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Con antecedentes por abusos

Huida de un pederasta: localizado inconsciente en Mataró un padre de Viladecans que iba a ser juzgado por violar a su hija

La fiscalía acusa a Miguel Ángel Flores de violar a la niña, huérfana de madre, desde que tenía seis años: lo hacía de noche, y durante el día la golpeaba

El juicio se iba a celebrar este martes, cuatro años después de la denuncia durante los cuales el agresor estuvo en libertad a pesar de tener antecedentes por agredir sexualmente a menores

La mitad de los abusos a niños se cometen en la familia: el padre es el principal agresor

El acusado de pederastia Miguel Ángel Flores Díaz, durante una declaración judicial.

El acusado de pederastia Miguel Ángel Flores Díaz, durante una declaración judicial. / Archivo

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Guillem Sánchez

Guillem Sánchez

Barcelona
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Miguel Ángel Flores Díaz iba a ser juzgado este martes en la Audiencia de Barcelona por violar a su hija de forma continuada en el domicilio familiar de Viladecans. Pero Flores, un hombre de 65 años, no se presentó al juicio. El primer sorprendido por el plantón fue su propio abogado, que visiblemente molesto aseguró que su cliente había confirmado su asistencia. La jueza, por incomparecencia del acusado, suspendió un juicio que se iba a celebrar cuatro años después de la denuncia de la víctima, un tiempo durante el cual el violador ha gozado de libertad, a pesar de los antecedentes.

En 1997 y en 2011 Flores ya fue condenado por agredir sexualmente a niñas. Originario de Perú, lleva décadas viviendo en España. Había regentado una tienda de golosinas junto a un colegio de Sant Boi de Llobregat. Gracias a ese negocio entabló contacto con la víctima de 2011. En ambos casos, Flores sí afrontó los juicios, y los perdió. Este martes decidió no dar la cara. Su huida obligará a celebrar un nuevo juicio más adelante y, en consecuencia, también mantendrá abierta una herida que su hija aspiraba a comenzar a cerrar este martes.

Casa vacía con nota de despedida

Flores actualmente reside en Abrera (Baix Llobregat), en una casa ubicada a las afueras del municipio. EL PERIÓDICO se desplazó dos horas después de su incomparecencia en la Audiencia hasta este domicilio pero lo encontró vacío. Un detalle llamaba la atención: la puerta principal de la casa estaba entreabierta, una chancleta colocada estratégicamente impedía que se cerrara.

El domicilio en Abrera de Miguel Ángel Flores Díaz, acusado de pederastia.

El domicilio en Abrera de Miguel Ángel Flores Díaz, acusado de pederastia. / Guillem Sánchez

Un vecino de Flores confirmó que el pederasta continúa viviendo en esta casa de Abrera y también facilitó su número de teléfono móvil. Flores no respondió a ninguna de las llamadas efectuadas por este diario.

A primera hora de la tarde, la pareja actual de Flores regresó del trabajo y encontró una nota de despedida dentro de la vivienda de Abrera. La mujer avisó a los Mossos d’Esquadra y añadió que, esa mañana, familiares peruanos habían contactado con ella para mostrar su preocupación al saber por el mismo Flores que este había cogido el coche en estado de embriaguez.

Sobre las cinco de la tarde, Flores fue finalmente localizado con vida en Mataró. Al parecer, estaba inconsciente –tal vez ebrio– en el interior de su vehículo. Fue trasladado al hospital de esa ciudad. Si la jueza de la Audiencia de Barcelona pone una orden de búsqueda y captura por su incomparecencia, presumiblemente Flores será detenido en los próximos días.

Un depredador de niñas

La fiscalía acusa a Flores de violar a su hija desde que la niña cumplió los 6 años. En su escrito, el ministerio público subraya que, dado que la madre murió en el parto, la menor se crio con un único progenitor, su padre, que tenía sobre ella una gran ascendencia, un poder que usaba para violarla “con una frecuencia de entre 3 o 4 veces por semana”.

Flores, según la fiscalía, por las noches, “le bajaba los pantalones y las bragas [a su hija], la ponía boca abajo, la penetraba vaginalmente y eyaculaba en su interior”. Cuando la menor cumplió los 13 años, sostiene la acusación, Flores comenzó a eyacular “fuera de la vagina” por miedo a dejarla embarazada.

Violaciones de noche, golpes de día

Flores violaba a su hija durante la noche y, según remarca el ministerio público, la maltrataba durante el día. “Le pegaba con el cinturón, le daba azotes en las piernas, en los brazos y en la espalda, le propinaba puñetazos y manotazos en la cabeza y en el tórax y le arrojaba objetos”. La fiscalía mantiene que Flores, en alguna ocasión, llegó a arrastrar a la niña por el suelo, a abroncarla por haberse comido una lata de atún sin su permiso o dejarla encerrada en el domicilio.

La violencia física de Flores contra su hija fue tal, según la víctima, que se perdió una semana de curso de 2º de ESO porque tenía la cara llena de moratones. El escrito también subraya que este padre insultaba y humillaba a su hija.

Estos hechos eran los que iban a juzgarse este martes en la Audiencia de Barcelona. Pero Flores ha huido de su pasado.

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