sí. ¿Dónde queda el derecho a la reparación de la víctima? A mí ese dinero me habría ayudado a estabilizarme. Me gustaría poder pagarme una psicóloga y no puedo.
¿No está yendo al psicólogo? Ahora mismo, no. Estuve en Sant Joan de Déu hasta los 20 años. Después comencé con la psicóloga de la mutua, pero me echaron por usarla demasiado. Y ahora estoy empezando con el SIE (Serveis d'Intervenció Especialitzada) esperando para poder retomar la terapia.
"Me robó una parte de mi adolescencia. Yo estaba haciendo segundo de Bachillerato y estuve tres meses sin poder ir a clase"
¿Por qué no se alegra de no recordar un episodio tan brutal? Una parte de mí sí se alegra, pero la otra necesita saber qué ocurrió realmente. Yo sé que recordar va a ser imposible en un 99% de posibilidades, según la neuróloga. Lo mío no es un bloqueo psicológico. Es un daño cerebral provocado por un golpe muy fuerte que me dio en la cabeza y me impide recordar. Pero que yo no lo recuerde no significa que mi cuerpo lo haya olvidado. Yo lo viví, mi cuerpo lo vivió, y tiene memoria. Desde entonces, por ejemplo, me da mucho miedo la oscuridad. Terror. Y vivo en modo de supervivencia: sobreanalizando todos los riesgos ante cualquier situación. No paro de pensar. Pierdo mucho tiempo pensando.
¿Te quedan más secuelas, además de las psicológicas? Las cicatrices, el pitido en el oído y, cuando volví a hacer deporte, sufrí una pérdida de orina. Los médicos me han dicho que mi cuerpo se recuperará del todo. Pero me da mucho miedo hacer cualquier actividad que tenga impacto por si vuelve a pasar. Qué vergüenza. Qué explico si me pasa. Tendría que mentir y me agobio.
¿Qué ha sido lo peor de todo? Me robó una parte de mi adolescencia. Yo estaba haciendo segundo de Bachillerato y estuve tres meses sin poder ir a clase. Tuve que hacer las pruebas de acceso a la universidad especiales. En el instituto se portaron muy bien. Tenía una profesora que venía a casa y a mis compañeros les dijeron que no podían preguntarme nada: todos los respetaron. Pero volver fue difícil. Y me quedé sin viaje de fin de curso. Sé que es una tontería pero para mí era importante. Pensaba: ¿para qué salí de fiesta ese día? ¿cómo se me ocurrió volver sola de noche con 16 años?
¿Se sentía culpable de que la hubieran violado? Sé que no debo sentirme así. Pero no puedo evitarlo. Qué hacía sola a esas horas por ese lugar. Es que casi me mata.
¿Qué ha sido lo mejor de esta historia? El personal de Sant Joan de Déu: auxiliares, enfermeras, mujeres de la limpieza, recepcionistas… son lo mejor que hay en la vida. También los voluntarios. Una chica venía cada tarde a intentar desenredarme el pelo porque se me había quedado apelmazado y nadie podía deshacerlo. Me hicieron sentir bien. Cuando fue mi cumpleaños decoraron toda mi habitación con globos de 17 años. Me regalaron un libro. Y la enfermera de la planta que me llevaba sigue felicitándome cada cumpleaños. Es un hospital de niños y saben cómo cuidarlos.
Suscríbete para seguir leyendo
- La Aemet advierte de la llegada de otro episodio de calor extremo a partir de este fin de semana que dejará máximas de hasta 44 grados
- España registra otro miércoles infernal con 44,4ºC en Valencia y 42,4ºC en Catalunya mientras se prepara para la llegada de otra ola de calor extremo
- Los recién graduados en Medicina ganan 1.860 euros más al mes que los titulados en Historia
- El Congreso aprueba la gran reforma de la dependencia y la discapacidad: más financiación, nuevos derechos y cuidados en casa
- José Antonio Marina, filósofo: “El mayor error educativo ha sido decirles a los jóvenes: solo importa tu felicidad y lograrla es muy fácil”
- Cae en Barcelona una banda de estafadores que usurpaban la identidad: consiguió 131.000 euros en 12 días
- El calor extremo y la calima se abren paso en un miércoles infernal con avisos rojos por altas temperaturas
- Unos ladrones intentan asaltar la casa de Lamine Yamal en Esplugues tras el Francia-España