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Del 28 de junio al 2 de julio

Barcelona se convierte en el ágora mundial de la función social de la arquitectura

El alcalde Jaume Collboni reivindica la capital catalana como "laboratorio de las ciudades del futuro" ante retos como el de la vivienda y el cambio climático en la inauguración del Congreso Mundial de Arquitectos

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Espectaculo de CABO & CUBE durante inauguración del Congreso Mundial de Arquitectos en las Tres Chimeneas de Sant Adrià de Besòs

Espectaculo de CABO & CUBE durante inauguración del Congreso Mundial de Arquitectos en las Tres Chimeneas de Sant Adrià de Besòs / MANU MITRU

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Sara González

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Barcelona
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Barcelona se convierte a partir de este domingo en el ágora mundial de la arquitectura. Como anfitriona del Congreso Mundial de Arquitectos de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), la capital catalana abre de par en par un gran debate sobre una disciplina que, en consonancia con el planeta, está en transición: no se trata de entenderla solo desde la estética y los edificios icónicos que impactan sobre las retinas, sino como un servicio que mejore el bienestar colectivo en una época en la que el acceso a la vivienda es toda una odisea y el cambio climático una urgencia, y en la que la movilidad o las desigualdades han irrumpido como criterios ineludibles para tener en cuenta en el diseño y la planificación urbana.

Esta filosofía, la de entender que la arquitectura desempeña también una función social, impregna un congreso que se celebra cada tres años y que ha sido concebido como el plato fuerte de un 2026 en el que Barcelona ha sido coronada como capital mundial de la arquitectura. "Barcelona quiere ser un laboratorio de las ciudades del mañana", ha reivindicado el alcalde Jaume Collboni, durante la inauguración del congreso. Un pistoletazo de salida del evento en el que ha reconocido que no hay ciudad que pueda afrontar en soledad retos como el de la vivienda o el climático.

"Necesitamos respuestas y soluciones compartidas y queremos contribuir a los grandes debates de nuestro tiempo, como lograr que el éxito de la ciudad garantice también que los ciudadanos puedan vivir y trabajar aquí y no se sientan expulsados", ha resumido en la recepción de los organizadores. Regina Gonthier, presidenta de la UIA, ha llamado a entender la arquitectura como un "instrumento al servicio de las políticas públicas" y abrir una conversación sobre los desafíos del presente que "no pueden resolverse con fórmulas del pasado".

Más allá de la parte institucional, las grúas han tomado el protagonismo en un espectáculo inmersivo de gran formato en Les Tres Xemeneies de Sant Adrià de Besòs, sede del evento, en el que arquitectura, música y experimentación sonora se han acompasado para contrastar el aspecto monumental e industrial del conjunto fabril con la pequeñez del resto de personas y objetos del recinto.

Barcelona se convierte en el ágora mundial de la función social de la arquitectura.

Barcelona se convierte en el ágora mundial de la función social de la arquitectura. / Otras

Más de 10.000 asistentes y 250 ponentes

El lema del congreso, 'Becoming. Architectures for a Planet in Transition', recoge ese cambio que está en marcha. Las cifras dan cuenta del atractivo y la trascendencia del evento, especialmente para profesionales e investigadores del sector: está prevista la participación de más de 10.000 asistentes procedentes de alrededor de 130 países del mundo y de unos 250 ponentes internacionales que impartirán cientos de conferencias, debates, talleres y actividades hasta el 2 de julio. Habrá nombres de prestigio, como los premiados con el Pritzker, considerado el Nobel de la arquitectura, Lacaton & Vassal, Shigeru Ban, Amateur Architecture Studio y Smiljan Radic.

No es casual que se haya decidido que la sede central sean Les Tres Xemeneies, símbolo de la reconversión del litoral metropolitano. Este es también un espacio en transición porque, de ser una antigua central térmica, pasará a ser el 'hub' audiovisual Catalunya Media City, un proyecto que ha sido definido a bombo y platillo como estratégico por las instituciones catalanas. Es la segunda vez que Barcelona acoge este congreso mundial, convirtiéndose así en la primera ciudad que repite como anfitriona desde 1948.

Anfitriona por segunda vez

Hace 30 años, en 1996, la capital catalana ya fue el escenario de la cita. Pero entonces el contexto era muy distinto. Estaba en plena resaca de unos Juegos Olímpicos para los que afrontó una gran transformación urbanística recuperando el frente marítimo y abriéndose al mar, mientras que ahora las urgencias son otras. Principalmente, cómo hacer sostenible la vida en una ciudad global cuyo éxito turístico es inversamente proporcional a las externalidades que los vecinos padecen y que cada vez está más sometida al impacto de la emergencia climática. Collboni ha recordado que hace tres décadas la imagen más representativa del congreso fue un encuentro de arquitectos de renombre con centenares de estudiantes frente al edificio del Macba como símbolo de la "reconquista de la ciudad desde la arquitectura".

Del corazón del Raval, el epicentro del evento se desplaza ahora al Besòs, al "centro metropolitano" en un espacio "reutilizado y con un nuevo enfoque" en cuyo alrededor debe levantarse un nuevo barrio. "Recuperamos transformaciones con 2035 como horizonte para dar la vuelta a nuestra ciudad", ha insistido el alcalde, que ha asegurado que la inversión que se está ejecutando en infraestructuras, vivienda asequible, espacio público y generación de actividad económica con criterios de sostenibilidad supera la que se hizo para los Juegos Olímpicos.

Abrir los debates

El congreso pretende convertirse en un hervidero de ideas que trascienda a los profesionales del sector sobre cómo la arquitectura debe adaptarse y responder a esos grandes desafíos que se resumirán en seis ejes: la convivencia de la construcción con la naturaleza, la reutilización y la economía circular, los materiales y la construcción responsable, el papel social de la arquitectura para una mayor inclusión, la adaptación al cambio climático y el impacto de la inteligencia artificial en las ciudades. Unos debates entre los profesionales del sector que alojará el CCIB para, después, abrirlos a la ciudadanía en un formato informal en las gradas instaladas para ello en Les Tres Xemeneies con un aforo de mil personas. Allí, en las turbinas de la antigua central, se encuentra la exposición central del congreso, que muestra en 4.000 metros cuadrados y mediante maquetas, prototipos, instalaciones a escala real y obras audiovisuales el resultado de una docena de investigaciones internacionales encargadas para el congreso sobre la capacidad de la arquitectura para intervenir en procesos de transformación planetaria.

Congreso Mundial de Arquitectos de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA).  La sede central es el complejo de Les Tres Xemeneies en Sant Adrià de Besòs, símbolo de la reconversión del litoral metropolitano.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en la exposición central del Congreso Mundial de Arquitectos / MANU MITRU

Aún hay otros dos espacios que forman parte de este congreso pretendidamente descentralizado. Por un lado, el Museu del Disseny (DHUB) en Glòries, de acceso gratuito, donde se celebrarán ponencias que pretenden interactuar con los vecinos de la ciudad y donde se podrá visitar una exposición sobre la evolución arquitectónica de Barcelona en las últimas tres décadas. Y, por otro, la Sagrada Família, que después de haber acaparado el foco mundial con el Papa León XIV bendiciendo la Torre de Jesús de la gran obra de Antoni Gaudí, acogerá la gala de entrega de premios del congreso.

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