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Agentes de paisano de la Urbana de Manresa multan a quienes dejan la basura fuera de los contenedores

Desde principios de año han interpuesto 14 denuncias, que pueden ser de entre 75 y 300 euros

Un camión de la limpieza vacía uno de los nuevos contenedores.

Un camión de la limpieza vacía uno de los nuevos contenedores. / ARXIU/OSCAR BAYONA

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Jordi Morros

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Agentes de paisano de la Guardia Urbana de Manresa realizaron, de enero a abril de este año, 76 jornadas de dos horas cada una para pillar a personas que dejan la bolsa de la basura fuera de los contenedores. La vigilancia se llevó a cabo a pie o bien en vehículos camuflados en puntos donde hay constancia de que el problema es especialmente acusado. Durante este periodo de tiempo pusieron 14 multas. Entre el año pasado, cuando culminó la implantación del modelo de contenedores cerrados, y hasta ahora, se han interpuesto 39 denuncias efectivas.

"¿Son muchas o pocas?", se preguntó el concejal de Acción Climática del Ayuntamiento de Manresa, Pol Huguet, durante la presentación de los resultados obtenidos con el nuevo sistema de recogida de residuos. "Son las que son", respondió él mismo. El problema es que hay que pillar in fraganti al infractor.

El incivismo es una de las preocupaciones del gobierno. "Hay gente que todavía tira las bolsas al suelo. No molesta al Ayuntamiento, sino que perjudica a sus vecinos y a los trabajadores del servicio", opinó Huguet. También se refirió a ello el alcalde, Marc Aloy, quien dijo que "seguiremos firmes contra aquellas personas que no utilicen bien el modelo. No hay nada más molesto que cumplir con tus deberes y que el vecino de al lado no lo haga".

Implantación del nuevo modelo

El verano del año pasado culminó la implantación de los contenedores cerrados en la ciudad, que se llevó a cabo de forma progresiva. "Una vez implantado, hemos podido dedicarnos a cosas que antes no hacíamos, como analizar datos", explicó Huguet. Como, por ejemplo, quién utiliza la tarjeta y quién no, o bien quién no la tiene. En este último caso "se ha ido casa por casa". Con ello se ha conseguido que desde el verano pasado, cuando se cerró el último contenedor, y hasta ahora, casi 2.000 personas hayan ido a buscarla. "Por lo que sea, no la recogieron en su momento". Aun así, "hemos tenido que poner multas", remarcó. "Durante los primeros meses no era la prioridad. Ahora ya sí. La información, la gente, la tiene más que asegurada".

Además, este año se pondrá en marcha una tasa de 88,22 euros para aquellas viviendas y comercios que, durante todo un año, no hayan utilizado ninguno de los contenedores cerrados. Un 89% de los locales y viviendas de Manresa tienen la tarjeta. El 10% que queda son, probablemente, pisos vacíos o de gente que acaba de llegar o de marcharse.

Huguet afirmó que "somos conscientes de que hay trabajo por hacer por parte de todos, también nuestra". Anunció que de ahora en adelante se llevarán a cabo más campañas para promover la recogida selectiva. "Quien no cumpla, que sepa que tendrá consecuencias", advirtió.

El importe de las multas puede ir de los 75 a los 300 euros en función de si la infracción se califica de leve —son 150 euros— o grave, o si se manifiesta el reconocimiento voluntario. Entonces se aplica una reducción del 50%.

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