En Lleida
Pasarelas sobre el vacío y aguas turquesas: la ruta en Catalunya que compite con el Caminito del Rey
Con acantilados de más de 500 metros de altura y una anchura de 30 metros en su punto mínimo se ha consolidado como uno de los paisajes más impresionantes del país
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El Congost de Mont-rebei, en Lleida. / Jorge Franganillo / WC

El Caminito del Rey, con unas vertiginosas paralelas ubicadas a 110 metros del río, se ha consagrado como una de las rutas de senderismo más impactantes del país. Pero entre Lleida y Huesca hay otro enclave natural que no tiene nada que envidiarle y que figura como uno de los paisajes más impresionantes de Catalunya, el Congost de Mont-rebei.
Sin carreteras ni cables eléctricos, es uno de los pocos desfiladeros en España que todavía puede disfrutarse casi en su totalidad virgen. El sendero, con miradores, pasarelas, barandillas y escaleras ancladas a las rocas, es totalmente seguro par adultos y niños. Con acantilados de más de 500 metros de altura y una anchura de 30 metros en su punto mínimo, esta ruta une Aragón con Catalunya, y ofrece una espectacular vista panorámica de todo el territorio.
Se trata de un cañón esculpido por el río Noguera Ribagorçana que atraviesa la sierra del Montsec, y ahora, en la primavera, es uno de los mejores momentos para visitarlo antes de que las altas temperaturas lleguen a Lleida. Para los más aventureros también ofrecen la opción del kayak, desde donde se pueden observar las aguas de color turquesa del río, rodeadas de las imponentes paredes de roca.

El desfiladero o congosto de Mont-Rebei, en la Noguera Ribagorçana. / RAMON GABRIEL
Cómo llegar
La ruta más popular y accesible tiene 10 km y comienza en La Masieta, un punto de inicio con aparcamiento y un pequeño centro de información. Desde aquí, el sendero sigue la ladera de la montaña, se adentra por el desfiladero y sigue el río. Para acceder a este paraíso natural, se recomienda llegar en coche hasta los dos puntos de entrada más comunes. Uno es el área de Montfalcó, en Huesca, y otro el aparcamiento de La Masieta, en Lleida.
En concreto, hay que coger la autovía de Ribagorza A-14 o la carretera nacional N-230 en dirección a la Vall d'Aran. Una vez pasado Benabarre y justo antes de llegar a la localidad de Pont de Montanyana, hay que tomar el cruce en dirección a Tremp por la carretera comarcal C-1311. A unos 300, la vía se bifurca y hay un cartel que guía a los conductores al Congost de Mont-rebei. Durante ocho kilómetros, otros letreros indican el destino final: el parking de la Masieta.

El Congost de Mont-rebei, en Lleida. / Wikimedia Commons
Desde Barcelona, el viaje es de 250 kilómetros y dura casi tres horas. Hay que recorrer la autovía A-2 hasta pasar Lleida, para así coger la salida 460 en dirección Alfarrás, Vielha y Toulose a través de la autovía A-14. Esa vía rápida desemboca en la N-230, que hay que coger en dirección a la Vall d'Aran y luego seguir los mismos pasos como si se fuera desde Lleida.
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