Queda en libertad
La madre del bebé maltratado en Barcelona buscó en Google "mi pareja no trata bien a mi hijo"
El tribunal, que ha decretado libertad para la mujer, señala que "era conocedora de la situación" pero que la investigación debe determinar "hasta qué punto"
En cambio considera que hay indicios "sólidos" contra el padre y que existe riesgo que este pueda "contaminar" a los testigos
La Audiencia de Barcelona mantiene en prisión al padre acusado de maltratar a su bebé y deja en libertad a la madre
"El padre le tapaba la boca cuando lloraba y sacudía la cama de forma brutal": el testimonio de la mujer que alertó del maltrato al bebé de Vall d'Hebron

El bebé maltratado por sus padres pasó por un CAP y tres hospitales antes de llegar a Vall d'Hebron / FERRAN NADEU / VÍDEO: EL PERIÓDICO

La Audiencia de Barcelona ha decidido mantener en prisión al padre acusado de maltratar a su bebé porque existen “indicios sólidos” contra él y, en cambio, ha dejado en libertad a la madre, aunque no era ajena a la situación. Tanto ella como el hombre ingresaron en prisión el 20 de marzo, cuatro días después de que el pequeño ingresara con graves lesiones en el Hospital Vall d'Hebron. Los progenitores del menor fueron detenidos por los Mossos d'Esquadra el 18 de marzo, una vez Vall d'Hebron activó el protocolo tras comprobarse las graves lesiones que sufría -en genitales, piernas, costillas, ano y cabeza-.
Los fiscales Félix Martín y Elisabet Jiménez solicitaron este martes que tanto la madre como el padre continuaran encarcelados, ante el riesgo de fuga, la posible reiteración delictiva por la "brutalidad" de las heridas que presentaba el pequeño y el peligro de alteración de las "fuentes de prueba" -testigos- si los progenitores quedaban en libertad, ya que las personas de su entorno y sus familiares podrían verse presionados. Sin embargo, el tribunal de la Sección Tercera solo ha estimado el recurso de la madre. El padre, por ahora, continuará encarcelado, al existir "indicios sólidos de comisión de un delito de maltrato habitual y de uno o varios delitos de lesiones". A entender de los magistrados, "son más dudosos los indicios existentes en relación con el delito de agresión sexual" con penetración. Las pediatras que atendieron al bebé en Vall d'Hebron y la forense sí consideraron que las lesiones anales son compatibles con una agresión sexual y ven "muy poco probable" que fueran por un problema de estreñimiento.
“Ciertamente, hay un riesgo de que el investigado pueda contaminar a dichos testigos, que además son personas muy próximas a él"
Como los delitos imputados son graves de por sí, el tribunal confirma el auto de prisión dictado por el juez instructor. Rechaza, sin embargo, el riesgo de fuga y la reiteración delictiva, pero no la posible alteración de pruebas, ya que quedan diligencias por practicar, entre ellas la declaración testifical de personas del entorno familiar y social de los padres. "Ciertamente, hay un riesgo de que el investigado pueda contaminar a dichos testigos, que además son personas muy próximas a él, dado que estamos hablando de su entorno más cercano", recalca la Audiencia.
Googleando "no es cariñoso con mi bebé"
Además, en su resolución, la Audiencia considera importante que la madre del pequeño había realizado búsquedas en internet, antes del ingreso hospitalario, "relacionadas con la preocupación que tenía por el estado de salud del bebé y también por el malestar que ella misma tenía con respecto a su relación de pareja", por el hecho de que "no trataba bien" al lactante.
Algunas de las búsquedas que la madre hizo en Google tenían este contenido: "A mi pareja le queda grande el bebé", "mi pareja no sobrelleva al bebé", "mi pareja no trata bien a mi bebé", "no es cariñoso con mi bebé", "se pone nervioso, chilla con el bebé en brazos", entre otras.
El auto de libertad de la mujer recalca que estas búsquedas en internet "evidencian que sí era conocedora de la situación, es decir, no eran hechos ajenos a su conocimiento, y, por lo tanto, y de forma indiciaria, no cabe excluir totalmente su responsabilidad penal", pero que "habrá que profundizar en la investigación y valorar hasta qué punto era conocedora de la gravedad de los hechos, si actuó con celeridad o no, cuál era su estado de salud física y mental tras el parto y su consiguiente capacidad de reacción". Por ahora, los indicios existentes contra ella son "insuficientes para mantener la medida de prisión".
El periplo por los hospitales
Los magistrados sostienen que "el indicio de criminalidad más sólido que existe" en la causa contra el padre es la "abundante documentación médica" y destacan que, antes de ser hospitalizado en Vall d'Hebron, el menor fue visitado en apenas 15 días en cuatro centros hospitalarios, tal y como avanzó en su día EL PERIÓDICO. Empezando por el Hospital del Mar, donde el 1 de marzo los padres llevaron al bebé con tos y con aparente falta de aire. Allí, ante la sospecha de que padeciera una infección de orina, le pusieron una bolsa colectora en la zona genital. En visitas a los hospitales, la madre, enfermera, argumentó que esa bolsa fue la causante de los hematomas en la zona genital.
En Sant Joan de Déu se constataron, no solo lesiones genitales, sino una fisura anal y un hematoma facial en la mejilla
El 7 de marzo, los progenitores acudieron a Sant Joan de Déu por "irritabilidad y taquicardia". Allí, según consta en el auto judicial y en los informes médicos, se constató la existencia del hematoma en la zona escrotal y también una fisura anal y un hematoma facial en la mejilla derecha. El 10 de marzo, acudieron al CAP Roger de Flor, que vistos los hematomas en mejilla y genitales, derivó al bebé al Hospital de Sant Pau por una posible enfermedad de la sangre. Allí, le hicieron una analítica que salió normal y apreciaron nuevos hematomas. El bebé fue enviado a casa y fue ya en una segunda visita a este hospital, el 16 de marzo, cuando se constató una "disminución de tono en la pierna derecha" por una fractura de fémur que ya activó las alertas y provocó que el pequeño fuera derivado a Vall d'Hebron ante la sospecha de maltrato infantil.
El auto considera que la madre "era conocedora de la situación" pero hay que determinar "hasta qué punto"
Tanto el informe médico forense como la prueba pericial conjunta con la pediatra de Vall d'Hebron que atendió al bebé concluyeron, según precisa la Audiencia, que el menor presentaba distintas lesiones, algunas de ellas evolutivas, es decir, antiguas, tanto en el cuerpo como en la zona genito-anal, lo que, a su entender, era "altamente sugestivo de etiología traumática no accidental".
El tribunal agrega, además, que la alteración genética aludida por la defensa del padre "no viene acompañada de ningún principio de prueba" y fue descartada por los dos facultativos. Ambos concretaron que el menor "no presentaba una única lesión, sino múltiples, y que no existe ninguna patología genética conocida que pueda explicar" las mismas. Y añade el juez: "No cabe perder de vista que desde que el menor ha sido apartado de sus progenitores, su evolución es favorable, lo cual constituye un indicio más de criminalidad".
La madre del pequeño buscó en internet información con este contenido: "A mi pareja le queda grande el bebé" y "mi pareja no sobrelleva al bebé"
Los magistrados también toman en consideración las "muy relevantes" manifestaciones de la mujer de habla inglesa que compartió habitación en el Hospital Vall d'Hebron con los padres del bebé. Esta testigo pidió ayuda al personal sanitario del centro -"please help the baby"- porque había visto al progenitor tratar a su hijo de forma brusca, tapándole la boca porque lloraba, zarandeándolo o dándole un biberón a la fuerza. En cambio, inciden los magistrados, esta mujer en ningún momento dijo nada sobre la madre.
"No hay ninguna información, ni evidencia, sobre un posible carácter agresivo o brusco de la madre"
La resolución de la Audiencia señala, asimismo, que los Mossos reflejan en un informe que "no hay ninguna información, ni evidencia, sobre un posible carácter agresivo o brusco de la madre", teniendo en cuenta sus reacciones cuando entendió que le estaba pasando algo a su hijo y las consecuencias que esto tenía. Estas reacciones, detalla la policía, han sido "coherentes y muy expresivas" en el juzgado y, sobre todo, después de la intervención del fiscal, donde se la vió "anímicamente hundida". Estas conclusiones son muy similares a las que constan en el dictamen del Equipo de Valoración de Maltratos Infantiles (EVAMI).
En cambio, respecto al padre, los Mossos admiten que "existen dudas razonables en relación con las fisuras anales, que podrían haber sido causadas por heces compactas del bebé y por las dificultades para defecar", pero, respecto a las otras lesiones, "hay varios indicios que apuntan" a que sería el hombre el autor de las mismas. Las lesiones costales y neurológicas podrían deberse a zarandeos o a un trato brusco del padre hacia el menor, indica el tribunal, a la vez que reseña que el atestado policial recoge los comentarios que habría hecho la madre del niño a una vecina, en el sentido de que su pareja "no se da cuenta de las manazas que tiene" y que alguna vez habría cogido al pequeño por las piernas para tirarlo hacia sí mismo, "arrastrando al bebé que, recordemos, tenía un mes de vida".
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