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El 'boom' de los productos con proteínas: ¿que beneficios tienen?

Predomina la idea que son buenos y necesarios, pero en su mayoría son productos procesados poco sanos

Los endocrinos alertan de la fiebre de la proteína

Envase de los fideos enriquecidos con proteínas

Envase de los fideos enriquecidos con proteínas / El Periódico

Laura Cercós (Verificat)

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El porcentaje de españoles que consume complementos alimenticios no ha dejado de crecer. Según la encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), ha pasado del 42% en 2021, al 58% en 2025. De estos, más de la mitad consumieron complementos de proteínas.

La suplementación de proteína, sin embargo, va más allá del consumo de batidos para atletas; ahora es habitual encontrar en cualquier supermercado quesos, yogures, y hasta cervezas que destacan su alto contenido proteico. Se cree que son más saludables, pero en realidad no es así.

Los suplementos proteicos se han convertido en un producto de estilo de vida, señala una revisión científica de Nutrients. Y cada vez hay más alimentos en Europa que presumen de su alto contenido proteico como factor saludable, destaca el estudio de tendencias de Innova Market Insights.

Tendencias de mercado

“Esta proliferación responde más a tendencias de mercado y en parte a una percepción de la población, que asocia erróneamente el contenido alto en proteínas con saludable”, señala a Verificat Gloria Lugo Rodríguez, doctora en endocrinología y Miembro del Comité Gestor del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

De hecho, un estudio de la Universidad Miguel Hernández de 2024 que analizó más de 4.000 alimentos procesados de la base de datos de alimentos española (BADALI) concluyó que el 91% de los productos que llevaban reclamos sobre proteínas no eran saludables.

Ana Belén Ropero Lara, profesora titular de Nutrición y Bromatología de la Universidad Miguel Hernández y autora del estudio, remarca a Verificat que los alimentos tenían “un exceso de grasas, de azúcares libres, grasas saturadas, sal o por llevar edulcorantes”.

Visualización de las proteínas.

Ropero Lara advierte que estos otros nutrientes “suponen un riesgo para su salud”. Según las guías de la Organización Mundial de la Salud, el exceso de azúcares libres, grasas saturadas, sal y edulcorantes aumentan el riesgo de padecer enfermedades relacionadas con la dieta.

Visualización sobre proteínas y dieta.

Un 10% de los europeos cree que para tener una dieta saludable lo más importante es comer más proteínas, según el Eurobarómetro de abril de 2025. Entre los más jóvenes, sube al 18%. “Como hay tanta desinformación en materia de alimentación, el consumidor medio ignora que ya tomamos demasiadas proteínas en nuestra dieta y que la población general no tiene necesidad de tomar más proteínas”, señala Ropero Lara.

0,8 gramos por kilo de peso

El consumo recomendado en adultos sedentarios es alrededor de 0,8 gramos de proteína por kilo de peso corporal al día (g/kg/d), según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Esto varía según edad y sexo, y aumenta en personas que hacen deporte. Sin embargo, la ingesta de proteínas en la población general española supera lo recomendado, como señalan la Encuesta Nacional de Ingesta Dietética (ENIDE) de 2011 y el estudio ANIBES de la Fundación Española de Nutrición de 2016, las últimas disponibles.

“Un consumo de proteínas significativamente por encima de las recomendaciones de forma prolongada puede asociarse con efectos adversos sobre la función renal, el riesgo cardiometabólico y la mortalidad”, apunta la endocrinóloga del SEEN en concordancia con la evidencia científica publicada.

La profesora de la UMH añade que también “provoca un desequilibrio en la dieta”, ya que habitualmente supone una disminución de los hidratos de carbono. Estos “deben ser los nutrientes mayoritarios en nuestra alimentación por ser la base de nuestro metabolismo energético”, recuerda Ropero Lara.

“La evidencia sobre productos enriquecidos es limitada y no justifica su uso general”, remarca Lugo Rodríguez. Las expertas coinciden en que podrían ser útiles en deportistas, personas mayores o en situaciones como el embarazo y la lactancia. “Sin embargo, puesto que el 91% de los productos analizados no son saludables aunque lleven más proteínas, lo recomendable es tomar alimentos proteicos naturales”, recomienda Ropero Lara, como legumbres combinadas con cereales, carne, pescado, huevos, soja o lácteos, en línea con las recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Y añade: “Especialmente en el caso de los deportistas, las pautas dietéticas deben estar guiadas por un nutricionista”.

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