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La detención del hijo de Isak Andic reactiva el "turismo negro" en Montserrat

Mucha gente pregunta en el pueblo de Collbató cómo se va al lugar del incidente, aunque el cierre del acceso a las cuevas del salitre echa atrás a muchos no caminantes

Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, detenido por presunto homicidio: última hora del caso Isak Andic, en directo

El balcón de Montserrat de Collbató

El balcón de Montserrat de Collbató / Edu Font

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Eduard Font Badia

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Collbató es y ha sido siempre punto de salida de muchas excursiones a Montserrat, ya sea a las cuevas, o a diferentes caminos que parten de esta población. Pero desde hace un tiempo hay otro destino: el lugar donde murió Isak Andic, el fundador de Mango. Es lo que se denomina turismo negro o tanatoturismo, que implica visitar lugares asociados con la muerte y la tragedia.

En el caso de Montserrat y el caso del incidente que acabó con la muerte de Andic, el lugar en sí no es un destino final, pero sí un lugar de paso obligado. Gente que ya quería hacer el camino de la cueva, o que va al Santuario de la Salut o las cuevas del Salnitre caminan unos metros más y se acercan. El punto del accidente está muy cerca de la cueva del Salnitre.

Cuando se produjo la caída mortal, en diciembre de 2024, ya hubo una oleada de visitantes, pero esta semana, la detención de su hijo acusado de presunto homicidio, lo ha reactivado. Así nos lo confirmaba Ian Devesa, guía de las cuevas del Salnitre, muy próximas al lugar de los hechos. “Cada día de visitas había alguien que nos preguntaba dónde estaba el lugar, y como está muy cerca de la entrada de la cueva, se acercaban”. Aun así, esta semana las cuevas están cerradas al público, y por eso no se ha podido notar tanto el efecto de las noticias relacionadas con la detención.

Donde sí lo han notado es en algunos establecimientos del pueblo. Por ejemplo, en el Bar la Muntanya, donde Jordi López dice que “mucha gente lo pregunta. Esta mañana de domingo todavía me lo han preguntado. Al final, en vez de camino de les Feixades, acabaremos llamándolo el camino del Mango, porque es lo que la gente pregunta”. Y en algún caso ha llegado a ser más surrealista: “un día, al cabo de dos o tres meses vino una pareja a comer y hablando, me explica que era trabajador de Mango y quería ver dónde cayó mi jefe”.

Si se pregunta a los visitantes, nadie admite que aquella foto, o aquella ruta la hacen por este motivo, pero lo cierto es que “cada vez que sale una noticia de esto, en el pueblo no se habla de otra cosa. Y entonces los visitantes se suman y acaban yendo al lugar”.

Sin acceso motorizado a las cuevas

En cualquier caso, esta semana muchos curiosos que no tenían ganas de caminar se han tenido que conformar con el Balcón de Montserrat, en la calle de la Salut, desde donde se ve una buena vista de la montaña, la ermita de la Salut y la zona de las cuevas del Salnitre.

Como nos decía el guía de las cuevas, Ivan Devesa, “hace demasiado calor para caminar y quien no es excursionista ya no se anima a venir desde el pueblo”. Y es que el acceso a la zona de aparcamiento de las cuevas del Salitre está cerrado a los vehículos y desaconsejado a las personas. De hecho, las propias cuevas están cerradas al público. “No hacemos visitas hasta que nos permitan abrir el acceso”, decía Devesa, que recuerda que “todo se cerró después de las fuertes lluvias del pasado 12 de mayo, cuando hubo desprendimientos que dañaron la carretera hacia el aéreo y la carretera hacia nuestro aparcamiento”. Desde entonces están cerradas, aunque “esperamos poder volver a abrir a finales de la semana que viene”.

Este cierre de acceso no tiene nada que ver con el accidente mortal de dos escaladores del pasado 11 de abril, y que acabó con el cierre de cinco de las vías de escalada de la zona, aunque a aquel punto también se accede a través de la ermita de la Salut.

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Fuente: Regió7