Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

FiraGran y Cuida 2026

La inteligencia artificial y la robótica se abren paso en los cuidados de personas mayores: de duchas inteligentes a váteres que facilitan la higiene

Los expertos reunidos en FiraGran y Cuida 2026 en L'Hospitalet advierten de que la tecnología no puede sustituir la relación humana y alertan del riesgo de desigualdad en el acceso a estos recursos

Javier Yanguas, doctor en Psicología y gerontólogo: "Vienen vejeces muy largas y aisladas, hay que planificarlas pero aún da miedo pensarlo"

Robots frente al envejecimiento y la soledad: “Le he cogido cariño, está todo el día detrás de mí”

Cuatro participantes en la FiraGran de L'Hospitalet, este miércoles.

Cuatro participantes en la FiraGran de L'Hospitalet, este miércoles. / PAU GRACIÀ

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pau Lizana Manuel

Pau Lizana Manuel

L'Hospitalet de Llobregat
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El sector de los cuidados no es ajeno a las tendencias generales, y cada vez son más las soluciones tecnológicas y digitales que se ofrecen en residencias de mayores o en domicilios con personas dependientes. Desde robots humanoides que son capaces de realizar tareas básicas como traer medicamentos o despertar a las personas atendidas, hasta interfaces de inteligencia artificial que aparecen en una pantalla, recuerdan la historia de vida de los ancianos y ayudan a combatir la soledad no deseada.

Los expertos coinciden en señalar que estas nuevas tecnologías son útiles en el día a día de las personas mayores pero que nunca deben sustituir la relación humana que se establece entre ellas y sus cuidadores. De hecho, abogan por que el cometido de estas tecnologías sea ahorrar tiempo para que los cuidadores puedan centrarse en el aspecto más psicológico de los cuidados.

"Las máquinas no lo pueden suplir todo", resume la jurista experta en bioética Núria Terribas durante uno de los debates que se dan estos días en el Foro Cuida, en el recinto de La Farga de L’Hospitalet de Llobregat. "Hay determinados aspectos de los cuidados que tienen a ver con las relaciones personales. Por más que perfeccionemos la tecnología, difícilmente alcanzaremos un buen resultado", defiende la también directora de la Fundació Grífols.

AiMa es una interfaz de IA que simula la imagen de una mujer y que conoce la vida, gustos y necesitades del usuario

Algo menos estricto se muestra José Luis Monserrat, director de investigación y desarrollo del Instituto de Robótica para la Dependencia, una organización sin ánimo de lucro que se dedica, precisamente, a desarrollar soluciones tecnológicas para personas dependientes. "El límite lo tiene que poner cada uno", aventura este experto, que no niega que "convivir en grupo alarga la vida". "Pero quizá, más adelante, otras generaciones prefieren otra cosa", reflexiona.

Monserrat se refiere a opciones como AiMa, una interfaz de inteligencia artificial que simula la imagen de una mujer y que conoce de antemano la historia de vida, los gustos y las necesidades de personas que viven solas. La empresa creadora, AiMa beyond, sostiene que las diversas pruebas piloto que ya ha realizado en Catalunya han sido exitosas y que las personas que lo utilizan dicen sentirse menos solas. El sistema, que se usa en teléfonos móviles, tabletas o portátiles, también está equipado para avisar a los familiares si las constantes de la personas –monitorizadas con un reloj– bajan más allá de lo normal.

Programa de IA para gente mayor expuesto en la FiraGran de Hospitalet

La interfaz de AiMa, expuesta en el Foro Cuida 2026. / Pau Gracià / EPC

Entre los expertos en bióetica, estos modelos también generan debate. "La pregunta final es: ¿Quién vela por el control de esos datos?", se plantea Jesús Vilar, miembro del Comité de Ética de los Servicios Sociales de Catalunya. "Todos somos dependientes de aquello que desconocemos… Así que la gestión del consentimiento, en sentido estricto, con nuestros datos personales, se nos escapa de las manos", resume Vilar.

Soluciones logísticas

Donde sí coinciden la mayoría de expertos es en la capacidad de la tecnología de ahorrar tareas mecánicas y pesadas a los cuidadores. La Fira Cuida ha sido un escaparate para muchas de estas soluciones. Es el caso de Showee, una ‘start up’ catalana que ofrece duchas inteligentes tanto para residencias como para domicilios. Sus dispositivos son completamente regulables tanto en altura como en temperatura o intensidad del agua. El micrófono de la ducha está directamente situado en altura de manera que los usuarios simplemente tienen que sentarse y escoger en la pantalla táctil cómo quieren ducharse. Además, el dispositivo recuerda las preferencias de cada uno. "Solo tienes que escoger tu usuario, como si fuera Netflix", bromea el fundador de la empresa, Eric Güell

Ducha inteligente para gente con movilidad reducida, expuesta en la FiraGran d'Hospitalet

Ducha inteligente para gente con movilidad reducida, expuesta en la FiraGran d'Hospitalet / Pau Gracià / EPC

Este joven inició su proyecto empresarial en 2019 y pudo implantar las primeras duchas hace ahora tres años. "Lo empecé por mi abuela. Superó un ictus y ducharla era la peor parte de los cuidados", defiende. De momento, la mayoría de las duchas, que también incorporan mecanismos de detección de caídas o luces sensoriales para mejorar la experiencia, han ido a parar a residencias.

También para facilitar las tareas de higiene de personas dependientes nació hace unos meses Bidi, un proyecto de Albert Font de Rubinat, que vende un dispositivo que adapta váteres con chorros de agua para limpiarse. En un principio, Font de Rubinat planteó la idea como una forma de mejorar la higiene íntima sin necesidad de comprar sanitarios japoneses que suelen tener un coste de varios miles de euros. Su dispositivo, que cuesta unos 75 euros y no requiere de obra para la instalación, se empezó a vender sobre todo entre personas mayores con problemas de movilidad. El dispositivo les ha permitido dejar de depender de otras personas para poder limpiarse. Los chorros se regulan con una simple rueda colocada justo al lado del váter.

Váter inteligente expuesto en la FiraGran d'Hospitalet

Váter inteligente expuesto en la FiraGran d'Hospitalet / Pau Gracià / EPC

También para facilitar la faena a los cuidadores en las residencias, la empresa PentaHealth ha desarrollado unas grúas para levantar y tumbar en sus camas a personas dependientes que se instalan directamente en las paredes y el techo. Hasta ahora, en la mayoría de residencias, las grúas ocupan espacio en el suelo y requieren que los cuidadores incorporen a las personas dependientes realizando un esfuerzo físico importante. El nuevo sistema de PentaHealth permite que con la ayuda de un arnés y varios mecanismos, las personas dependientes se incorporen en la grúa y se les pueda pasar directamente y sin esfuerzo físico por parte de los cuidadores hasta una silla de ruedas. 

Grúa móvil expuesta en la FiraGran d'Hospitalet

Demostración del funcionamiento de las grúas de PentaHelath / Pau Gracià / EPC

Los expertos ven con buenos ojos tanto estas posibilidades como otras que ya llevan algunos años más implantadas, como el robot humanoide Temi que ya usa el Ayuntamiento de Barcelona. Ahora bien, reclaman que las soluciones tecnológicas que se vayan implementando sean accesibles para el grueso de la población dependiente. "Debemos evitar que se haga un uso puramente economicista", defiende Terribas. "Tenemos que plantear que sean accesibles para todo el mundo… Quizá no deberíamos tener robots o máquinas carísimos que puedan hacer de todo, sino una tecnología robótica más de pequeño formato y que puedan ser de ayuda para todos" resume Monserrat.

Suscríbete para seguir leyendo