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Salud

Un infarto de miocardio no arruina tu futuro: "Hay vida después, siempre que se cuiden, y hasta pueden darse un capricho de vez en cuando"

La gijonesa Beatriz Sampedro recoge en un documental la experiencia de siete pacientes que han pasado por un colapso cardiaco: "Cuando reciben el alta, tienen mucho miedo a lo que pueda venirles después

Beatriz Sampedro Sarmiento, investigadora del hospital de Cabueñes

Beatriz Sampedro Sarmiento, investigadora del hospital de Cabueñes / Luisma Murias

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Pablo Álvarez

Oviedo
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Hay vida después de un infarto? ¿Cómo debe afrontarse? ¿Y si el paciente se siente un poco bajo de ánimo? ¿Puede hacer ejercicio, comer un antojo o tomarse un vino?

La gijonesa Beatriz Sampedro Sarmiento ha explorado en las experiencias de siete personas que han sufrido un infarto de miocardio y ha plasmado sus respuestas en el documental titulado “Infarto, ¿y ahora qué?”.

Y la respuesta puede sintetizarse así: “Hay vida después de un infarto siempre que se tenga un poco de sentido común, una actitud sensata que se traduce en someterse a analíticas, cuidar los niveles de glucosa y colesterol y poderse darse un capricho de vez en cuando…”.

Beatriz Sampedro trabaja en el Hospital de Cabueñes, de Gijón, para la FINBA (Fundación para la Investigación y la Innovación Biosanitaria del Principado de Asturias) como gestora de datos de investigaciones clínicas en el ámbito de la cardiología. “Es muy interesante y muy útil trabajar en un proceso donde se administra a algunos pacientes medicación versus placebo para que salgan adelante nuevos medicamentos ”, explica.

"Muchos miedos"

“De tanto meter datos y ver pacientes”, señala, adquirió conciencia de que, cuando una persona que ha sufrido un infarto de miocardio recibe el alta y se va a su casa, “tiene mucho miedo a lo que pueda venirle después”.

Mientras permanecen en el hospital, los pacientes están muy arropados. Cuando su estancia concluye, se acaba la sobreprotección. Es cierto, indica Beatriz Sampedro, que “reciben mucha información, disponen de páginas web fiables para consultar y tienen a su médico de cabecera posteriormente”. Así y todo, les surgen “muchas dudas sobre qué puedo comer, qué puedo beber, qué puedo y no puedo hacer en el gimnasio…”.

El documental que Beatriz Sampedro ha elaborado con la periodista Patricia Martínez contiene un “medicamento” muy eficaz: experiencias de siete mujeres y hombres que han pasado por esa experiencia, que han experimentado incertidumbres, que comparten todo esto y que transmiten un mensaje que puede resultar muy tranquilizador para los pacientes que reanudan su vida tras un infarto.

Síntomas y efectos secundarios

Uno de los apartados del documental se refiere a los diversos síntomas propios del infarto de miocardio: dolor en el pecho, sudores fríos, dolor en la mandíbula, incluso en la espalda… El mensaje unánime es de prudencia: avisar a una persona que esté cerca, al 112 o acudir al centro de salud o a urgencias de un hospital… En cualquiera de los casos, “lo mejor es siempre la rapidez en acudir a un centro sanitario y no cometer el error de aguantar, quedarse en casa y esperar a mejorar…”.

Un apartado relevante se refiere a los efectos secundarios de medicamentos. “Hay algunos medicamentos que te hacen estar un poco bajo de ánimo, y es importante no agobiarse”, asevera Beatriz Sampedro. Por otra parte, tras un infarto, hay señales preocupantes clásicas. Por ejemplo, una especie de pinchazos les ocurren a algunas personas después de haberse sometido a un cateterismo.

Como norma general después de un infarto, “más vale pecar de pesado e ir varias veces al centro de salud o al hospital y que te hagan pruebas, aunque finalmente no sea nada, que permanecer durante tiempo en un estado de nervios… Vas al médico, te tranquilizas y todo va mejor”.

La actitud de los jóvenes deportistas

Lo que Beatriz Sampedro ha constatado es que “las personas jóvenes son las que peor llevan los infartos”. Habla de gente acostumbrada a hacer deporte y que solía pensar que tenía bajo control los factores de riesgo. “Se preguntan por qué han sufrido un infarto… Puede ser por factores genéticos, por factores de riesgo que no conocían o por tener alta la lipoproteína A, que es un colesterol heredado ”, indica.

Uno de los protagonistas es Rubén Blaya, exfutbolista del Sporting, un deportista que “pensaba que estaba perfecto, ya que era deportista profesional”, pero que al final necesitó un cateterismo para resolver su situación.

Rehabilitación cardiaca

Los servicios de rehabilitación cardiaca posteriores a un infarto desempeñan un papel importante. Permiten, por ejemplo, “aprender a escuchar” al propio cuerpo y tener cerca a un profesional sanitario para plantearle las dudas que surjan. Y también tienes cerca a personas que han pasado por la misma experiencia, lo que ayuda “a disminuir los miedos”.

“Hay que destacar el engranaje que completa un equipo: limpieza, administración, celadores, TCAE (auxiliares de enfermería), enfermería, médicos… Sin una de las piezas, nada sería posible”, destaca Beatriz Sampedro.

La autora del audiovisual se muestra “muy agradecida” a los pacientes. Y especifica que los destinatarios principales de su creación “son, ante todo, los pacientes, pero también las personas de su entorno, porque pueden ver que hay vida después de un infarto”. Y también pueden observar, reafirma Beatriz Sampedro, que, “aunque hayan sufrido un infarto, tienen otra oportunidad de vivir y deben disfrutarla sin miedo y con sentido común”.

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