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Mujeres en la Iglesia

El papa León XIV nombra a una tercera mujer como 'ministra' del Vaticano

Alessandra Smerilli se suma a Simona Brambilla, del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada, y Montse Alvarado, nueva titular de la comunicación vaticana.

El Papa ha nombrado una mujer, la monja Alessandra Smerilli, como nueva jefa ad interim de la comisión sobre el covid 19 y como secretaria del ministerio de Desarrollo Humano Integral.

El Papa ha nombrado una mujer, la monja Alessandra Smerilli, como nueva jefa ad interim de la comisión sobre el covid 19 y como secretaria del ministerio de Desarrollo Humano Integral. / El Periódico

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Irene Savio

Irene Savio

Roma
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Alessandra Smerilli, religiosa salesiana y economista de 51 años, ya hizo historia en 2021, cuando Francisco la convirtió en la primera mujer secretaria de un Dicasterio. Ahora, por voluntad de León XIV, sube un peldaño más: pasa a dirigir el mismo organismo del que hasta ahora era la "número dos".

El nombramiento se ha hecho oficial este martes a través de un comunicado del Vaticano: Smerilli tomará posesión el 1 de septiembre, en sustitución del cardenal canadiense Michael Czerny, que deja así la prefectura tras varios años al frente.

Eso sí, como suele ocurrir cuando una mujer asciende en el organigrama vaticano, no irá sola: la acompañará un proprefecto, el cardenal Fabio Baggio, que además cargará con la gestión del Centro de Alta Formación "Laudato Si'", el organismo nacido al calor de la encíclica verde de Francisco. El nuevo "número dos" del dicasterio será, sin tutela femenina previa, el sacerdote eslovaco Jozef Barlaš.

Desarrollo Humano

El Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, creado en 2016 para meter bajo un mismo techo la justicia, la paz, el medio ambiente, la caridad y los derechos humanos, no es precisamente un despacho menor en la Curia: ahí se cruzan algunas de las preocupaciones que Francisco convirtió en sello de su pontificado.

De igual manera, el ascenso de Smerilli no es un caso aislado, sino la enésima pieza de un rompecabezas que el Vaticano lleva años construyendo, con calculada lentitud: el de ir colocando mujeres en puestos que durante siglos fueron coto exclusivo de cardenales. Con ella, ya son tres las mujeres que presiden un Dicasterio.

Las otras dos completan el cuadro: Simona Brambilla, al frente del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada, que como Smerilli comparte despacho con un hombre —el cardenal español Ángel Fernández Artime— en una suerte de tándem que la Curia parece haber adoptado como fórmula de transición. Y la mexicana Montse Alvarado, que en noviembre romperá otro techo: será la primera mujer laica —ni siquiera religiosa— en dirigir la comunicación vaticana.

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