Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Abusos sexuales

La víctima que destapó el 'caso Montserrat' pide al Papa que no visite la Abadía por ser "la zona cero de la pederastia clerical"

Miguel Hurtado ha escrito una carta al Pontífice donde le informa de la "saga de abusos sexuales que asola al Monasterio", le pide que cancele su visita al santuario y que se reúna con los afectados

Las víctimas de la pederastia acusan al Gobierno de paralizar la ley de imprescriptibilidad por la visita del Papa

Procesión de la Virgen de Montserrat, que ha salido de la Abadía por primera vez este siglo ante miles de fieles.

Procesión de la Virgen de Montserrat, que ha salido de la Abadía por primera vez este siglo ante miles de fieles. / EFE_Siu Wu

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Patricia Martín

Patricia Martín

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Miguel Hurtado, la víctima que destapó el 'caso Montserrat', escribió el 29 de abril una carta al Papa León XIV para solicitarle que cancele su visita a la Abadía en viaje a España, prevista para el 10 de junio, donde recibirá una nutrida representación de alumnos de las escuelas cristinas, acompañado del abad, Manuel Gasch.

En su misiva, Hurtado -cara visible del activismo a favor de la imprescriptibilidad de las agresiones cometidas contra menores- expresa que ha recibido con "alarma, escándalo y estupefacción" la noticia de que el Pontífice prevé visitar la Abadía porque, en su opinión, es "la zona cero y epicentro del escándalo de pederastia clerical que asola a la Iglesia catalana".

Hurtado explica que le escribe una carta, de cinco folios, para que con todos los hechos pueda tomar una "decisión informada" sobre la idoneidad de la visita, dado que "desconoce" si la jerarquía católica le ha transmitido "toda la información fáctica, objetiva y fidedigna" sobre "la saga de abusos sexuales" que asola al Monasterio de Montserrat.

La misiva relata que la propia institución ha reconocido, en una investigación interna, que el monje benedictino Andreu Soler, responsable del grupo de 'scouts' del monasterio, que abusó de Hurtado en su adolescencia, fue un "depredador sexual" que violó, al menos, a 12 menores durante 30 años. A él se suman dos agresores más y un total de 15 víctimas. Además, Hurtado denunció los hechos, tanto siendo menor, como adulto, y estos fueron "encubiertos" por dos abades, Sebastià Bardolet y Josep María Soler.

La reparación

Por todo ello, el activista considera que la Abadía se ha "negado a asumir su responsabilidad institucional" y a "reparar íntegramente" a las víctimas. Lo que lleva al primer denunciante a reclamar al Papa que cancele su visita al Monasterio y destituya de forma "fulminante" al actual abad, Manuel Gasch, por su "trato inhumano y degradante" hacia las víctimas. También pide que la institución acepte "su obligación legal y moral de indemnizar" a los afectados y que erija un monumento, en la Abadía, en memoria de las víctimas de la pederastia clerical catalana.

En su escrito reclama también otras medidas destinadas a que la Iglesia "dé una respuesta más cristiana y compasiva a la lacra de la pederastia" en su conjunto, como que se realice una auditoria exhaustiva del escándalo en Catalunya y que los obispos colaboren con la justicia civil. Asimismo, pide al Papa que se reúna con las víctimas y los activistas durante su visita a Catalunya.

La respuesta

Hurtado ha enviado una copia de su carta a varias instituciones, como al nuncio y al secretario de Estado del Vaticano, a la Conferencia Española de Religiosos, a la Conferencia Episcopal y al presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense. Este último es el único que le ha contestado, en una carta en la que corrobora que "es posible que, durante su visita, el Santo Padre mantenga un encuentro privado y fuera de la agenda oficial con las víctimas de abusos sexuales, encuentro del que se informará una vez realizado". El mismo mensaje que trasmiten los organizadores de la visita sobre este asunto.

Asimismo, Joan Planellas, también arzobispo de Tarragona, asegura en la misiva que el Pontífice "conoce bien las medidas que se han puesto en práctica para resarcir a las víctimas y, sobre todo, las que desde hace tiempo están establecidas para que hechos como estos no se repitan".

Suscríbete para seguir leyendo