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Escuelas sin climatizar

Los profesores catalanes monitorizan en una 'app' las temperaturas "extremas" de las aulas

#aulesquecremen es una de la numerosas acciones emprendidas por el profesorado movilizado para denunciar la "crisis estructural" del sistema

Han creado una herramienta para que escuelas e institutos reporten telemáticamente y en tiempo real la temperatura exacta de cada aula

Casi 800 escuelas e institutos públicos catalanes se suman a la campaña para dejar de hacer salidas y colonias escolares el próximo curso

Las escuelas catalanas harán cinco días de huelga entre mayo y junio: habrá 17 paros distribuidos por zonas y días

Ventilador en una aula catalana.

Ventilador en una aula catalana. / FERRAN NADEU

Helena López

Helena López

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Que el malestar docente es multicausal es algo que maestros y profesores llevan denunciando en las calles desde hace mucho tiempo, con especial fuerza desde el pasado 11 de febrero, día de la primera gran manifestación docente de este curso, en la que quedó claro que el profesorado ha dicho basta. Aunque el eslogan más repetido es "arriba los sueldos, abajo las ratios" -un cántico que condensa sus dos principales reivindicaciones-, la lista de demandas va mucho más allá, como también lo hace el repertorio de acciones para denunciarlas. Cuando afirman que están "más movilizados que nunca" -algo que repiten cada vez que tienen un micrófono delante-, probablemente dicen la verdad.

Las iniciativas que más horas de tertulia han ocupado son la campaña para dejar de hacer salidas y colonias el próximo curso -a la que ya se han adherido más de 850 centros- y los 17 días de huelga previstos para las próximas semanas, pero no son las únicas. Otra de las acciones impulsadas, especialmente útil para evidenciar uno de los muchos problemas de la escuela que aún siguen sin resolverse, es la campaña #aulesquecremen, una herramienta que permite al profesorado monitorizar en tiempo real las condiciones térmicas reales de los centros educativos, los únicos equipamientos públicos sin climatizar.

Una maestra muestra un termómetro a 28 grados en un pasillo de un aula catalana en septiembre del 2024.

Una maestra muestra un termómetro a 28 grados en un pasillo de un aula catalana en septiembre del 2024. / Anna Mas

Sus impulsores hablan de una realidad "insostenible". "A las ya crónicas precariedades del sistema, como la falta estructural de recursos y de personal de apoyo, la sobrecarga burocrática o unas infraestructuras frecuentemente deficientes, se suma una agravante crítico que afecta directamente a la salud: las temperaturas extremas en las aulas", explican los impulsores de la iniciativa en un manifiesto en el que explican que su objetivo es aportar datos empíricos para evidenciar una realidad innegable: la administración es la primera en vulnerar su propia legislación, ignorando el impacto directo de esta negligencia sobre el desarrollo cognitivo de la infancia y la salud de los trabajadores", apuntan sus impulsores en el manifiesto de presentación de la campaña. Los datos publicados en esta plataforma -prosiguen- se recogen mediante "sensores calibrados instalados con conocimiento de los centros".

Más calor, más conflictos

"No es solo tener calor, la exposición sostenida a altas temperaturas provoca fatiga e irritabilidad que se traducen en más conflictos en el aula; menos concentración y malestar físico", denuncian los impulsores de la campaña, que recuerdan que no necesitan más ventiladores sino más inversión estructural y más sombra y verde en los patios.

Como la mayoría de las reivindicaciones de los docentes -que volverán a salir a la calle este 12 de mayo, en la primera de las tres huelgas generales de este trimestre- la denuncia de las temperaturas excesivas en las aulas viene de lejos y, también como la mayoría de demandas -pese a las tensiones que puedan provocar iniciativas como el boicot a las colonias- es compartida por las familias.

"Son más importantes los pollos que los niños", sentenciaba el mas pasado en este diario María Sánchez, presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado (CEAPA)

"Son más importantes los pollos que los niños", sentenciaba el mas pasado en este diario María Sánchez, presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado (CEAPA) haciendo referencia al hecho de que la legislación española recoge que en el sector de la ganadería se debe garantizar que los animales, ya sean pollo o cerdos, vivan en un ambiente térmico confortable, que nos les suponga sufrimiento (y el incumplimiento de la normativa se castiga con sanciones).

Entre los 17 y los 27 grados por ley

La legislación laboral (real decreto 486/1997) insta a "los locales donde se realizan trabajos sedentarios propios de oficinas o similares" -como dar clase- a mantenerse entre los 17º y los 27º; temperatura que no pocas veces se supera en los equipamientos escolares y que los docentes llaman a denunciar cada vez que pase como otra forma de presión para visibilizar otro problema estructural de la escuela.

Hace tres años, en mayo de 2023, el Departament d'Educació -entonces liderado por Josep Gonzàlez-Cambray- anunciaba diversas medidas para hacer frente a las olas de calor entre las que se recogía permitir a los centros educativos parar las clases -no cerrar el colegio o el instituto-, durante los episodios de olas de calor. Un plan que incorporaba también la instalación de un aparato de aire acondicionado en una sala 'común' -una sola- de 100 centros y que fue muy criticado por insuficiente.

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