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Molinos flotantes

Las exigentes condiciones del Estado al parque eólico experimental en Roses: si impacta sobre aves y cetáceos se deberá detener

Después de dos años de espera, el proyecto obtiene la luz verde ambiental del Ministerio de Transición Ecológica y la Generalitat confía en instalar los primeros tres molinos en 2028

Paso adelante del parque eólico de Roses: los aerogeneradores medirán 260 metros y el cableado será subterráneo

Pardela balear y detrás una pardela cenicienta.

Pardela balear y detrás una pardela cenicienta. / Gobierno de España / Efe

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Guillem Costa

Guillem Costa

Barcelona
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La plataforma experimental de eólica marina prevista en el golfo de Roses (Plemcat) deberá cumplir un conjunto de exigencias ambientales muy estrictas. La declaración de impacto ambiental aprobada por el Ministerio para la Transición Ecológica hace poco más de dos semanas impone "controles específicos" para garantizar la preservación de la vida marina.

Es habitual que estos documentos sean condicionados. O sea que se deban dar una serie de requisitos para que la actividad pueda mantenerse. Según el documento que este miércolese ha publicado oficialmente en el BOE (Boletín Oficial del Estado), se prevé que los tres aerogeneradores flotantes puedan detenerse si se detectan impactos repetidos sobre especies protegidas. En el caso extremo de que las medidas correctoras no eviten estas hipotéticas consecuencias para la biodiversidad, incluso se podría llegar a tener que desmantelar el parque.

Esta obligación afecta principalmente a fauna vulnerable de la zona como el delfín mular, el rorcual común, delfín listado, la pardela balear o la gaviota de Audouin. En el caso de la pardela balear, se tendrá que realizar un seguimiento especial para comprobar la posible afectación de la infraestructura a la especie. Aun así, fuentes del IREC (Institut de Recerca en Energia de Catalunya), la entidad que impulsa el proyecto, se trata de un escenario muy improbable.

Una imagen del parque eólico marino 'Vineyard Wind I'.

Una imagen del parque eólico marino 'Vineyard Wind I'. / El Periódico

El proyecto prevé la instalación de tres prototipos de aerogeneradores a unos 24 kilómetros de la costa, en aguas profundas. Aunque se trata de una plataforma de ensayo, el entorno donde se ubicará tiene un alto valor ecológico.

Evitar colisiones

Para reducir el riesgo de colisiones, cada aerogenerador tendrá que incorporar sistemas de vigilancia de aves. Además, las palas deberán contar con sensores acústicos capaces de detectar cambios de vibración producidos por el impacto de un ave. En caso de choques, se deberá informar al ministerio y reforzar las medidas de protección. En caso de que se produzcan de nuevo, las empreas se verán obligadas a detener los molinos.

Ejemplar de rorcual común

Ejemplar de rorcual común / ecowatch

De todas formas, las aves no son la única especie sobre la que la declaración de impacto ambiental pone el foco. Habrá controles sobre cetáceos, tortugas marinas, comunidades bentónicas y otros hábitats durante toda la vida útil del proyecto.

Otro punto delicado es el cable submarino de evacuación eléctrica, que pasará cerca de una importante pradera de Cymodocea nodosa, una planta marina de gran valor ecológico, similar a la posidonia. Las obras deberán realizarse con técnicas que reduzcan al mínimo la afección y favorezcan la recuperación del fondo marino.

La resolución también obliga a estudiar los posibles impactos acumulados de futuros desarrollos de eólica marina en la zona. De hecho, desde la Generalitat ya se ha subrayado en repetidas ocasiones que el Plemcat es "una oportunidad" para conocer con exactitud las consecuencias para los ecosistemas de un futuro parque comercial en la zona. No obstante, pese a ser una plataforma de pruebas, el Plemcat queda condicionadao a la habitual vigilancia permanente a la que ya se someten normalmente los parques eólicos terrestres.

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