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Equipamientos educativos

"Las escuelas se diseñaron para un clima que ya no existe": La mitad de los centros no están preparados para al nuevo clima

Una investigación revela que 1.220 de los 2.500 edificios del sistema educativo público son anteriores 2000 y "no han sido reformados con criterios de adaptación climática"

El informe detalla que a partir de 2030 se prevén entre 22 y 65 días anuales con más de 27°C, por lo que "se podrían llegar a superar los límites de calor durante una cuarta parte del curso"

Un ventilador en una escuela, en una imagen de archivo

Un ventilador en una escuela, en una imagen de archivo / Ferran Nadeu

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Equitat.org ha presentado este lunes un plan para adaptar todas las escuelas e institutos públicos catalanes al nuevo contexto climático en un periodo de entre cinco y diez años y con una inversión de unos 130 millones anuales, ha informado la entidad en un comunicado. Esta es la principal propuesta del informe 'Calor en la escuela: ¿Cómo adaptar los centros educativos al nuevo clima del país', elaborado por Mar Satorras (Institut Metròpoli); Isabel Ruiz Mallén, de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC); y Joana Ortiz, del Instituto de Investigación en Energía de Catalunya (IREC).

La fundación ha hecho hincapié en que la exposición prolongada al calor "tiene un grave impacto en el rendimiento académico y en el aprendizaje" puesto que afecta a las habilidades cognitivas del alumnado y de los docentes, dificultando realizar "tareas complejas, la comprensión lectora, la actividad neuronal y la memoria".

Cuatro líneas de actuación

El trabajo plantea cuatro grandes líneas de actuación para que el conjunto de la red educativa pública esté preparada para un aumento sostenido de las temperaturas y para episodios de calor "cada vez más frecuentes e intensos durante el curso escolar", combinando medidas de urgencia con inversiones de fondo.

La exposición prolongada al calor "tiene un grave impacto en el rendimiento académico y en el aprendizaje" puesto que afecta a las habilidades cognitivas del alumnado y de los docentes

De entrada, contempla un Plan de choque a corto plazo para proteger a todos los centros durante los episodios de calor extremo, con ventiladores, mejora de la ventilación y de los patios y la habilitación de espacios estratégicos bien aclimatados, así como un Plan de adaptación climática de todas las escuelas e institutos públicos a entre cinco y diez años vista.

Asimismo, las propuestas también prevén un programa de educación climática para toda la comunidad educativa, así como un acuerdo nacional que "blinde los umbrales máximos de confort térmico para el ámbito educativo" (con un índice de calor por debajo de los 27 ºC) y "asegure un marco normativo claro y adaptado a la vulnerabilidad de los niños".

Edificios anticuados y un calor en aumento

La investigación revela que casi la mitad de los edificios del sistema educativo público (1.220 de 2.500) son anteriores al año 2000 y, de acuerdo con la información pública y los últimos planes del Departamento de Educación, "no han sido reformados con criterios de adaptación climática".

El informe detalla que a partir de 2030 se prevén entre 22 y 65 días anuales con más de 27°C en función del territorio, el edificio o el entorno natural de la escuela, por lo que "se podrían llegar a superar los límites de calor durante una cuarta parte del curso (26 %)".

"Las escuelas del país se diseñaron para un clima que ya no existe", ha explicado el director de Equitat.org, Ismael Palacín, quien ha alertado de que la situación actual "compromete" la salud, el bienestar y el aprendizaje de los niños, jóvenes y docentes.

Ha recordado que el cambio climático puede "ampliar las desigualdades educativas" porque no todos los niños tienen las mismas condiciones en casa para hacer frente al calor, y que los centros educativos, donde también se realizan actividades de ocio, extraescolares o familiares, pueden actuar como refugios climáticos en un contexto de "cada vez más días de calor intenso".