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Historias excepcionales

Un bombero ayudó a que naciera y 22 años después recorrió 1.000 kilómetros para ver su graduación: "Tenemos un vínculo muy especial"

Sigue presente en cada acontecimiento importante de su vida

Hasta 200 euros al mes por cada hijo: así sería la nueva ayuda universal que prepara el Gobierno

Alan Kent y Chloe en el día de su graduación.

Alan Kent y Chloe en el día de su graduación. / Grand Canyon University News/captura de pantalla

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Goundo Sakho

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¿Te imaginas dar a luz con ayuda de un bombero? Pues eso es lo que le pasó a Stacy Huddle el 15 de febrero de 2004. Alrededor de las seis de la mañana, Alan Kent, un bombero de la localidad de Colorado Springs (El Paso, EEUU), respondió a su llamada de emergencia y, al llegar a su domicilio, se percató de que no habría tiempo de llegar al hospital: "Cuando nos acercábamos al lugar, salimos del vehículo y escuchamos a Stacy gritar desde arriba de la casa. Pensé: ‘Creo que vamos a tener un bebé'", ha explicado en la cadena AZ Family. Apenas unos minutos después, Chloe llegó a sus vidas.

Si bien no era el primer bebé que Kent ayudaba a traer al mundo -dado que contaba con experiencia como paramédico-, la intensidad del momento selló un vínculo especial que superó todas las expectativas. Dos días más tarde, Stacy llevó a Chloe a la estación de bomberos para que se reencontrara con Alan y el resto de hombres que la habían ayudado. Y, durante los próximos años, se encargó de que esa maravillosa relación no se perdiera: "Alan fue la primera persona en sostenerme en brazos y desde entonces tenemos un vínculo muy especial”, ha expresado Chloe en la misma entrevista.

Alan Kent, en la derecha, sosteniendo en sus brazos a la recién nacida Chloe.

Alan Kent, en la derecha, sosteniendo en sus brazos a la recién nacida Chloe. / Instagram/captura de pantalla

Una conexión longeva y especial

Kent sigue presente en cada acontecimiento importante de su vida. Según cuenta la joven, festejó su decimoquinto cumpleaños con él: "Cumplí 15 años el día 15 en la Estación de Bomberos número 15, todos mis amigos de ese momento estaban allí junto a Kent". No obstante, lo que ha dado la vuelta al mundo es otro de sus encuentros: Kent viajó más de 800 millas (unos 1.300 km y siete horas y media de camino) desde Colorado hasta Arizona, junto a su esposa, para verla recibir su título universitario en Ciencias de la Educación. "Como estoy jubilado, tengo algo de tiempo libre. Pero incluso si no lo tuviera, jamás me lo perdería”, expresó entonces Kent.

Por su lado, Chloe, con el diploma en sus manos, dijo: "Para mí significa mucho tener a tanta gente aquí para apoyarme y celebrar este momento tan importante de mi vida", aunque la graduación no es el último que el bombero presenciará. Kent ya ha asistido a los casamientos de sus dos hermanos y ahora se encuentra en la lista de invitados de su propia boda, que se celebrará el próximo julio. Claro está que todos estos gestos son recíprocos: el año pasado, Chloe viajó desde la ciudad de Phoenix hasta Colorado para acompañar a Kent en su ceremonia de retiro.

Partos poco convencionales

Aunque parezca difícil de creer, hay muchas más historias como esta repartidas por el mundo. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) interpretados por Epdata, en 2017 se registraron 1.273 partos en domicilios particulares y, según la organización 'Save the Children', cada año 28.000 millones de mujeres dan a luz fuera de un centro sanitario, y no siempre por voluntad propia. Las barreras geopolíticas, los conflictos armados y la falta de infraestructuras son tres de los motivos por los que algunas regiones, como el África subsahariana, cuentan con menos partos planificados.

En países más desarrollados, en cambio, los partos fuera del hospital suelen ser asistidos, con ciertas excepcionalidades: hace tres meses, en la localidad de Licques, en el departamento francés de Paso de Calais, una joven de 20 años dio a luz durante una noche del viernes 23 al sábado 24 de febrero. Según cuenta el diario regional 'La Voix du Nord', Léane Guillon, la joven, tenía previsto parir la semana siguiente. Sin embargo, después de asistir al hospital junto a su pareja y que el médico le dijera de volver a casa, empezó a tener contracciones.

Ante la evidencia de que no llegarían a tiempo al hospital, la pareja llamó a emergencias y los bomberos de Ardres y Lumbres, junto con algunos paramédicos de Calais, se desplazaron hasta el domicilio familiar. El parto, como cuenta Léane al diario, tuvo lugar en su cama. La joven recordó que su propia historia había comenzado de forma similar: su madre dio a luz en esa misma casa. Pero lo que nadie se esperaba era la sorpresa que aguardaba entre el equipo de bomberos: una mujer que años atrás también había asistido a su madre durante su parto.

Fuentes: