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World’s Best School Prizes 2025

De "escuela de las pesadillas" a la mejor del mundo: el 'milagro' brasileño que empezó casa por casa con profesores motivados

Cuando Régis Marques llegó en 2016, Parque dos Sonhos era una escuela pública rodeada por la violencia en la periferia de Cubatão, Brasil. Menos de una década después, ha sido elegida la mejor escuela del mundo en superación de adversidades por los World’s Best School Prizes

Lidón Gasull, directora de la aFFaC: "Los profesores que no quieran trabajar para todos los alumnos, sean como sean, que se dediquen a otra cosa"

El brasileño Régis Marques, director de "la mejor escuela del mundo", este miércoles en Barcelona.

El brasileño Régis Marques, director de "la mejor escuela del mundo", este miércoles en Barcelona. / Belén González

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Helena López

Helena López

Barcelona
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Cuando llegó a la dirección de la escuela, en 2016, Régis Marques se encontró con un centro enorme -un edificio de cuatro pisos- y apenas 100 alumnos, "aunque parecían 1.000; realmente se portaban muy mal", recuerda. En la periferia de Cubatão, en la costa de São Paulo (Brasil), la escuela se llamaba Parque dos Sonhos [Parque de los Sueños], pero era conocida como "parque de las pesadillas" por la violencia que la rodeaba.

Una de las primeras cosas que hizo, mucho más revolucionaria de lo que parece, fue comer con los alumnos. Compartir mesa, menú y, sobre todo, escucharles. Se sentaba con ellos y les preguntaba: "João, ¿qué puedo hacer para que la escuela sea mejor?". Y João [un alumno cualquiera], desconcertado, respondía: "¿Cómo? Nunca me lo habían preguntado".

Las visitas a los hogares de los alumnos cambiaron la mirada del profesorado: dejaron de ver problemas de disciplina para ver historias de vida

La escuela está en el extremo de un barrio vulnerable. Justo detrás quedan ya el río y el bosque, una ubicación especialmente compleja, y aunque los inicios fueron duros, una década después, Régis Marques ha convertido el Parque dos Sonhos en la Mejor Escuela del Mundo en la categoría de superación de adversidades en los World’s Best School Prizes impulsados por T4 Education, organización internacional con sede en Reino Unido que impulsa redes, premios y encuentros para visibilizar escuelas y líderes educativos que están transformando sus comunidades. Lo explicaba este miércoles en Barcelona, entre la emoción y el orgullo, el director y 'padre' de la transformación del centro, durante las jornadas Mutare organizadas por la Fundació Carulla.

Prohibido hablar de comportamiento

El objetivo de Marques -cumplido con creces- era convertir la escuela en un foco de paz, y no de violencia. Estaba convencido de que los resultados académicos solo llegarían si antes los niños y su comunidad, estaban bien, y de que ese camino debía empezar por la empatía.

Más allá de las conversaciones del director con los alumnos durante la comida, el cambio comenzó con un proyecto para conocer de cerca la realidad de los alumnos. Ir a sus casas. Dos profesores motivados fueron a verle a su despacho y le propusieron hacerlo inspirados en una película. Marques recordó entonces una experiencia similar impulsada por docentes cubanos presentada en el Foro Social Mundial de Porto Alegre, en 2003, que buscaba entender el origen del absentismo y de los problemas de disciplina; y no dudó en darles el visto bueno.

Régis Marques, director de "la mejor escuela del mundo", este miércoles en Barcelona.

Régis Marques, director de "la mejor escuela del mundo", este miércoles en Barcelona. / Belén González

Establecieron que las visitas serían los sábados y pusieron una única norma: no se podía hablar del comportamiento de los estudiantes. Se trataba de conocer de primera mano cómo vivían sus alumnos y sus familias y de escuchar, de conversar sobre cómo la escuela podía ser un espacio de transformación y de explicar los proyectos del centro, no de contar a las familias si su hijo había hecho esto o aquello.

"El profesorado se transforma porque empieza a ver al alumno de otra manera; ya no ve solo a un niño que no hace los deberes, sino a un niño que tiene problemas"

Régis Marques, director de la escuela Parque dos Sonhos

"Los profesores al principio más reticentes a participar vuelven llorando de las casas. Cuando descubren la realidad de los niños, cambia completamente su mirada sobre ellos", explica el director. "El profesorado se transforma porque empieza a ver al alumno de otra manera; ya no ve solo a un niño que no hace los deberes, sino a un niño que tiene problemas, que vive rodeado de violencia o que carga con dificultades que la escuela desconocía", prosigue Marques, detallando que la iniciativa continúa hoy y es una de las bases del premiado proyecto educativo del centro, en el que también tienen un gran peso los deportes y el teatro.

La escuela pasó de 100 a 1.200 alumnos y hoy ofrece 40 proyectos sociales y educativos, desde patinaje y kárate hasta teatro, coral y un periódico escolar

Cuando Marques llegó a la escuela tenía 33 años y muchos profesores, entre 50 y 60, pensaban que no aguantaría ni seis meses allí. No solo lleva diez años, sino que ha hecho que la escuela pase de los 100 alumnos iniciales a los 1.200 de este curso. Se ganó su confianza "remangándoles".

"Si un día faltaba la cocinera, me metía en la cocina; si faltaba la persona de la limpieza, iba yo a limpiar. Antes de pedir nada al resto, tienes que demostrar", apunta en una conversación con EL PERIÓDICO tras participar en las jornadas de la Fundació Carulla. "Cuando los profesores motivados hacen cosas que transforman la escuela, el resto ve los resultados y también se motiva", defiende.

La participación de las familias ha pasado del 10%, en 2016, al 80% actual, lo que impacta directamente en el barrio

En Brasil, como en Catalunya, la escuela recibe financiación en función del número de alumnos. Con solo 100 estudiantes, el centro recibía unos 300 dólares cada seis meses. Marques hizo una lista con 135 empresas de Brasil y les envió cartas. Contestó una, que portó 20.000 dólares. "Fue una bendición", recuerda.

Con ese dinero pintaron la escuela por fuera y por dentro. Desde entonces, cada año vuelven a enviar cartas y buscan alianzas con la comunidad para poder impulsar los más de 40 proyectos sociales y educativos que tienen en marcha. El Parque de los Sueños hoy ofrece hoy patinaje artístico, fútbol, kárate, piragüismo y teatro, impulsa un pódcast y un periódico escolar y organiza la Semana de la No Violencia y la Semana de la Conciencia Negra.

"Los niños tienen que poder soñar, igual que nosotros. Cuando soñamos tenemos un objetivo de futuro, una idea, y empezamos a pensar más grande"

Régis Marques

— Maestro

"Los niños tienen que poder soñar, igual que nosotros. Cuando soñamos tenemos un objetivo de futuro, una idea, y empezamos a pensar más grande", afirma el director, quien apunta que la escuela está a apenas 20 minutos de la playa, pero hay niños que no la conocen porque no salen del barrio. “Tenemos que enseñarles que el mundo es mucho más grande de lo que piensan", resume.

Educación integral

Los resultados de todo ese trabajo se ven el aula y también fuera. No solo han mejorado radicalmente los resultados académicos. Dos alumnas han sido campeonas de patinaje, el equipo de vóley del centro también ha ganado campeonatos y hasta la comida del comedor escolar ha sido elegida entre las diez mejores del estado de São Paulo. Cuando este discípulo de Freire habla de educación integral, no lo hace como una mera consigna.

En estos años, además, la participación de las familias ha pasado del 10% que había cuando llegó al 70% u 80% actual. Y eso, sostiene, también ha cambiado el barrio. El Parque de los Sueños, antes rodeado de miedo, se ha convertido en un lugar desde el que imaginar un futuro mejor.

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