Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Educación

La subida de matrículas en la secundaria reta el sistema educativo catalán

La contratación progresiva de 10.000 docentes desde 2017 consigue estabilizar la ratio de alumnos por docente, aunque las clases son más numerosas

Aula de un instituto de catalán, este curso.

Aula de un instituto de catalán, este curso. / Marc Asensio Clupes

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Iñaki Martinez Azpiroz (Verificat)

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La mejora del sistema educativo es uno de los principales retos para la Generalitat del president Salvador Illa y la consellera Esther Niubó, que esta semana vuelven a ver cómo la huelga de docentes paraliza el curso escolar a pocas semanas de las vacaciones de verano. La mejora de las condiciones laborales y de los recursos educativos centra las protestas, que también denuncian las altas ratios en las clases. Precisamente, uno de los desafíos del sistema educativo proviene del auge de matrículas en la educación secundaria, el nivel educativo cuya demanda crece más en los últimos años, en comparación con los niveles de edades más tempranas, que registran caídas en el número de alumnos.

Entre los cursos 2015-16 y 2025-26, las inscripciones en la educación secundaria obligatoria (ESO) han crecido un 13% en Catalunya; en bachillerato, un 9%. En cambio, han caído un 11% en la educación primaria y un 20% en la infantil, según datos de la Conselleria d'Educació, que coinciden con los patrones demográficos. El aumento de demanda en la ESO y bachillerato es generalizado en toda Catalunya, aunque ha impactado especialmente en la Cerdanya, el Pallars Jussà, la Noguera y el Baix Penedès.

Gráfico interactivo de Flourish.

La red pública ha absorbido la mayor parte del crecimiento del alumnado de secundaria obligatoria, con un aumento del 19%, frente al 2,5% en los centros privados entre 2015 y 2025.

Este crecimiento en las matriculaciones ha derivado, en parte, en un aumento de la ratio de alumnos por clase. En el curso 2024-2025, último año con datos publicados del Govern, la ESO registró una ratio cercana a máximos históricos en la red pública: 28,2 estudiantes conforman, de media, los grupos clase, solo dos décimas por debajo del curso 2019-2020, cuando tocaron techo. En la privada, las ratios de la ESO son las más altas del siglo, con 29,4 alumnos por clase. 

En bachillerato, la red pública ha conseguido reducir el pico de 30,7 alumnos por aula que tuvo en el curso 2012-2013, hasta los 28,3 alumnos actuales.

Gráfico 2

Sin embargo, la progresiva incorporación de más de 10.000 nuevos profesores de secundaria a la escuela pública en los últimos siete años ha conseguido primero bajar, y luego estabilizar, la ratio de alumnos por docente. Una situación que no se ha dado en la privada, donde las ratios aumentan.

Las matrículas caen en infantil y primaria

Con una tendencia contraria, la educación infantil y primaria ha registrado una caída de nuevos alumnos también generalizada en prácticamente toda Catalunya, con especial intensidad en el cinturón del área metropolitana. En algunas comarcas, como el Baix Llobregat o el Vallès Oriental, el tamaño de la educación primaria se ha reducido en un 20%.

Gráfico 3

Esa tendencia, junto a un pequeño aumento de docentes (6% en siete cursos), se ha trasladado a un descenso de las ratios, según datos del Govern.

La secundaria absorbe generaciones más numerosas

Detrás del aumento en la demanda en secundaria están los cambios demográficos de Catalunya. La caída de la natalidad, especialmente en los años posteriores a la crisis económica de 2008, y las migraciones han condicionado las necesidades del sector educativo moderno.

Gráfico 4

Además de las consecuencias de la crisis de 2008, el descenso de nacimientos de hace una década se dio tanto por una reducción de mujeres en edad de fecundidad como por el número de hijos e hijas que cada mujer tiene de media. Lo detalla Arlinda Garcia Coll, experta en Geografía Humana y profesora en la Universitat de Barcelona, entrevistada por Verificat.

El otro gran fenómeno demográfico, la inmigración, supone una “minoría” entre la población en edad de escolarización, según Garcia Coll. La mayoría de los estudiantes de la secundaria son nacidos en Catalunya, independientemente del origen de sus padres. Los adolescentes (que incluyen jóvenes de 13 a 19 años) nacidos en el extranjero representan cerca de un 16% en esas edades, según muestra el padrón del INE.

En la próxima década, apunta Garcia Coll, se prevé que las matriculaciones vayan a la baja en la secundaria, con la entrada de generaciones menos numerosas que ya responden al patrón de nacimientos posterior a la crisis del 2008. Aunque las consecuencias económicas de la baja natalidad todavía tardarán años en verse, la pequeña generación alfa seguramente aliviará las ratios de los institutos catalanes en los próximos cursos.

Suscríbete para seguir leyendo